Hirviente guerra fría cap 1 por Javier García

Capítulo 1 Ella corre… De vez en cuando mira hacia atrás fugazmente, para ver a que distancia se encuentra su perseguidor, que trota tras ella más pesadamente que ella, por toda la parafernalia con la que carga. Ella no sabe en que momento se torció todo, esa noche tan sólo quería hacer oír su voz como otros muchos que acudieron, quería frenar las injusticias que imperaban en la sociedad, y durante un momento, todo parecía ir bien, hasta que la situación estalló en mil pedazos, y sólo hubo gritos, sangre, terror, y violencia. Ella vio que sus compañeros se dispersaban, y también vio lo que les hacían a algunos de ellos, que al recordarlo, le hacía brotar las lágrimas de sus ojos, juntándose con el sudor que le empezaba a salir de la frenética huida, en la que ya hacía unos minutos que se encontraba inmersa. Ella sigue corriendo adentrándose por oscuras calles, sin saber a donde va, tan sólo quiere escapar de la bestia humana que le persigue, le empiezan a arder los pulmones de la carrera, pero sabe que detenerse será su perdición, aun percibe que va tras ella con sádica determinación. Ella siempre creyó en la justicia, […]

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Calor húmedo por Javier García

No eran ya unos adolescentes, pero estaban enamorados y se deseaban… mucho, con gran fuerza. Tenían la particularidad de calentarse mucho uno al otro, tan sólo mirándose. Incluso cuando no estaban juntos, se dedicaban libidinosos pensamientos y acciones. Los habían ingresado juntos por agotamiento extremo y principio de deshidratación, consecuencia de fornicar sin comer, apenas bebiendo, y casi sin descanso, aprovechando los escasos momentos en los que la actividad sexual  cesaba para fumar un cigarrillo, lo que ayudaba a agravar su situación física un poco más. No era la primera vez que su libido les traía problemas. Además de una leve fractura de pene ocasionada por una especialmente vigorosa masturbación mutua que por suerte duró poco, él fue despedido por exhibir sus constantes erecciones en la oficina, lo que a sus compañeros de trabajo les hacía mucha gracia, llegando a ponerle el mote de “pollaman” entre carcajadas. Ella tuvo problemas con su socia y tuvo que vender su parte en la tienda de modas que tenía, seguramente por su costumbre de tocarse sin vergüenza alguna en el almacén, el baño, o los probadores, no siempre vacíos, lo que escandalizaba y espantaba a potenciales clientes. Una vez en el paro, sin […]

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Bad milk days por Javier García

Principios de julio y no cesaba de llover. A Sergio eso le jodía una barbaridad. A Sergio le jodía casi todo, estaba pasando una mala racha que ya había perdido la cuenta del tiempo que duraba, racha que le pasaba factura. Con sólo cuarenta años, pelo completamente cano y surcos en el rostro, por las abundantes raciones de disgustos, cabreos, y estrés que se tragaba sin descanso. Otro trabajo temporal terminado y muchos meses de paro por delante. Intentaría volver a trabajar en hostelería y olvidarse del diseño gráfico, no le quedaba más remedio, de otra forma no podría sobrevivir allí en su ciudad ni pagar alquiler luz y comida. Ya comía poco, por obligación. Había dejado de fumar también por obligación, pero no había engordado como se decía de los que dejaban de fumar. Como engordar con un presupuesto tan ridículo? La elección era fácil, fumar o comer, y no le apetecía morirse todavía. Estaba consultando ofertas de empleo, las pocas que había, sentado a la mesa de un viejo bar frente al ayuntamiento al que miraba con mal humor de vez en cuando. Una construcción de piedra con varios siglos de antiguedad que representaba el poder municipal, el […]

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Fumador fumado por Javier García

Tomás era detectado por el olor a humo de tabaco que le precedía. Tenía cuarenta y cinco años, y al menos treinta de ellos los había vivido como fumador empedernido, aunque las malas lenguas decían que su madre lo había parido con un pito encendido en la boca. La gente que fuma, al llegar a cierto punto, se planteaba opciones como la de reducir drásticamente, o incluso dejar el humeante hábito. Tomás no, nunca, si acaso parecía haber intensificado su casi único vicio, descontando un buen gintonic de vez en cuando. Tomás fumaba con mayúsculas, tabaco negro, rubio, de liar, puros, incluso de pipa , le daba igual en que tipo de forma le viniera el tabaco si podía encenderlo  y ponérselo entre los labios. La legislación antitabaco, que hizo decidirse a muchos para que interrumpieran definitivamente su malsano vicio,sólo trasladó la costumbre  de Tomás de dentro de los bares y centros de trabajo a la calle y a su propia casa, la chimenea, como la conocían sus amigos cariñosamente, amigos que trataban de que apagase su último cigarro cuanto antes, pero no había manera de convencer a Tomás, un fiel cliente de los estancos desde siempre, poco dispuesto a […]

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Impacto letal por Javier García

Si te disparan, sangras. Eso lo supo Julián de la peor forma. Cuando te disparan, sangras, y duele. Julián sentía en su cuerpo como los huesos se le astillaban en millares de pequeños fragmentos, casi convirtiéndose en polvo. Sintió como si su pecho explotara, por efecto de ese pedazo de metal que se le clavó a gran velocidad. Entró en shock, le dio la impresión, e incluso creyó verlo, que la vida se le escapaba en forma de humo por ese agujero que le habían hecho, ese antinatural orificio que acababan de abrirle. Se siente muy jodido, no sólo por el dolor que padece, como si una gélida garra metálica estrujara todos sus órganos. Se siente jodido por los planes que tenía, las cosas que quería hacer, la gente a la que deseaba volver a ver… todo se esfumaba ante sus ojos, todo se iba por el retrete, irrecuperable, mientras mira con temor como la sangre que mana de si mismo, va tiñendo la ropa, y el suelo en donde está tirado, la sangre que se le escapa, vaciándole de vida. Siente frío, aunque sea una noche de verano, un frío que le atenaza, combinado con el miedo que le […]

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Amor dolorido por Javier García

Sandro creía fervientemente en el poder del amor, siempre había sido así, desde sus primeros días de vida. Siempre estaba hablando de ello. Siempre pensaba en como sería el amor de su vida mientras se tocaba distraído su largo pelo rubio. Parecía que no había otros temas de interés para el, lo que exasperaba a sus amigos y conocidos, que tenían otras preocupaciones Conoció a Clara en un curso del inem. Nada más verla se enamoró de la  bella pelirroja. Le daba rudimentarios poemas de temblorosa caligrafía y siempre la miraba fijamente pensando en la eternidad juntos. Ella no estaba interesada en el, pero Sandro, como si oyera llover, pensaba en que el poder del amor todo lo podría. Para cuando el curso terminó, supo donde vivía ella y cada noche se plantaba al pie del edificio con una vieja guitarra prestada para cantarle a su amada y así ablandar su corazón. Canciones nocturnas desafinadas que causaron un efecto. Con las canciones nocturnas, se derritió, se derritió la paciencia de los vecinos de Clara, y a las dos semanas de empezar  a ejercer de cantante improvisado con nocturnidad y alevosía, un grupo de vecinos salieron del portal y le rompieron […]

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Las cosas de Alfonso por Javier García

A sus 64 años, y ya jubilado de la centenaria mueblería en donde había trabajado durante décadas, Alfonso se sentía cansado, desmotivado, desganado de la misma vida. Cuatro años antes, había perdido a su mujer por enfermedad. Amó cada segundo de su existencia y estuvo siempre a su lado, pero ya no estaba. Cuatro años que llevaba echándole de menos con gran fuerza, aquella persona… la más querida. Su hijo vivía lejos, y sólo hablaban una vez al mes. No le decía casi nada para no preocuparle, no quería interrumpir su vida sólo porque la suya le pesara demasiado. Seguía viviendo en el mismo piso donde se había instalado tras casarse, un piso de reducidas dimensiones pero que a Alfonso se le antojaba enorme. Las doce y media de la mañana y estaba aún sentado en la cama, despertando de sus sueño, con todo el día por delante y sin saber que hacer con él, como siempre le sucedía. Sobre la mesilla de noche reposaban el paquete de tabaco y el viejo mechero, regalo de aniversario hacía ya mucho tiempo atrás. Tabaco y mechero que observaban a Alfonso con atención y comentaban entre ellos. – Oye, tabaco, tu eres nuevo, […]

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Humo por Javier García

Lorenzo no estaba en su mejor momento, era un mal enfermo, le ponía pegas a todo. Y esa semana, en la que estaba en cama con una gripe de las buenas, era peor aún. Se estaba cansando de tener que estar en casa todo el día, y durante tantos días, con la misma cantinela, bajo dos mantas, y con una cara de película de terror. Esa noche, le daba la sensación de que había humo en la habitación, lo que le hacía respirar aun más trabajosamente. Percibía algo raro, una especie de ambiente cargado cuya procedencia desconocía. Muy extraño, porque hacía días que a causa de la gripe no se atrevía a fumar, quizá es que el hecho de estar enfermo le hacía hipersensible y quisquilloso en extremo. Le dio vueltas a la cabeza a varias ideas, revolviendo su mente, hasta que el sueño le pudo, un sueño que duró toda la noche, sin ser interrumpido por un ataque de tos. tras un sueño reparador, Lorenzo se notó bastante mejor que en los días anteriores, después de haber estado casi sin poder moverse. Se levantó de la cama, y se puso una chaqueta, no quería recaer, había que ser prudente […]

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Inauguración por Javier García

  Benito era un buen tipo, aunque en ciertos aspectos fuera algo anárquico, haciendo a veces las cosas de forma algo desordenada e irresponsable, lo que muchas veces, irritaba a los que le rodeaban. Era muy tranquilo y metódico en su puesto de trabajo en la biblioteca municipal, un trabajo que le satisfacía y no requería un excesivo desgaste de esfuerzo físico. Le gustaba manejar libros y tratar con la gente. Siempre trataba de orientar a los usuarios de la biblioteca de forma que quedaran completamente satisfechos con el servicio que desde allí se proporcionaba. Con sus gafas de pasta, su brillante pelo rubio y su amistosa sonrisa, que le daban un aire de estudiante universitario, pese a que se acercaba peligrosamente a los cuarenta, conseguía establecer una buena relación con sus compañeros, y con las personas que habitualmente hacían uso del servicio de préstamo de libros, dejándoles siempre una grata sensación. Si embargo, en sus ratos de ocio, no era tan tranquilo como aparentaba en su plácida vida laboral. Le gustaba la juerga, quizá demasiado, y ahí, no ejercía tanto control de lo que hacía, con lo que a veces, la situación se le iba un poquito de las […]

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Emisarios de la muerte por Javier García

Cuando el sueño americano se prolonga demasiado, se convierte en una letal pesadilla de la que no se puede despertar. Vivo en ella, como todos los demás. Se muy bien como es, he participado activamente, he contribuido a la pesadilla americana de cada día, condenándome para siempre. Ellos… nos hicieron creer que nos convertirían en héroes y convirtieron en monstruos a toda nuestra generación. Yo tenía veinte años cuando el Cuerpo de Marines me reclamó para regar la tierra con sangre, daba igual de quien fuera. A mis veinte años había vivido siempre en la soleada California, envuelto en una aureola de… candidez?. Estaba cercano a alcanzar la felicidad, lo notaba, pero me arrancaron de allí y la felicidad quedó a miles de años luz. La inhumana instrucción tras el cruel reclutamiento forzoso solamente fue  la antesala de un muy profundo infierno, cuya ebullición se consumó en aquel remoto e inhóspito lugar del sudeste asiático, medio corroído por el agente naranja. Un infierno caluroso y húmedo en el que destruimos hectáreas de jungla y poblados, exterminando a quienes nos señalaban como el enemigo, sin hacer distinciones entre niños y adultos, ni hombres o mujeres. Nos habían enseñado que al enemigo […]

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