Venganza Fraternal II por Ruben Falgueras Pradas

Al día siguiente, nos encontrábamos en la comisaria de Montjuic, en nuestro estimado despacho, donde Bob Myers expulsaba humo por sus fosas nasales. -¿Fuisteis testigos del momento de la muerte?-nos preguntó-¿De verdad que vomito y cagó sangre? -Si, Bob-le respondía Nabar entusiasmado-Ahora estamos esperando a que nos digan de que murió con los análisis. -Pues morir de esa forma no es muy corriente-le repliqué-¿Por qué tardan tanto los forenses? -Necesitan tiempo-me respondió Ángel, hermano de Nabar, quien se sentaba a mi lado con sus ojos tapados con gafas oscuras-Repasemos lo que tenemos. ¿Quiénes son los testigos y los sospechosos? -Testigo tenemos a media docena que lo observaron morir en medio de la acera.-le respondí- Sospechosos solo tenemos a las dos “Señoritas´´ que lo acompañaban. -¡Jo…Joder!-exclamó nuestro compañero Nino Carranza, con la cara enganchada a su portátil-¿Os habéis fijado en los antecedentes de la victima? Abusos sexuales a los 18 años, agresión con agravantes, escandalo publico, estando ebrio y para colmo. Todos sobreseídos y sin llevados a juicio. -Si alguien supiera de eso-comentó Bob-Cualquiera desearía matarle. -Una cosa es segura-exclamo Nabar- Que no fue ningún hombre quien la mato. -¿En que te basas?-pregunté sospechando la respuesta -No se con ni por […]

Seguir leyendo

Venganza Fraternal por Rubén Falgueras Pradas

Este suceso que os relato a continuación, ocurrió una semana después de que resolviéramos el caso Dopleganger, o como yo prefiero nombrarlo, Las Mascaras de Porcelana. Me encontraba sentada en un buen sillón de cuero en el Hotel Juan Carlos I, en la habitación donde se hospedaba mi compañero Nabar Balder, leyendo el diario La Vanguardia mientras mis oídos escuchaban como mi compañero se estaba despidiendo de sus dos amantes placenteros. Como la última vez, eran un hombre y una mujer, pero esta vez su denominación de origen era española. -¿Cómo se puede ser tan depravado?-dije, dejando el diario en la mesa, regañándolo con la mirada. Nabar estaba desvestido cubierto solo con una toalla, en más de una ocasión tuve que apartar la mirada para no tenerla fija en él. -¿Qué pasa? ¿Es que nunca te diviertes con hombres?-me preguntó sin alzar la voz. -Con un hombre puedo divertirme sin la necesidad de reírme. No con varios. -De verdad Andrea, necesitas echar un buen polvo. Esta vez no me contuve, le solté una fuerte bofetada a su nuca y él saltó y puso expresión de un niño que estaba siendo reprendido. Me volví a sentar en el sillón reprendiendo mi […]

Seguir leyendo

Querer volar, poder soñar por Rubén Falgueras Pradas

Te vi, aunque no fue la primera vez, Vuelvo a mirarte, Como un niño ve, en la misma pastelería, El mismo pastel, Y aunque no lo quiera admitir, Quiero verte sonreír, Mientras vuelas sobre el mar, Que forma la sociedad, Que no entiendo que ansió Su misma libertad. Volar, quiero volar, Hasta dejar lejos este mar, Soñar, puedo soñar Aunque sea una vez más Hasta que pueda llegar, Hasta mi lugar. Con la envidia en mis ojos, Veo desde mi prisión, La libertad de un halcón, Que escucha la dirección, Que le marca su corazón, Y mi prisión, Que con ruedas ella nació, Quiero dejarla atrás y olvidarla en un rincón. Volar, quiero volar, Hasta dejar lejos este mar, Soñar, puedo soñar Aunque sea una vez más Hasta que pueda llegar, Hasta mi lugar. Volar, quiero volar, Hasta dejar lejos este mar, Soñar, puedo soñar Aunque sea una vez más Hasta que pueda llegar, Hasta mi lugar. Ahora puedo Volar, Ahora quiero soñar.

Seguir leyendo

Lápida 806 por Rubén Falgueras Pradas

Era un día donde el sol jugaba a las escondidas con las nubes. Las hojas secas de los árboles temblaban hasta caer sobre la hierba húmeda que había dejado la lluvia el día anterior. En el cementerio de Collcerola, casi en las afueras de la ciudad de Barcelona, descansaban los cuerpos incinerados o enterrados de algunas familias que habían pagado su precio por vivir. Algunas eran mas longevas, otras eran demasiado cortas. Entre esas almas que descansaban en paz, había un hombre.Vestido con un traje de color marrón, caminaba con sus zapatos hasta llegar a una pared donde había otras lapidas que conmemoraban algunas familias o a una sola persona en concreto. La que veía no tenia nombre; solo un número. La lápida 806. El hombre se arregló sus cabellos canosos con una mano, mientras que con la otra sujetaba un ramo de flores azules llamadas Hepáticas Nobolis. No había ningún jarrón donde guardarlas pero las dejó en el suelo mientras se quedó observando la lapida sin nombre. Dejó que sus recuerdos le invadiesen la memoria sobre la persona que estaba visitando hasta que de pronto oyó el sonido de otros pasos que se dirigían hacia él. El hombre giró […]

Seguir leyendo

La fiesta del Ron por Rubén Falgueras Pradas

Cierran los ojos ahora, Todos estamos aquí, Oyendo la misma historia, Que se vuelve a repetir. Coge tu bebida y vente a divertir Los vendedores de la paz Estafadores nada más Los que prometen un mundo mejor, No saben estar en lo peor. Vamos que Invito Yo A la fiesta del ron Estribillo. Vamos a reclamar, La cuenta de la libertad Para no hablar, por hablar. Promesas en el aire, Deseos rotos por las calles Cristales rotos de inocencia Por el acido de la impotencia No nos ahoguemos en esta mar Que duele aun sin la sal. Vamos que Invito Yo A la fiesta del ron Vamos a reclamar, La cuenta de la libertad Para no hablar, por hablar. Vamos que Invito Yo A la fiesta del ron Vamos a reclamar, La cuenta de la libertad Para no hablar, por hablar. Vamos que Invito Yo A la fiesta del ron Vamos a reclamar, La cuenta de la libertad Para no hablar, por hablar.

Seguir leyendo

Lágrimas de Luna por Rubén Falgueras Pradas

Ibas recorriendo a locas por la ciudad estabas cegada y desesperada en tu oscuridad Cuando querias llorar, tus lagrimas se te secaron y te hechaste ha gritar. No llores mas, sonrie y brillaras como el astro que ilumina la noche. No llores, pequeña Luna, Muchos ven tus lagrimas plateadas pero espera ha que salga el sol Y seran doradas el que tu creias que era tu astro de dia te ha cambiado por otra luna. De color morena es tu piel y tus ojos hermosos dulces como la miel No llores, pequeña Luna, Muchos ven tus lagrimas plateadas pero espera ha que salga el sol Y seran doradas el que tu creias que era tu astro de dia te ha cambiado por otra luna. No llores, pequeña Luna, Muchos ven tus lagrimas plateadas pero espera ha que salga el sol Y seran doradas el que tu creias que era tu astro de dia te ha cambiado por otra luna. Sonrie se feliz no sufras mas por ese infeliz Hay miles de razones para vivir y hay muchos astros para abrazar Aun más.

Seguir leyendo

Ama del Delito- Rubén Falgueras Pradas

Ama del delito. Camino por las aceras húmedas, podridas y asquerosas de una ciudad cuyo nombre me dan ganas de vomitar. No es por falta de ganas definiros como es la ciudad en la que estoy, pero la odio tanto como ella me odia a mí que no os diré nunca su nombre y por el momento no os diré el mío. El camino es estrecho hasta que consigo alcanzar una de las muchas puertas que hay en ese vecindario, pero que para mi es la mejor de todas las que han podido construir. La puerta del Cabaret Andreas. El lugar está más animado que de costumbre. Las camareras, ligeras de ropa sirven a borrachos, fracasados como yo, que no han conseguido nada que valga la pena contar. Me siento cerca de la Barra donde Andreas, el jefe y barman del local, me mira con la cara de un padre afectuoso de su hijo al fallar en un negocio y me sirve mi bebida favorita. Whisky con cola, de la cual no hago mezcla, bebiéndomelas por separado. Cuando ya estaba a punto de pedir la cuarta, se abre la luz de un foco, mostrándonos un escenario. Si algo se caracteriza […]

Seguir leyendo