Los Rayos Opuestos, por Alma Escritora

Había una vez un rayo de luna. Su plateada forma revelaba que había brillado tantas noches como le correspondía y, aunque su intensidad variara, nunca se había rendido ante la oscuridad. Tocaba ya a su fin su última noche y era ésta en verdad hermosa. El cielo despejado estaba cuajado de estrellas que impacientes esperaban la llegada de su hermano estelar, mientras este pacientemente observaba con nostalgia y cariño el lugar que había ocupado durante su vida y  repasaba cautelosamente el mundo que dejaba atrás. La hora de partir se aproximaba, y ello se reflejaba en el horizonte, que tímidamente comenzaba a clarear. Pensaba que, pese a todo lo que había observado a lo largo de su vida, verdaderamente se trataba de un mundo hermoso. Había contemplado en él seres de toda clase y condición, existencias que aunque presentaran diversas formas no recorrían un camino distinto del suyo, y de esta forma siempre había visto a aquellos seres como compañeros de viaje, con los que a veces conversaba. Eran otros rayos de luna, unos fugaces, otros radiantes, casi cegadores. Algunos habían reparado en su presencia e incluso habían llegado a forjar lazos entre ellos, otros, simplemente pasaban de largo sin […]

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El Mejor Traje, por Alma Escritora

Se levantó con el sonido del despertador, como cada mañana, antes de que el propio sol hubiera amanecido. Las calles aún estaban entumecidas por la lluvia de la noche y la quietud se veía cruzada por el quejido de las rejas de los comercios, del descorrer de cerrojos y del alzar de persianas. Pero sus ojos se resistían a abrirse a todo eso y, entrecerrados como estaban, apenas sí le permitían vislumbrar el camino hasta el cuarto de baño. Desayunó con calma, acompañando el masticar de sus tostadas con el tic tac del reloj. Retrasaba lo inevitable, pues en algún momento llegaría el momento en el que tendría que vestirse. Apuró hasta el último instante antes de dirigirse a su ropero, contemplando el interior como si se tratara de un complicado acertijo. El día al que debía enfrentarse era especialmente complicado, no podía llevar cualquier cosa. Su jefe ya llevaba un tiempo  presionando a su plantilla para que aumentara la producción, como si gritando se trabajara más deprisa. Raro era el día que no se llevaba una reprimenda y salía de mal humor de trabajar, deseando llegar a casa lo antes posible. Pero ese día no iba a poder hacerlo, […]

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Relato: Blanca Navidad

Navidad… La fiesta más dulce. Las calles están inundadas de mil olores, mazapán, turrón, buñuelos, algodón de azúcar y lo menos dulce pero no menos exquisito, castañas asadas. Las castañeras, esas mujeres que llenan nuestras calles de una falsa niebla cálida y espesa. En los lugares como este, en los que nunca nieva, es lo más parecido que tenemos a una “blanca navidad”, como suelen decir. Aunque he de confesar algo; amo la navidad. Sé que es una época consumista y blaablaablaa, todos esos argumentos hippies – a los que, por cierto, no les falta razón-. Y que es la época más hipócrita del año, en la que todos aman y ayudan a todosmincluyendo a los pobres que están tirados en las aceras a los que unos meses antes no mirabas al pasar y ahora le das cinco euros y un chocolate calentito e incluyendo a los “pobres negritos” que mientras se mueren de ébola no te has molestado en saber en que consiste la enfermedad hasta que ha llegado a tu país pero ahora te preocupa que tengan un regalo bajo el árbol. Oh, espera, ni siquiera tienen árbol , y la familia se reúne para pelear por la mínima gilipollez, porque todos se detestan […]

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El Secreto de las Perlas, por Alma Escritora

En algún lugar del mundo, en el fondo de un inmenso océano, hubo una vez una ostra que de entre todas sus hermanas fue la única que engendró una hermosa perla. Desde bien pequeña fue alabada, y una y mil veces su ostra le repitió que era especial, pero lo cierto es que aquella perla observaba al resto de ostras día y noche, y el vacío que en ellas contemplaba impregnaba su alma de soledad. Pues si bien era única, para la nívea canica eso significaba que no había nadie más como ella. ¿Cómo podría entonces terminar por comprenderse a sí misma? Sucedió que un día cualquiera la perla decidió que llenaría su vacío viajando, y así rodó por todo el océano, conociendo peces y algas de los cuales aprendió grandes cosas, pero ninguna de aquellas experiencias logró completar ese “algo” inmaterial, que aún no pudiendo verlo ni tocarlo, sentía como mil dagas deformando su lisa y brillante superficie. Y así se cansó de buscar. Decidió detenerse junto a un arrecife, y continuar su vida con la decepción de quien busca pero no halla. Curiosamente, en el mismo instante en el que desistió, aquéllo que tanto tiempo llevaba anhelando y […]

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Tardes de café

No ha sido la primera vez y supongo que tampoco será la última, que revivo las tardes de domingo de mi infancia y la hora de salir del colegio cada mediodía, pues era entonces cuando más feliz me sentía caminando junto a mi padre por un céntrico paseo, hasta que llegábamos a un café tan mayúsculo, imponente y glorioso como antiguo. Era este café y no otro, el preferido por mi padre para alejarse de la presión durante un rato, ya que la molestia más cercana era solamente el ruido provocado por el gentío que vivía en las calles colindantes y, al igual que nosotros, salía o entraba de los establecimientos, volvía a casa para tomar el almuerzo y permitía que los niños jugaran en la plazoleta, ajenos al complejo y acongojado mundo de los adultos. No había un día que fallase nuestra sesión del aperitivo. Tronara, nevara e incluso si el mismo cielo estuviera a punto de derrumbarse sobre nosotros, puesto que había estado lloviendo durante días y días. Aunque, de todos modos, siempre disfrutábamos más cuando hacía calor y no precisábamos del gran paraguas de mi padre que nos servía de cobijo, para evitar que nos empapáramos más […]

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La Niña sin Rostro, por Alma Escritora

Érase una niña que vivía en un océano de caras. No estaba muy segura de cómo había nacido, ni siquiera sabía quiénes eran sus padres. Podría decirse que la niña tenía la mente completamente en blanco. Flotaba entre las caras, que la cuidaban con innegable devoción: Ahora una le contaba historias, ahora otra le mostraba qué alimentos eran los más nutritivos, ahora otra le cantaba una nana mientras dormitaba en aquella…. Sus días pasaban de esta manera, sin que la niña se planteara ni sus orígenes ni hacia dónde la conducían sus pasos. Vivía sumida en la feliz ignorancia de quien nunca ha conocido el mundo. Hasta que un día, paseando despreocupada por el fondo del océano de caras como acostumbraba a hacer, lo encontró. Era un objeto extraño, uno que la niña jamás había visto, y por ello captó inmediatamente su atención. Lo observó durante un largo rato, temerosa de acercarse a él e intrigada por los impresionantes poderes que parecía poseer. Al principio le pareció una especie de agujero en el suelo a través del cual se observaba otro mundo, pero a medida que su temor fue decreciendo y sus pasos aproximándose, se dio cuenta de que lo […]

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Apariencias Engañosas, por Alma Escritora

Jason se removió en la silla, inquieto. El policía charlaba tranquilamente con su compañero, manteniendo la puerta entornada. Trató de rebobinar sus pensamientos hasta el momento en el que se había metido en aquel lío. Sintió un escalofrío al recordar la macabra sonrisa de Steve cuando les retó a robar aquel coche. Nadie más se había movido, pero él quería impresionarlo y, sobre todo, hacerse respetar. Qué estúpido había sido. En cuanto las luces rojas y azules doblaron la esquina acompañadas de la característica sirena, los demás salieron corriendo, dejándole con la palanca entre las manos. Pero no estaba enfadado con ellos, contra quien sentía rabia era el propietario del coche, que pese a que éste no había sufrido el más mínimo rasguño, había puesto la denuncia. Ni siquiera había llegado a desbloquear la puerta, pero el hombre estaba histérico y poco más y reclamaba su cabeza. Le había insultado de todas las formas posibles y no estaba dispuesto a disculparse, aunque eso supusiera su libertad. Lo único que lamentaba era que el policía lo hubiera apartado antes de que pudiera propinarle otro puñetazo. Ahora él era un héroe para sus compañeros y no tenía que justificarse ante nadie. Sin […]

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La muerte térmica por Elena Siles

La muerte térmica también podría entenderse como el cambio para la vida. Después de todo si la temperatura fuese permanente en un tiempo no produciría vida, y por lo tanto tampoco energía. Para que se produzca energía tiene que haber contrastes de temperatura sino se produce lo que se conoce como muerte térmica. Trataré de explicarlo con más claridad: Es el destino a largo plazo del Universo, de acuerdo con las leyes de la termodinámica, en el que toda la materia alcanzará finalmente la misma temperatura. En estas condiciones no existe energía disponible para realizar trabajo y la entropía del Universo se encuentra en su máximo. Este resultado fue predicho por el físico alemán Rudolf Julius Emmanuel Clausius (1822-1888), quien introdujo el concepto de entropía. Es la medida del desorden de un sistema: cuanto mayor es la entropía, mayor es el desorden En un sistema cerrado un aumento de la entropía está acompañado por una disminución de la energía disponible. El propio Universo puede ser considerado como un sistema cerrado; por tanto, su entropía está aumentando y su energía disponible está disminuyendo. Esto significa que, con el tiempo, las estrellas agotarán su combustible nuclear y morirán, convirtiéndose en masas muertas […]

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La pluma dorada, por Alma Escritora

Cuentan que en un pequeño pueblecito había una casa en la que vivía un joven escritor cuyo jardín era famoso en todo el ducado por ser uno de los más bellos. Él decidió ir un año de visita a su ciudad natal para pasar allí las navidades y, una fría noche de lluvia, apareció con un bulto entre los brazos. Comenzaron a correr rumores sobre el bebé, que si era de una antigua esposa, que si era de un romance, que si su madre sería una muchachita de vida alegre…Pero el escritor nunca reveló la identidad de la madre de la pequeña, ni la procedencia de ésta. Transcurrieron cuatro años, y la joven Violeta se convirtió en la niña más querida del pueblo. Pasaba las mañanas en el jardín, muchas veces tumbada entre las flores, acariciando con la mano sus suaves pétalos hasta sumirse en un tranquilo sueño. Al llegar la hora de la comida, la niñera se volvía loca buscándola, hasta que el escritor bajaba al jardín y la llevaba en brazos hasta el comedor. Pero llegó el día en que el duque mandó llamar a todos los varones mayores de edad a filas, y el pobre hombre no tuvo más […]

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Una balada para Tony, por Alma Escritora

Cierro los ojos y respiro hondo. Por muchas veces que lo haga, la sensación no cambia. Ese nerviosismo contenido, las ganas de salir ahí fuera y darlo todo. Pero  hoy hay algo diferente, y me temo que siempre lo habrá. Frank me aprieta el hombro antes de salir y ocupar su posición. Miro el lugar vacío iluminado por la tenue luz de un foco triste, donde sobre una silla descansa su bajo, el de Tony. Me muerdo el labio. Hace poco más de una semana discutíamos. Él quería hacer algo “nuevo”, yo quería seguir fiel a nuestro estilo. Tony se había enamorado, eso lo notamos todos desde el primer día que entró en el local silbando una canción romanticona, de esas que a mí me suenan todas iguales. Todos habíamos cambiado mucho desde aquellas tardes en el garaje de Frank, sacando de quicio a los vecinos con nuestro “ruido”. Sin embargo, aquel cambio en Tony fue notable. Frank lo sabía, incluso Billy, que parece estar en otro mundo el noventa por ciento del tiempo, pero yo no escuché a ninguno de ellos. Sólo me enfadé, sólo critiqué el pop y defendí nuestro estilo punk. Ojalá los hubiera escuchado, sólo por […]

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