Una balada para Tony, por Alma Escritora

Cierro los ojos y respiro hondo. Por muchas veces que lo haga, la sensación no cambia. Ese nerviosismo contenido, las ganas de salir ahí fuera y darlo todo. Pero  hoy hay algo diferente, y me temo que siempre lo habrá. Frank me aprieta el hombro antes de salir y ocupar su posición. Miro el lugar vacío iluminado por la tenue luz de un foco triste, donde sobre una silla descansa su bajo, el de Tony. Me muerdo el labio. Hace poco más de una semana discutíamos. Él quería hacer algo “nuevo”, yo quería seguir fiel a nuestro estilo. Tony se había enamorado, eso lo notamos todos desde el primer día que entró en el local silbando una canción romanticona, de esas que a mí me suenan todas iguales. Todos habíamos cambiado mucho desde aquellas tardes en el garaje de Frank, sacando de quicio a los vecinos con nuestro “ruido”. Sin embargo, aquel cambio en Tony fue notable. Frank lo sabía, incluso Billy, que parece estar en otro mundo el noventa por ciento del tiempo, pero yo no escuché a ninguno de ellos. Sólo me enfadé, sólo critiqué el pop y defendí nuestro estilo punk. Ojalá los hubiera escuchado, sólo por […]

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Las mil y una vidas, por Alma Escritora

Era un muchacho corriente, sin ninguna cualidad que a simple vista le hiciera destacar sobre el resto, algo bajito y con el pelo siempre revuelto. Había vivido mil y una vidas, visto dos mil y un lugares y conocido la crueldad humana en toda la extensión de la palabra. De todo aquello había sacado algo en claro; sólo existía una cosa pura, verdadera e inagotable en el mundo: el amor. No un amor cualquiera, sino un amor capaz de atravesar mares y escalar montañas para alcanzarse. En efecto, superficialmente podía parecer un chico más del montón, pero en realidad era excepcional. La primera vez que la vio supo que pasaría el resto de su vida con ella. Y en efecto, así fue. Se enamoraron rápidamente, se casaron al poco tiempo y envejecieron juntos. Sin embargo, ella fue la primera en morir de los dos. En su lecho, ya muy enferma, casi delirando, le hizo prometer que nunca la abandonaría. Fue en ese momento cuando él comprendió que jamás podría hacerlo. Perdido sin ella, se dedicó a viajar por el mundo hasta que su hora llegó. Poco antes de morir, se juró que no descansaría en paz hasta no haberla encontrado […]

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Una paloma blanca, por Alma Escritora

Cuenta una vieja leyenda que en tiempos pasados sobre el viejo cerro se erguía un imponente palacio blanco. Ordenado construir por el tatarabuelo del rey que por aquellos años gobernaba, acogía entre sus majestuosos muros a todos aquellos fatigados pies peregrinos que venían de tierras lejanas. Se hablaba de que las caballerizas de la edificación eran realmente las más lujosas de todo el reino, lo cual también atraía a muchos curiosos que pedían aposento solo para verificar el rumor, hecho que obligaba al rey a contratar numerosos mozos de cuadras. Entre ellos un joven muchacho recién llegado, que no tardó en hacerse con varios amigos, sobre todo el príncipe. Pasaba tardes enteras en las caballerizas hablando con él. Algunas malas lenguas empezaron a hacer circular rumores sobre la extraña relación que tenían. Pero la verdad era que el joven criado había visto mundo mientras que el joven heredero, encerrado en su aburrida vida noble, no había salido más allá de los dominios de su padre. Rara vez había estado en el pueblo, así que el día que conoció al mozo, tan cargado de bellas aventuras, lo atosigó a preguntas. Y allí pasaba las tardes el joven príncipe, embelesado con las historias sobre los países vecinos. Nunca se había visto a dos personas […]

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