Carta a mi amor del colectivo por Joaquin A. Stringa

Estimado amor imposible: Tal vez la sorprenda esta misiva pero hay un sentimiento dentro mío que ya no quiero aguantar. Quiero que sepa que para mi usted es, y será, mi amor imposible. Seguro estará asombrada tras la lectura de este primer párrafo pero quiero decirle que busco lo contrario de lo que imagina. Con esta carta no pretendo noviazgos, ni casamientos, ni relación alguna. Lo único que deseo es que usted continúe siendo mi amor imposible. Procuro con esta misiva que todo siga como hasta ahora. Quiero que nos crucemos en la parada del colectivo sólo por azar. No me interesa acordar ningún día ni horario para compartir el viaje. Cuando no la veo por unos días disfruto mucho más cuando, de casualidad, la encuentro. Y por el contrario, si usted y yo dejáramos de cruzarnos, seguramente, ya no me interesaría tanto volver a verla. Tampoco pretendo conocer de usted más datos de los que saltan a la vista. Sé que viene de algún lado (no me interesa saber cual) vestida de jogging, noto que siempre que sube al colectivo manda un mensaje de texto, y la despido en silencio al bajarse en la segunda parada después de doblar […]

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RESURRECTION por Ana Gutiérrez

Nunca he contado tan detallada mi propia experiencia del después. Qué se vive o qué se siente, los estadios que te acompañan y, sobre todo, cómo se sale. Aún muchas veces me hago esa pregunta e intento responderla, porque no sé dar una respuesta clara. Recuerdo que no fui a terapia. Como mucho fui cinco veces. No quise continuar algo que a mí no me beneficiaba. A veces, tener que repetir y repetir sin objetivo, es muy cansado. No quería victimizarme más cada vez que contaba lo mismo, porque cuánto más lo decía, más me daba cuenta de lo que me había ocurrido. Y cuánto más lo pensaba, más rabia me daba. Mi objetivo era ir hacia adelante. No seguir encerrándome en que había sido eso que tanto vemos en las noticias y que, a partir de ese momento, a mí también me correspondía. La etiqueta de haber sido “mujer maltratada”. Recuerdo que la psicóloga me lo repetía una y otra vez. Cómo olvidar cada vez que me lo decía. Y cómo detestaba que me lo dijera. Aunque mi historia correspondiese con esa etiqueta. Cómo me pesaban todas y cada una de esas letras desde la m hasta la a. […]

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#Reto15N_ES por Elena Siles, Asilo Oscuro, PuriRV, Ikormar

  @ElenaSles #Reto15N_ES Desde que era pequeña se cansaba con facilidad y su forma de andar siempre ha sido distinta. A los 19 tuvo una crisis que la dejó en la cama. Volvió a caminar a base de esfuerzo. Ahora lucha contra la distonía y los dolores diarios para poder caminar, a su manera.   @Ikormar “Lucha pequeño. Lucha. No te dejaremos solo nunca”. Susurraba el padre al niño que con diez meses de vida, llevaba desde seis en un hospital. De le diagnosticó Amiotrofia infantil. “¿Y Dios? ¿Dónde está? ¿Por qué permite esto? ¿Por qué tanto dolor?”#EnfermedadesNeuromusculares @PuriRV Mamá, nos enteramos en abril. Te sentías débil, frágil, agotada… Pensamos que tendrías que entrar en quirófano a operar rodillas, cadera… Pero supimos su nombre:  Miopatía inflamatoria necrotizante. Estamos en la lucha. Hay tratamiento. Se puede #Reto15N_ES #15VamosdelaMano   @AsiloOscuro Sin importar el dolor producido por la enfermedad de MC Ardle, el joven seguía con su pancarta para defender la educación en Colombia. Muchos querían ayudarle pero él se negaba. Rendido alcanzó el cuello del títere y rompiéndolo expiró… #EnfermedadesNeuromusculares

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Sherlock Holmes y John Watson: Una aventura de otro mundo por JJ Kastle, MaruBV13, Dagmar Sola,Olga La Fuente, Eidsei, Puri RV, Informatico Farero, Nefelibata, CGodoyBoero y Elena Siles

Sherlock Holmes y John Watson: Una aventura de otro mundo @JJ_Kastle —Mucho me temo, querido amigo, que tras esa puerta nos esperan… —guardó silencio, pensativo. —¡Holmes! dígame de qué habla. —… Cosas incomprensibles, Watson. No se deje engañar por los sentidos. Dicho eso, ¡vamos! —Voy detrás suyo. Se adentraron en esa intensa luz.   @MaruBV13 Watson caminaba pistola en mano, sorprendido por la temerosa actitud de Holmes. No podía ver claramente lo que los rodeaba, cegado por aquella luz que iluminaba la noche. De pronto Holmes se detuvo al percibir aquellas extrañas siluetas de criaturas humanoides.   @DagmarSola —Recuerde lo que le he dicho, amigo. No pierda la calma —dijo Holmes cuando Watson empezó a apuntar con el arma a las siluetas. —Pero, ¿qué son? —Parte de lo que hemos venido a investigar. Fíjese bien, no nos harán daño. Baje la pistola. El peligro está…   @Olga_Lafuente en su mente racionalista, tan propensa a sacar conclusiones antes de tiempo. —Pues mi racionalista mente me dice que esas figuras pueden ser peligrosas. —No prejuzgue, querido Watson, puede obtener explicaciones uniendo todos sus sentidos. Por lo pronto —continuó Holmes—pregúntese por qué ese haz de luz tan intenso sólo alumbra un reducido espacio […]

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La noche roja de la casa Allende por Asilo Oscuro

Isabel Allende nunca conoció la verdad sobre la casa de los espíritus realmente. Ni sus cuatro generaciones con sus muertos, ni los partidos políticos, ni los sentimientos agónicos que se describen de las violaciones, alcanzan a mostrar la realidad de ese hogar de seres sin cuerpos. Para ella, contar la historia fue parte del negocio, no para atacar a la aristocracia a la que ella pertenecía, no para mostrar al mundo este lugar. Tal vez por eso, Jean de Satigny estaba tan molesto. Él sabía que la aristocracia era un mundo vacío, de espíritus malignos, que muestra lo banal, las apariencias de las que depende la gente, esa belleza acartonada de siluetas hechas y cerebros huecos. Irónicamente, siempre quiso pertenecer a ella, sin importar que lo vieran como un cazafortuna. Pero esa no era su preocupación, de hecho nunca se lo causó. Lo que no le permitía dormir era esa presencia maligna que lo atormentaba cada noche, que se metía en sus pesadillas para sonreírle, que lo convertía en un recuerdo vago en la memoria de las personas que habían leído el libro.   La casa tenía ese aire macabro que solo se puede describir cuando el frío se mete […]

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Zona de confort por Ana Centellas

ZONA DE CONFORT «No quiero ir al trabajo». Esa era la frase que Susana repetía cada mañana, todas, sin excepción. Álvaro le daba un abrazo con las pocas fuerzas que le proporcionaba un descanso de menos de cinco horas. «Tranquila, cariño», le repetía cada día. Susana había sido una joven inquieta, con grandes sueños. Soñaba con hacer grandes cosas, con cambiar el mundo, con ser alguien en la vida, como si no fuera ya suficiente con ser ella misma. Un brillante expediente académico a sus espaldas le daba la energía necesaria para elevar a lo más alto sus sueños de grandeza, aquellos que nunca llegaron a concretarse en nada. Cuando conoció a Álvaro, este también tenía enormes sueños por cumplir. Tal para cual, aunaron sus sueños en uno solo, superlativo, sin detenerse a considerar si aquel era o no un imposible. Tanto Susana como Álvaro comenzaron bajando sus expectativas a un nivel que les permitiese comenzar sus vidas, unos inicios humildes podrían ser la base perfecta para un sueño a gran escala como el suyo. Pero pasaron los años y la rutina se apoderó de ellos. Se estancaron en una zona de confort que a ambos parecía adecuada, suficiente para […]

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El Otro por Rain Cross

Tengo frío, mucho frío, pero ya no siento dolor. Me sangran los oídos y noto como los ojos se salen de sus órbitas. Espero a que el párroco saque el cuchillo de mis entrañas, triunfante, pensando que ha vencido al mal. Pero el otro ríe. Le noto retorcerse dentro de mi cuerpo, disfrutando el momento. Escupe a la cara del cura, que se aleja sorprendido, dejando el arma dentro de mí. Pongo las manos en el mango, intentando sacarlo, pero el otro me detiene. «Aún no —susurra en mi cabeza—. No es el momento». Mis piernas caminan hacia el padre Garreth, que mira con horror mi destrozado cuerpo. Mi piel está pálida como la cera y llena de laceraciones que ya ni recuerdo como aparecieron. Mis ojos se han vuelto dos pozos oscuros, llenos de odio por el hombre que tengo ante mí. El hombre de fe se aferra a su crucifijo, pensando y deseando que eso le proteja. No puedo evitar reír, pero mi voz se mezcla con la del otro. También encuentra cómica la escena. —¡Atrás, engendro del infierno! —grita, atemorizado. Ladeo la cabeza, con una sonrisa distorsionada en el rostro. El sabor del oxido invade mi boca […]

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Misterio bajo tierra por Nicolás Oleinizak, JJ Kastle, Nefelibata, Ikormar, Informático farero, Cajón de Relatos, lletrArt, ReeksssBlack, MaruBV13 y EvilOdradek

Nicolás Oleinizak @Leizanico Al cabo de la tercera noche de insomnio bajó al sótano a buscar la fuente de los ruidos. Encontrar un fantasma le hubiera resultado más normal. Sin embargo, no había más que un hueco. Uno apenas más ancho que sus hombros, pero descomunalmente profundo y recientemente cavado. @JJ_Kastle Se aventuró adentro. Lo desconcertante no era encontrar un cadáver a medio camino. Más bien darse cuenta que el rostro del muerto era igual al de ella. ¿Cómo era posible? ¿Tenía una gemela? ¿era un clon? ¿era una pesadilla o el producto de su imaginación? o peor aún ¿se estaba volviendo loca? Ensimismada como estaba en sus pensamientos, no se dio cuenta que el supuesto cadáver abrió lo ojos y la miró fijo. @jardindebonsais Nefelibata Dio un respingo y aferró la pala que vio tirada en el suelo, blandiéndola con gesto amenazador. –Tranquila… –procuró calmarla su doble. –Simplemente estaba agotada de cavar y me había tumbado a descabezar un sueño. No pretendía asustarte. –¡No te acerques o yo sí que te voy a descabezar! –Por favor, deja que me explique. ¿Por dónde empiezo…? Soy intraterrestre. Provengo de la Tierra Hueca. Hemos desarrollado un método para infiltrarnos en vuestro mundo […]

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#Pieldemariposa_ES reto por Elena Siles

@jardindebonsais Nefelibata Aún era pequeña para entender a qué se referían en la consulta cuando mencionaban su piel de mariposa. En el futuro comprendería no solo eso, sino por qué aquella doctora tan cariñosa le provocaba mariposas en el estómago y le aliviaba el dolor con una mirada. #pielmariposa_ES @jardindebonsais Nefelibata Las heridas externas le dolían, pero las internas la mataban. Como la falta de concienciación ante las enfermedades raras. Tan solo deseaba que llegara un día en que la ciencia le permitiera dejar de sentirse una oruga y volar feliz como una mariposa. #pielmariposa_ES @jardindebonsais Nefelibata Los únicos besos que podía darle sin ulcerar su delicada piel eran los de mariposa. Aun así, soñaba con el día en que los declararan marido y mujer y sellaran su amor con un aleteo de pestañas… #pielmariposa_ES @jardindebonsais Nefelibata Dicen que el aleteo de una mariposa es capaz de provocar un huracán al otro lado del mundo. Y un pequeño gesto hacia las enfermedades raras puede generar, con el paso del tiempo, una oleada de concienciación. #pielmariposa_ES @Rain_Cross Las caricias eran puñales en su delicada piel. La enfermedad, su tortura. Deseaba tanto su contacto que poco le importaba el dolor que le […]

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Campanadas por Fran Rubio Varela

Las campanas sonaban todas, se habían vuelto locas. Sonaban sin razón aparente ante el asombro de la gente , parecían haber sido embrujadas, los campaneros desesperados no sabían como pararlas, ellas teñian los pueblos y sus plazas de su peculiar sonata. Había un pasaje que hablaba de que habrían fanfarrias sonando desde el cielo el día que  avisaran de un gran cambio. Pero en este mundo ya nadie se acordaba de ellas, ni siquiera se sabía ya que era una fanfarria, así que las campanas asumieron tan elevada labor sonando todas al unísono. Pero la gente, ésta gente de ahora ya no se sorprendía ni se maravillaba de nada. Se pusieron como siempre que sucedía algo inusual a buscar la respuesta más lógica o si no la encontraban, a buscar aquella que más se les acomodara para sus intereses … Y mientras las campanas sonaban más fuerte. Las gentes, muchas de ellas empezaron a alejarse de los campanarios y las plazas, en cambio otros optaron por soportar el estruendo del bronce. Aquellos que volvieron al campo empezaron a recordar lo que era una flor, y la dulce sensación del aire  limpio en sus rostros,vieron jilgueros cantar  y se maravillaban ante […]

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