Anestesia Capitulo 10 (tercera parte) por MiriamSE

Fuente: pixabay.com
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Vi que era una dedicatoria que casi ocupaba toda la página . “ERES UNA DE LAS PERSONAS MÁS ESPECIAL QUE HE CONOCID…”

-¡Noo!- Gritó exageradamente, y cerró el libro sobre mis manos, sus manos eran cálidas y grandes, grandes pero finas, transmiten seguridad, estaba frente a mi y mientras me miraba fijamente  a los ojos me dijo;

-Te he dicho que lo leas después, de verdad, promételo.- No podía casi hablar, así que solo asentí, me sentía como en otro mundo, estaba flotando por encima de mi cuerpo y me veía anestesiada por Paulo. Podía notar su respiración.

 

Me lo guarde y me dijo que me llevaba al hotel. En el trayecto me pegue a su espalda, tenía algo de miedo, pero menos que la primera vez, el poder agarrarle de esa manera me hacía ponerme más nerviosa por la situación que por estar subida a la moto y no ver lo que había delante.

 

Llegamos a la puerta del hotel, ya era de noche, y al bajar justo antes de la entrada, Paulo me miró me sonrió, me dio un abrazo, hablamos de que ya contactaremos para la entrevista, me acarició la cara y me beso, pero en la mejilla, hubiera deseado que me besara en la boca, o en la frente.

 

Me acarició el hombro, me dijo que nos veríamos y se marchó.

 

Cuando llegue estaba Paul despierto, deje todo en el armario y me tumbe, empecé a pensar en Paulo, y en Daniel, comencé a sentirme fatal, ¿había traicionado a Daniel? Me estaba deprimiendo hasta casi sin darme cuenta me puse a llorar, ¿Que estaba pasando? Ni siquiera tenía claros mis sentimientos, no sabía si lloraba porque me gustaba Paulo y estaba con Daniel, o por si sentía que traicionaba a Daniel, solo se que me sentía fatal.

 

-¿Mary?¿Estas bien?¿Te ha pasado algo?.- Preguntó Paul con tono de preocupación. Yo me limite a removerme en la cama y hacerme una bola sin contestarle, al fin y al cabo, no estaba bien pero no sabría justificarle. No recuerdo mucho más. Me dormí.

 

Me desperté y Paul estaba detrás mía, abrazándome, estaba dormido como un tronco, me extrañe, ¿Se había metido en mi cama de noche? A ver si he estado durmiendo en la misma habitación que un pervertido.

A lo mejor se había despertado todas las mañanas antes que yo y todas las noches había dormido conmigo.  O simplemente yo me estaba montando mi película, esperaba que fuera eso.

 

Una vez despierto Paul, desayunamos recogimos todos y marchamos rumbo a Madrid, me quede con ganas de ir a la playa, porque aunque no me guste especialmente, un bañito siempre esta bien.

En el coche pusimos música, cantamos canciones que nos sabíamos los dos, y hablamos un poco sobre la impresión general del evento.

También me dijo que Paulo le había caído bien, pero que tenía alguna pregunta que hacerme. Definitivamente este chico es un cotilla.

 

-Mary, se sincera. ¿Te paso algo ayer?¿Este chico te hizo algo?.- Dios, qué clase de pensamiento alarmista es ese.

-No, no me paso nada ayer.- Me apresure a decir.

-Es que… ayer te pregunte, por que oí como si…- No le deje terminar.

-No, todo esta bien Paul.-Dije rotundamente. A partir de entonces solo nos limitamos a escuchar música casi todo el camino, hicimos un par de paradas, para ir al baño y comer algo, pero nada más, conversaciones banales de películas y musica.

 

Me dejo en la puerta de mi casa, no se bajó de la furgoneta para despedirse de mí, me dijo que hablamos mañana y se fue.

 

Llegue a casa directa a mi habitación, mis padres estaban en el salón como siempre a su rollo, me preguntaron que qué tal por allí les dije que bien, y eso era suficiente para ellos.

 

Subí y deshice mi maleta, me di una ducha y me fui a dormir. Pero no podía.

 

¿Paul estaba enfadado conmigo? Lo peor que te puede pasar es estar de mal rollo en el trabajo, no me hacía ninguna gracia esta situación, esperaba solucionarlo pronto.

 

No era un buen día para mi, o más bien una buena noche, no paraba de darle vueltas a todo, a Daniel, deseaba verlo y contarle lo bien que me lo había pasado, pero no sabía si debía hablarle de Paulo, y si dudaba era porque pensaba que había hecho algo malo, pero Paulo y yo solo hablamos, solo fue profesional, solamente me habló de su novela. ¡SU NOVELA! Aun no había leído la dedicatoria.

 

Rebusque el libro en la maleta y lo abrí;

 

“ERES UNA DE LAS PERSONAS MÁS ESPECIAL QUE HE CONOCIDO, ES CURIOSO COMO SIENDO UNA PERSONA DE LA QUE LLEVO AÑOS SABIENDO ÚNICAMENTE EL NOMBRE TE HAYAS QUEDADO TANTO EN MI CABEZA, NO TE PUEDO DEDICAR ESTA NOVELA PORQUE NO LA ESCRIBÍ PARA TI, SI NO PARA MI, ES UNA NOVELA QUE NO DEBERÍAS LEER, SI LA LEES ES BAJO TU RESPONSABILIDAD.”

 

Me quede un poco rayada, ¿porque no era para mi? Qué demonios quería decir, era solo un libro, además un libro de demonios, que tenía que ver conmigo, esto no me ayudaba.

Tenia un lió demasiado gordo en mi cabeza como para sacar algo claro de todo esto.

 

Finalmente me dormí.

 

-Buenos días.- Escuche medio dormida aún.

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