Quiero conocerte por Fran Rubio Varela

Queriendo escapar me encontré de la mano de la nada,  y me descubrí siendo poeta del silencio,  servidor de su tinta invisible,  hilando sentimientos que tejieron mis universos.  Y de la nada surgieron mis mareas y sus océanos,  nacieron mis cumbres borrascosas y la nieve destellante.  En el tobogán de cada palabra mi estómago  daba vuelcos de ojos entornados,  y la nada fue la pirueta del bailarín entregado a una amor que quería crecer.  Cuanto público hubiera amado soñar su baile,  pero su baile eran palabras de uno mismo,  regueros de locura heridos de sensibilidad,  amores que siempre callan y guerreros de paz.  No lamento ser lo que soy, Mi único lamento es haberme desconocido tanto.  Y yo que era adorador del tiempo, y ahora el tiempo descabalga de su esfera en medio de mi nada.   Cuantos besos de silencio perdí en el bullicio de mi ceguera, y ahora que soy medio tuerto encuentro su aroma  y la saliva de su esencia.  Quise conocer todas las verdades  y ninguna conocí  hasta ser corazón de su heraldo,  y cuanto amor llevaba mi nombre,  y cuanta ternura nacía en el olvido de mi mente. Pero ahora ya soy nada desnuda  y soy […]

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Trazos eróticos por Fran Rubio Varela

Unmmm , recordaba su piel…tensada y suave al hacer el amor, sus movimientos eléctricos y los suaves y tiernos, todos encaminados hacia su mas alto placer. Como disfrutaba viendo endurecer sus pezones al roce del hielo, esa era una delicia de dioses, y tras el  hielo, el calor de su lengua lamiendo el frío rastro mojado, quería sentirse atrapada en aquellas manos que redondeaban sus pechos apretandolos, sin contemplaciones, estrujando y tirando mientras con cada embestida con cada palpitacion lo sentía tan adentro suyo, domándola, haciéndola mujer. Lograba encenderla con todos los susurros obscenos que deslizaba en sus oídos mientras acariciaba su cuello. Sus besos largos, su lenguas enredadas, solo pensarlo y un suspiro mojaba su grieta humedeciendola. Lo disfrutaba cuando él,  vendando sus ojos la tomaba desde atrás estirando sus cabellos, penetrando sus entrañas y azotaba sus nalgas en ese punto exacto que la excitaba tanto, en ese instante él era su amo y señor y ya no podía otra cosa que complacerlo en todos sus caprichos ser suya por entero. Como amaba sentir su miembro endurecido en cada oquedad de su cuerpo, mirarlo a los ojos con todo el vicio de su mirada, mientras su lengua y su […]

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El brillo de una mirada por Fran Rubio Varela

  Canturrea cansado, eso le permite mantenerse despierto, aunque hoy la noche no da para mucho mas que eso, cantar sin ganas.La negrura de la noche le rodea, mira cansado en la distancia unas luces, apenas si se distinguen pero él las conoce bien.Mira la luna como otras tantas noches, la luna llena nunca le trae suerte, el lo sabe desde hace mucho.¿Porque esta noche iba a ser diferente? Un suspiro se escapa por su boca, en silencio maldice su suerte, vuelve a mirar a la luna, a veces piensa que ella le odia, sera porque nunca quiso creer en su influjo.Por lo menos hoy esta en calma.Muchas veces mientras espera, la piensa, su dulce María.Antes los ojos de su dulce María brillaban y los suyos tambien, cuando aterrizaban juntos sobre una risa tonta. Ahora él se daba cuenta, aunque ella lo callaba, el desencanto en su mirada, seguía siendo su dulce María, pero ese brillo ya no era el mismo, rutina, espera y sueño… se estaba muriendo en su vida.Tal vez hubiera tenido que prometerle la luna y haberse vendido al diablo…tal vez. Pero nunca pensó que hiciera falta, él solo quería una vida tranquila junto a ella , […]

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Vientos del corazón por Fran Rubio Varela

Rezaba el viento con la primera hoja de otoño. Verte era mirar al sol… Dormía la marisma con su primer reflejo de luna. Verte era soñar al ruiseñor… La cima blanca de nieve lejana donde el grito nunca acaba. Verte era rocío de mañana… Vestido de gasas blancas sereno el cielo azul. Verte era promesa… Una onda camina, espejos de agua de cristal. Verte era el misterio… Polvo seco pasos lentos, mojados de barro. Verte era cualquier distancia… Abanicos coloreando aire, sombras de media tarde. Verte era espera paciente… Ojos que miran de la nada ensimismados. Verte era fuente y arroyo… Sudor de frente arrugas y piel transparente. Verte era destino… Fuegos consumiendo sombras, aire que nace. Verte era saber… Tormento, gloria despertar, sentir sin respirar. Verte era el suspiro… Ruido, silencio, hermanos inquebrantables. Verte era ser.

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Amor sombrío por Fran Rubio Varela

Caricias muertas son la memoria, arrancan la siembra de un tiempo maldito, que no es ya ni pan ni trigo. Pensadme decía!! Que fuí deseado y altanero cuando fuí futuro mas ahora que yazco aquí en la mugre del cajón guardado, no soy nada, ni soy viajero. Sólo un olvido sin brillo ni oro, sólo arrugas de alguna mirada, sólo el abrazo de algún consuelo. Amargura muerta y gloria perdida, renqueante sin piernas pasé a presente, que corta esa existencia un parpadeo inconsciente, y ahora soy cebo de letras guardadas de tinta en papeles viejos de sueños que ya marcharon y siempre a tu espalda tras la sombra de tu sombra.

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Campanadas por Fran Rubio Varela

Las campanas sonaban todas, se habían vuelto locas. Sonaban sin razón aparente ante el asombro de la gente , parecían haber sido embrujadas, los campaneros desesperados no sabían como pararlas, ellas teñian los pueblos y sus plazas de su peculiar sonata. Había un pasaje que hablaba de que habrían fanfarrias sonando desde el cielo el día que  avisaran de un gran cambio. Pero en este mundo ya nadie se acordaba de ellas, ni siquiera se sabía ya que era una fanfarria, así que las campanas asumieron tan elevada labor sonando todas al unísono. Pero la gente, ésta gente de ahora ya no se sorprendía ni se maravillaba de nada. Se pusieron como siempre que sucedía algo inusual a buscar la respuesta más lógica o si no la encontraban, a buscar aquella que más se les acomodara para sus intereses … Y mientras las campanas sonaban más fuerte. Las gentes, muchas de ellas empezaron a alejarse de los campanarios y las plazas, en cambio otros optaron por soportar el estruendo del bronce. Aquellos que volvieron al campo empezaron a recordar lo que era una flor, y la dulce sensación del aire  limpio en sus rostros,vieron jilgueros cantar  y se maravillaban ante […]

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Soñando con un Ruiseñor por Fran Rubio

SOÑANDO CON UN RUISEÑOR. Mis pobres rodillas…no se si ya lo soportaran, pero lo hacemos, corremos hacia ese árbol, ¿lo ves?. Está en el centro del valle, es simplemente majestuoso, creo que es un roble milenario. Las gentes del lugar dicen que lo guarda un deva sagrado y que bajo él y su fresca sombra sólo hay paz y dicen también que allí las amapolas son más rojas y mas suaves que en ningún otro lugar, pero eso tú ya lo sabías verdad?, Y a su lado, casi acariciando sus raíces hay un arroyo de agua muy clara, que allí parece que duerma , como su bella amante, entre solo un murmullo y que cuando la luz llega, brilla como un llavero de soles. Tengo ganas de refrescar los pies allí, te apuntas?, aunque seguro que andará algo fria, no debemos tenerlos demasiado tiempo dentro. Después, después simplemente escucháremos el silbar del aire entre sus hojas. Dicen también que cuando suena fuerte no es el aire, si no las hadas y los elfos que cantan la llegada de la luna y el tiempo para sus bailes de alas finas y su luz de plata, ¿no los ves? Ya estamos cerca, […]

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“Legado” por Fran Rubio Varela

Su corazón se escogía al mirarlo, viéndolo consumirse así tan despacito. Siempre trataba de regalarle una sonrisa cuando él lo miraba, pero sabía ciertamente que la tristeza en sus ojos no podía ocultarla. Y él lo sabía también. Por eso el le devolvía otra mirada de infinita ternura, la que habitaba en su cuerpo menudo, en el universo de su interior. Abrazandola la consolaba como siempre, siendo su fuerza y le deslizaba uno de aquellos poemas suyos sobre sus oidos que tanta suave paz la aportaba, y seguidamente le seguía diciendo; – ¿Recuerdas Cariño? , recuerdas cuando aquella tarde en la playa te cante?… pues sigues siendo mi canción y siempre lo serás y no importa donde esté yo, no hay estrella lo suficiente alejada a la que no llegue nuestra canción, tu sólo taraerala y yo te escucharé.- Entonces unas lágrimas rebeldes se hacían prisionera la una de la otra empapando sus juntas mejillas. Aquella maldita enfermedad quería llevárselo y a que engañarse, lo estaba consiguiendo, a pesar de que él se había aferrado con uñas y dientes a esa vida que se le recurría. Y ella lo había acompañado en cada sesión de radio y quimio , en […]

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Había soñado por Fran Rubio

Y era ese aire, que creaba magia. Hubiera podido sentirse hada, diferente a nada de este mundo. Hubiera podido elegir cualquier nube, en cualquier cielo, cualquier arcoiris naciente entre la lluvia. Aquél aire todo lo permitía, era magia pura para respirar… Era alma de sol y canción de luna. Era camino de estrellas y caricias de gigantes. Pero ella quiso ser lo que siempre había soñado. Ella solo ansiaba ser mariposa entre las flores…

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“Dolor y vida” por Fran Rubio

Ella amaba la vida. El dolor la habia enseñado a hacerlo, las heridas del corazon por las que había suspirado, el dolor de las emociones y todas las lágrimas derramadas. Sin dolor no se estaba viva. Cada instante deseado había sido acompañado de un tipo de dolor distinto. El nacer sus hijos, la partida de los seres que junto a ella habían caminado, el arduo trabajo y todos los tropiezos, hasta sonreír había sido doloroso en demasiadas ocasiones . Respirar y respirar profundo, y sentirse viva acompañada de todo ese dolor, que tanto la habia enseñado en su camino. No había sido facil de comprender, tantas cuestiones hirviendo en su cabeza, tantos ciegos motivos y tanto dolor en todos ellos. El cuerpo sólo había sido su instrumento, un regalo sin duda para poder aprender y ahora, ahora comenzaba a aprender lo que era el espíritu de vivir. Era nacer cada día a pesar de cualquier dolor, era respirar dentro de cualquier dificultad y querer…querer sin límites. El dolor le había enseñado a ser humilde y a crecer dentro de las alegrías, despertar un alma que bostezaba y cantar de su mano una canción a la vida. Si, ella amaba a […]

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