Privamera Gris por Eduardo Yoly

  Otro día gris pasa en la reserva de agua que nadie ve. Un contrato más se firma a escondidas de un pueblo, esclavizándolo, llevándolo a su fin. Chilecito es el pueblo que se puso de pie para resistir la avanzada de aquel que quiso desaparecer todo un cerro con el fin de llevarse el oro sin importar cuantos animales iban a morir. Y en el resto del país regalan glifosato a cambio de soja y la reconstrucción del bosque de pino mientras que el pueblo lo paga con la vida de sus niños. Primavera gris, sin cerro, si agua, sin vida al fin.   “En apoyo a la lucha del pueblo de Chilecito y de las Madres de Ituzaingo”   Ganador concurso 2013 YouAreWriter categoría de ensayo

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Una Noche por Rain Cross

Entre el ruido de borrachos hablando y de botellas contra la mesa no podía concentrarse. Le dolía la  cabeza, algo frecuente desde  que  había empezado a ir a ese lugar.  Peter empezaba a estar ebrio, y la conversación de sus amigos era cada vez más absurda. Una noche normal de un día cualquiera. Desde que hacía un año Elí, su mujer, había muerto en un accidente de coche, se pasaba todos los días de su miserable vida bebiendo con una panda de borrachos, a los que jamás llamaría amigos, en ese bar de mala muerte. Apestaba a alcohol y a sudor, el mismo olor que había en el piso que unas semanas antes de su muerte habían alquilado juntos. Un piso hermoso en el centro, con vistas a un parque. Quedó a medio decorar, y ahora parece una pocilga sucia y abandonada. Su rutina diaria era ir a trabajar, ya que debía pagar el alquiler, comer y beber hasta olvidar. Algunas veces, en la estación de metro que le llevaba al trabajo, había pensado en lanzarse a las vías y acabar con todo, con el sufrimiento del día a día, de enfrentarse a su nueva vida sin ella. Pero nunca había tenido el valor para hacerlo. Observó a la […]

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Luna de Sangre por Rain Cross

-I- Abrió lentamente los ojos, se sentía algo aturdido. La luz de la intensa bombilla le dañaba la vista. Miró hacia un lado, intentando ubicarse. Estaba en una habitación, a su izquierda había una pequeña ventana con vista a la montaña, a la derecha, otra cama. Era un hospital. Intentó incorporarse, pero le dolía todo el cuerpo. -Bienvenido de nuevo –le dijo una enfermera. – ¿Cómo he llegado….? –se miró extrañado el brazo, lo tenía vendado- ¿Pero qué demonios me ha pasado? -Eso es lo que le gustaría saber a la policía. Se ve que tuviste un accidente, están aquí fuera, quieren hablar contigo –sonrió y salió. Will quería decirle que le dejara tiempo, pero la enfermera fue más rápida. Dos agentes entraron, iban de paisano. -Señor  Evans, sentimos molestarle pero nos gustaría hacerle un par de preguntas. -Si si…aunque no sé si seré de gran ayuda, no recuerdo mucho de lo ocurrido, la verdad es que estoy algo perdido ahora mismo -volvió a mirar a su alrededor. Los dos agentes se miraron. -Bien, cualquier cosa que nos diga señor Evans, será útil – saco una libreta- ayer por la noche, en parking situado en la calle Spring, alguien lo […]

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El dragón que cerró los ojos -By Eckard Eins-

–¡Escuchen fieles servidores!, miren a quien tengo sobre mis hombros, el cuerpo sin vida… si… yo Lord Yamann Il, líder de la horda de los engendros y dueño de una parte del infierno, su líder, puede gritar al cielo y decir… que he asesinado al comandante del ejército del cielo, al humano que todos temían, A Drake el león que mueve y cuenta las historias, ¡Contemplen hermanos míos el futuro!, he derrotado al mejor de los hombres y todavía puedo más. Denme algo que destruir, tenemos que subir a la superficie, nada nos puede detener, corran la voz de que el nunca misericordioso Lord Yamann Il ha destruido al hombre que propaga los dolores de cabeza, Lord Yamman Il a asesinado a Eckard Eins, ¡quiero oír sus gritos de victoria! Ha llegado el fin, aquí arriba puedo sentirlo, la sangre se me escapa de la boca, pero lo más triste de todo, o tal vez lo más estúpido es que, no alcancé siquiera a conocerlo. –Tienes que irte ahora, si te quedas morirás Eckard, hazme caso a mí. –Lo siento, no puedo, si me voy ahora Yamann llevará su ejército de engendros hacia la superficie y tengo que detenerlo –Me […]

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Personal Factory por Eduardo Yoly

Nubes de algodón, paredes de cristal, donde el cielo es color miel y solo se ven cigüeñas al pasar. Te encontré y el cielo se hizo añil entre aromas y sabor de ese tal vapor que rompe en el mar. Traspasé el portal y el mundo de algodón se hizo cristal. La sangre corre por la piel, el miedo a no volver y la intriga del saber, al poder ver la flor en aquel cristal. Sentí el calor como fuego en mi interior, que me quema y me calma. Así el poema fue armado para expresar el calor de la flor y el odio al envidiar el perfume de tu amor que sobresale a los demás. Acaricié tu cuerpo y deseé tenerte entre mis brazos. Me dijiste no poder, que el tiempo es algodón y el amor solo queda atrás. Dejaste caer una lágrima sobre el pétalo haciendo despertar al guardián de aquel lugar. Me eché a correr prometiendo volver porque sin vos, mi amor, no sé respirar. Una fabrica perdida en algún lugar donde el viento choca contra el mar. El poema ya fue armado.   Relato ganador del concurso del 8 Marzo  día de la mujer trabajadora 2013 […]

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CITA A CIEGAS

Casarse. Ese era su gran deseo tras tantos años de noviazgo, pero sus ingresos no se lo permitían y había llegado la hora de buscar una solución. Con esa idea fijada en la mente se había dormido la noche anterior y con ella había despertado muy temprano. Se duchó con rapidez, se vistió y corrió al quiosco a comprar la revista de anuncios clasificados con la esperanza de encontrar algo que pudiera ayudarles. Con lo que ganaba en su trabajo de media jornada, apenas podía guardar un pellizco a base de apretar tanto el cinturón que prácticamente la dejaba sin respiración. Su prometido se había impuesto un estricto plan de ahorro que cumplía sin perdonar un solo euro y ella no podía dejar de sentirse culpable por su pobre aportación. Cerró con suavidad la puerta de entrada, dejó el diario sobre la mesa de la cocina y preparó un desayuno a base de tostadas con mantequilla y mermelada, una ensaimada y un humeante café con leche. Mimí, su gatita siamesa, ronroneó junto a sus piernas reclamando su atención, pero Melisa apenas le prodigó una rápida caricia. Tomó un bolígrafo y se dispuso a sumergirse entre los anuncios de palabras: secretarias […]

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Sin palabras por Natalia Linares

El cielo parecía que iba a arrancar a llorar en cualquier momento. Las nubes estaban de lo más gris que se había visto desde hacía meses y, como siempre, Lucy se dirigió al pequeño café en el que trabajaba. Como era habitual, pasó por el puente que unía la ciudad separada por el río y observó con una sonrisa divertida al mimo con el semblante serio, la mano a modo de visera, divisando el horizonte. Por un instante, Lucy pensó que en un día como aquel, el muchacho que representaba con su atuendo todas las dimensiones de la expresión “teatro callejero” no debía estar pasándolo bien ya que nadie le prestaba atención. Se quedó absorta contemplando su delgada figura subida sobre un pequeño cajón que hacía las veces de escenario y durante unos breves instantes sus miradas se encontraron. Una gélida bocanada de aire glacial le recordó que llegaba tarde. Sin más dilación, embozada en su capa, se fue rumbo al trabajo. Afortunadamente para ella y también para el mimo callejero, la tarde mejoró y el sol decidió asomarse un rato tras las nubes. Muchos niños y sus padres observaban al mimo, lanzando monedas para que hiciese alguna acción y […]

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Cupido fantasma por Haruna Kisaragi Kontong

No pensé verte por un buen tiempo. No después de la pelea que causó nuestra separación. Por eso decidí irme. Me subí al primer avión que salía. No me fijé en el destino. Sólo me quise ir. Así fue como me encontré en tierras ajenas. Salí de excursión hacia algún poblado muy lejos de la ciudad, prácticamente en la selva. Pensaba en esa inmaculada cama de hotel tan suave y pulcra que me esperaba a mi regreso cuando un terremoto inició. Varios de los edificios a mi alrededor se desplomaron, las comunicaciones se cortaron. Los que sobrevivimos tratamos de rescatar al puñado de gente que se encontraba bajo las ruinas. Todo antes que llegara la ayuda. Pasaron dos días, y nadie llegaba. Encontré una casa aún más lejana, en una montaña. En ella vivía un hombre ya anciano quien no quiso dejar su inestable casa. Son los recuerdos, me dijo, eso no lo pienso abandonar así sin más. Guardaba en varias jaulas especies exóticas. Muchas debían ser de dudosa procedencia. Por qué no las liberó, me pregunté. Así no tendría qué cuidar… Sin previo aviso, me dio agua y comida. Me indicó de un pozo unos metros tras su casa […]

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La cuarta dimensión

Este es un microrelato que presenté al concurso de relatos fantásticos y de terror de  http://lofantastico.wordpress.com/. Aunque no ganó, me lo pasé muy bien escribiéndolo, y eso ya es un premio en si mismo.  Le he añadido alguna cosilla y aquí os lo dejo. La cuarta dimensión Mis ojos apenas distinguen ahora, a través de la ventana, líneas negras sobre un fondo blanco; ya no puedo reconocer ninguna imagen. Ésta es la última que sello, cuando termine reinará la oscuridad y podré descansar… aunque no sea por mucho tiempo. El tiempo… Mientras trabajo recuerdo la excitación que sentimos al ocupar la casa. Nos creíamos únicos, y, en cierto modo, lo hemos sido: los primeros y los últimos. Y yo, el último de todos. El tiempo nos ha ido engullendo, como si tratara de representar de nuevo el infanticidio que Cronos cometió con sus hijos. Pero antes de enfrentarnos a él, fuimos capaces de verlo, de sentirlo, de percibir su contacto a través de las ventanas. Estuvimos cerca, demasiado cerca… El experimento ha sido un éxito, nuestros ojos, nuestros cuerpos, se han saciado en la cuarta dimensión. Pero nadie lo sabrá nunca, o quizás sí… tal vez en otro tiempo. Ahora debo […]

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No ha cambiado nada por Elena Siles

Más de 30 años de democracia en nuestro país y sentimos como si hubiéramos hecho un salto enorme en nuestra evolución social. Ciertamente se ha realizado  en algunos sentidos hemos cambiado radicalmente en otros mejor no haber cambiado. Un claro ejemplo es el papel de la mujer  que para nada es el tradicional de la “ama de casa”. Otros ejemplos son la visión actual de la homosexualidad (sigue viendo homófogos, pero desde luego la aceptación social a este grupo social es muchísimo mayor, menos mal que el S XXI tiene algo de bueno) y la UE. Hemos conseguido entrar en la unión Europea, cambiamos la peseta por el euro, nuestros negocios se transformaron, surgieron nuevas necesidades de servicio. España no está ligada a ninguna institución religiosa, aunque la evidente realidad nos dice que tradicionalmente hemos sido y somos cristianos, ya actualmente la  participación con la Iglesia es minoritaria. Nos encontramos rodeados de personas de todos los países, nos dan una clara diversidad ética, lo cual es bueno, nos abre los ojos ante otras culturas y costumbres. Además se ha creado un sistema de bienestar y nos hemos convertido en un país desarrollado y abierto con otras economías en apenas 20 […]

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