Acaríciame con tu voz por Maria H.L.

Acaríciame con tu voz El terciopelo de tu voz arrulla mi alma, palabras balbuceadas con suave cadencia Se van enredando en la frondosidad de mi alma, engalanando sus rincones Calma eterna y placentera es la semilla de tus susurros, sembrando en la madriguera de mi tristeza una llama incandescente, iluminaria de sus nostalgias y vacuos resguardos Su rumor hace rebrotar al dormido lirio y dulce rosa de mi sustancia, perfumando mi esencia. Presiento como me abraza y embarca al mundo de los aromas voluptuosos de vaporosos embrujos, embriagados de dulce delirio…

Seguir leyendo

Amelia Earhart por Maria H.L.

Amelia Earhart Fuiste una de las diez primeras mujeres que cambiaron el mundo, siempre me ha llenado de admiración la aventura que fue tu vida. Te aferraste a un sueño y nada fue obstáculo para desviarte de él, querías cruzar el mundo volando en tu rudimentario avión, nada te detenía, ni la tormenta en mitad de la noche, valerosa decisión, tú sobrevolando el mar en medio de la lluviosa oscuridad, sin asomo de cobardía, derecha a cumplir tus metas, firme en tus propósitos, triunfadora en una época en la que la sombra masculina no dejaba entrever lo que se reservaba en el alma de muchas mujeres, sedientas de sueños que llevar a cabo, siempre luchando y tratando de tirar todos aquellos muros que no les dejaban sacar del armario todo aquello que las endiosaría, que abanderarían en representación del género humano y sobre todo del sexo “débil”. Desapareciste en medio de la nada, todavía hoy nos seguimos preguntando, dónde sigue tu espíritu errante, sediento de aventuras en las alturas, trucada tu leyenda, ya de por si grande, por un fatal accidente, por la limitada tecnología de esos años algo que para ti no suponía un obstáculo porque confiabas en que […]

Seguir leyendo

Fragancias de Oriente por Maria H.L.

Fragancias de Oriente Seducida por la inalterable fragancia a azahar y azafrán de esta fantasía oriental, bajo una crepuscular noche, sobrevolando, la misma, mis alas desplegadas, el cielo de Oriente. Te adentras en mi imaginación, tapizada de deseo y ensoñación. Cubierto tu rostro, ataviado con turbante, enrollado en tus presagios. Tu mirada, encarcelada en mis entrañas, madrina de mi fantasía. Desde más allá de la oscuridad, me susurra con destellante centellear. Me envuelve, me abrasa. Código candente indescifrable. Nuestras ígneas ánimas oriundas del averno, se adentran en la lengua de las fragancias orientales. Levitando en sus mercados al igual que sus vaporosos aromas y esencias. En el aire una amalgama de cantos y ritmos de ecos bereberes e hispano musulmanes. Embeleso de mis vaticinios. Imbuida de inspiración, de colores, de tradición. Elevada en la granate alfombra mágica, imagino el encanto de la beldad de su cerámica, de sus joyas, de su bronce, de sus tallas en madera… Mi esencia enfrascada en tu cuerpo tal un fresco perfume. Efluvios de aromas enramados. Inconsciente espejismo, las pinturas y tallados de los paneles. Los azulejos me fascinan, sus cenefas revisten mi alma cautiva, oculta ora en su madrasa ora en su mansión. Vigilante […]

Seguir leyendo

Silver Whisper por Maria H.L

Crucero de lujo “Silver Whisper” El Silver Whisper, enmascarado por el crepúsculo del atardecer, pernoctará arropado por el paladar del elíseo cosmos Barcelonés. Narcosis embriagadas de jaspeadas auroras mediterráneas. En La Ciutat Comptal, seducidos por el embeleso de su misceláneo conjunto. Paseo de Graci, circo entoldado de viveza y vertiginosa agilidad a la par que lluvia que colorea la afluencia del gentío. Nos uncimos del milagroso espejismo del parque Güell. Desvergonzado mi verso en El Barrio Gótico. Jadeos de aliento Mediterráneo peregrinan por su ciudad al abrigo de su leyenda.. Acodados en la baranda del buque, avistamos la isla de Palmaria, mentada así en su pasado por el romano. Medina Markuya, esculpida su fama, en el corazón de la memoria árabe. Fondeamos en su mar, Mosaico tapizado de épicos ecos de relatos, arrancados de sus anales. Palma de Mallorca, engalanada de seductoras playas e hipnóticos contrastes. Mezcolanzas de éxtasis y magia, maquillan el cielo de su melodía. Abandonados a esta nao sin igual, nos despojamos de las huellas de nuestros olvidos. Rielan los espectros de las sirenas en los estallidos del eco de la brisa. Amparadas por su horizonte, nuestras huecas sombras, reclinadas sobre su pretil. Velada de efluvios, bañada […]

Seguir leyendo

Enamoramiento por Maria H.L

Enamoramiento Mi luciferino enigma, filigrana de mi estigma, testigo en esencia de mi natural aturdimiento, experimenta el llamear de mi primavera. El espejismo de tu paisaje engendra su palpitante espiga. Me duele el aroma de tu savia, sembrado en las sombras de mi esfinge, forjadora de esta eucaristía, sin implorar mi venia, embistiendo contra los escollos que son un lastre al germinar de sus brotes. El fresco vigor de tu luz, tu poder seductor, engendro resistente a tronadas, vendavales, ventiscas, tifones… Ahora en mi nave capeas y sorteas arrecifes y farallones, en tu rumbo, norte a mi envenenada manzana, a mi garganta… Sufro tu tempestad. Me enternece su diluvio. Océano de resonante y fragoroso silencio. Verso que me entinta. Sonrojo de mi desolado arenal. Almibaras y camelas su reseco manantial… Me pervierte tu selvático candor. Sucumbo a la seducción y tierno mimo de tus labios. Presencia imaginada en el sollozo de su lágrima. La dama de la guadaña me arropa con la aridez de su páramo. Esclava de su merced. Excarcelada de su fortaleza por la flecha de Cupido. En la frondosidad de mi espesura el esplendor luciente de mi reflejo… “Al igual que la protagonista de “Shakespeare in love” […]

Seguir leyendo

El espírito del guerrero por Maria H.L.

El espíritu del guerrero En medio de los reveses y tropiezos de la fatal fortuna, víctima de su azote e infortunio, atendiendo a los arañazos del grito invocador de las incandescentes entrañas de su corazón, se haya perdido el guerrero, lidiador agresivo y tenaz. Su cruzada no goza de colofón. Inspirador de su estrella, rastrea y escarba en su persecución de una metáfora celeste. En su caza del nirvana, su senda se encuentra plagada de penosas astillas que debe enterrar para el paraíso entrever. Los tormentos de su calvario sirven a su causa, no son un azote, pues son faro a un espejismo sin pesar, evocadores de valiosas misivas. Se yergue y perdona incesantemente. Capitaneado por las huestes de los ejércitos de su orilla, labrará su sino. Campeador aguerrido, batallador enardecido, luchador bravo y osado. A través de las grutas de los subterráneos de los milenios, eternamente ha sido este el acontecer de su vagar… Juana de Arco, El Cid, Carlo magno, Che Guevara, Boudica, Napoleón, Alejandro Magno, Pancho villa, simón Bolívar, Atila, Saladino, Kahina, Irene Sendler… Arquetipos de virtuosa grandeza. Siempre, su fe y voluntad al culto de su dogma. Espejos de las glorias del alma, de nuestro espíritu […]

Seguir leyendo

La Lluvia por Maria H.L.

La lluvia No gozo de la sabiduría que me posibilita descifrar la razón de tu gracia y primor cuando contemplo las gotas pecaminosas de tu licor, resbalando y hundiéndose por los poros de mis tormentos, mutadas en sangre a la par hemorragia en mi alma. Agoniza el polvo de mi sombra. Furiosa precipitación en la luz de tu manantial. El retumbar encolerizado de tus cañones y el centelleo de tu relámpago, prenden en mi consuelo diluvios de neblinosa negrura. Me aflige tu ventisca, su gélida promesa y el aullido de tu romanza en la tempestad. Las reminiscencias de mis añoranzas, aguaceros en el regazo de tu tormenta. Tromba que anega los acueductos de mi imperio, ocasionando la explosión, el retumbar del trueno y el chispear del rayo en mis parajes, en los que la cellisca y el granizo se enseñorean de los feudos de mi arco iris…

Seguir leyendo

Las cuatro estaciones por Maria H.L.

Las cuatro estaciones Cabalgan las estaciones en su carro del tiempo, espoleado por el mítico Elemental del aire. Sembrando su memoria sobre mi insólito páramo, gobernadas sus riendas por La dama blanca del bosque. La primavera me ofrenda el fresco verdor de su espesura, habitada de majestuosos elfos, y sus gotas de luz. En el cielo y laguna de mis ramajes, los silfos me siembran con su encanto. La dama verde transfigurada en hiedra, me abriga en su floresta, guardiana de torrentes y remansos cristalinos. Las auroras estivales me regalan con sus destellos. Mis duendes premian el trino del mirlo. La exquisita mies retoña en la cubre del ciruelo, óleo en el que se recrean mis confines. Me sobrecoge la mudez de su espectro nocturno. Arañan el sosiego de sus noches el sigiloso runruneo de la liebre, las loas de la lechuza y el erizo que eriza sus sombras en la madrugada. El tibio airecillo suaviza los latidos de mi ígneo corazón. Desciende la neblina mortecina y rezuma bajo la raíz de mi simiente, rociando su otoño, líquenes, musgos y helechos. Emergen del barro de mis pupilas, arañas,gusanos, crisálidas… Besuquea mi ausencia un fino sirimiri. Revolotean entre el follaje, guardas […]

Seguir leyendo