Un lugar mágico por Ana Gutiérrez

29: Nuevamente, como cada 29 de abril, estoy aquí. En el sitio donde el sol nace en las estrellas y su brillo se observa en el alba. Estoy en el mismo sitio donde una vez me enseñaste que el sol nunca se apaga si confías en que su luz, pase lo que pase, siempre te acaricia el alma. Sigo en el mismo lugar que durante tantos años nos mostró que si uno de los dos se iba y el otro se quedaba, su esencia siempre permanecería viva. Y como cada abril, he vuelto a buscarte en el reflejo que juntos formábamos sobre el agua… Los destellos de mis lágrimas hicieron que mirara al cielo… Y ahí estabas. Sólo tuve que cerrar los ojos para escuchar tus palabras: “Intentaré arreglarte de nuevo. Entre los dos en verdad no hay distancia, sólo la que tus ojos quieren que haya. Si miras a lo lejos, allí donde el ocaso se entrega cada tarde y cada mañana, cierras los ojos y miras con tu mano puesta sobre el corazón de los dos latiendo, sobre todos nuestros te quieros, podrás notar mi alma. Hazlo siempre que quieras verme y te guiaré a casa. Es decir… […]

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La Dama del Arpa, por Alma Escritora

Cuenta la leyenda que en un punto perdido en la inmensidad de un océano se asienta un pequeño islote. Visto desde la superficie, no parece tener nada extraordinario, tan solo es una roca desnuda que se alza ligeramente sobre las aguas. Sin embargo, lo que le hace especial se encuentra bajo esta fachada, oculto en diversas grutas que serpentean en el interior de la rocosa torre que ancla el islote al lecho marino. Eran los Nymurièn, una antigua tribu cuya vida se desarrollaba durante la noche de forma sumergida. Su sociedad nunca se había visto contaminada por el mundo exterior, y quizá ello explique la utópica organización por la que se regían. Mas no todo era alegría en su micromundo. Tenían los Nymurièn unos enemigos ancestrales que habitaban en el fondo del océano, en una cueva excavada en los cimientos del islote. Los Varrun eran criaturas monstruosas que cada noche salían a cazar, siendo su alimento predilecto los Nymurièn.   Es aquí donde aparece en escena el ser a quien se debe esta leyenda. Su origen es incierto: en algunas de las historias, los marineros la describen como una nereida que sentía una gran simpatía por los habitantes del islote; […]

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El mundo de los sueños por J.E.M. Celeste

Érase una vez en un lugar muy remoto vivía una niña de cabellos rosados y piel blanca como la nieve. Sus mejillas parecían dos cuarzos rosas y sus ojos grandes y purpuras te hacían soñar. Su nombre: Galilea. Pues así fui bautizada por mi Creadora. Vivía en un mundo especial, muy diferente al que tú, querido lector, conoces. Pero parte de él depende de ti. Tú eres un Creador. Tu mente ha creado una región solo para ti, en el mundo de los sueños. Un lugar en el que el sol nunca desaparecía y su luz dejaba una estela brillante y un dulce olor a vainilla. Los habitantes que en él vivíamos estábamos separados por distintas regiones, que se iban, poco a poco, formando gracias a las ilusiones más sinceras y puras de su Creador. Yo habitaba en Celeste, pues ese era el nombre de mi Creadora. Una arquitecta de sueños. Las regiones podían ser de dimensiones enormes o insignificantes. La mía pertenecía a este segundo grupo, pero no dejaba nada que desear a las del primero, ya que sus sueños eran de los más hermosos. Mi casa estaba hecha de libros, literalmente, las paredes eran columnas de tomos de […]

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Enseñanzas Ancestrales por Ana Gutiérrez

En función de todo lo que he aprendido hasta ahora, si algún día me convierto en madre, me gustaría que mi hij@ guardase lo siguiente: Querid@ hij@: Vienes a un mundo difícil. Un mundo en el que no quiero que brilles sino que tu sonrisa sea el brillo que alumbre tu mundo. Quiero que seas feliz sobre todas las cosas. Sé que te tocará caerte, pero quiero que sepas que el caerte no quiere decir tocar fondo sino que la vida te pide un tiempo para que reflexiones y encuentres tu paz interior. Para que aprendas a buscar y hallar dentro de ti. Para que descubras en verdad quién eres. Sé que sentirás dolor. Pero no en la piel. Sé que tu corazón llorará a veces. Sé que será difícil. Te harás preguntas. Pero cuándo te las hagas, recuerda estas palabras de alguien que te ama, te amó y te amará siempre: -Si alguna vez sientes que te hieren mucho, bendícelo. Sé que será difícil. Sé que no quieres hacerlo. Pero te hará libre. A mí tambien me ha costado mucho… Pero tras mucho caerme, observé que no había mayor triunfo que agradecer, bendecir y sentir como una enseñanza todo […]

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Cambios de paradigma por Ana Gutiérrez Expósito

Hay personas que dicen que todo lo que quieres no se puede conseguir porque siempre hay que decantarse por algo. Siempre hay que decidir. ¿Y si te dijera que no decido, sino que simplemente lo hago? ¿Y si tienes la opción de crear tu vida en función de lo que pienses? ¿Y si te digo que las ideas no eran casualidad. Que estaban en ti por algo? Y si te digo que nos vamos. O más bien, que me voy. Y si te digo que nunca es tarde para cambiar de rumbo. ¿Y si te digo que me doy la vuelta pero que no me retracto, que cruzo y que todo lo que conozco queda al otro lado del charco? ¿Y si te digo que todo no al mismo tiempo y sì, quizá, a lo largo? ¿Y si te dijera que lo intento, gano y fracaso? ¿Y si te dijera que los ojos hablan de lo que calla el silencio amargo?…

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Una segunda oportunidad por J.E.M. Celeste

“Un sueño solo puede triunfar sobre la realidad si se le da la oportunidad.” Stanislaw Lem, escritor polaco. El sonido chirriante de la puerta apagó toda la algarabía que los inquilinos del lugar emitían. Un hombre de unos treinta y cinco años de edad que vestía con unos trekkings, pantalones de montaña gris oscuros y una camiseta azul con el logotipo del refugio, entró cogiendo con su mano derecha una correa que un agitado perro, blanco como la nieve, mordía como queriendo jugar con ella. Lucas llevaba cinco años como voluntario en la perrera y sabía perfectamente el lamentable estado en el que llegaban. La heridas físicas sanan con el tiempo, pero las psicológicas son las más costosas de curar, pues para alcanzarlas tienes que ser capaz de penetrar en el corazón lacerante del enfermo. El paciente carácter del joven permitían con el tiempo llegar hasta ese organo dañado y rescatar lo que quedase de él. Al percibir el miedo del cachorro, se agachó poniéndose a su altura y con un suave susurro lo intentó calmar. —Tranquilo, compi. Yo sé que eres un buen chico, pronto encontrarás a alguien que también lo sepa ver —dijo mientras acariciaba su cabeza—, pero […]

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Un amor para recordar por J.E.M Celeste

Coloqué su taza de chocolate caliente sobre la mesa. Mis ojos se posaron sobre ella, no podía dejar de observarla, la volvía a tener a mi lado. Su mirada, aún perdida, se posó sobre la mía. «Aún no me ama», pensé para mis adentros. Pero lleno de un optimismo que había vuelto a asentarse en mi ser, me dije: «si una vez conseguí conquistar su corazón, ¿Por qué no podría volver a hacerlo?». Me senté frente a ella. Le di un pequeño sorbo al humeante chocolate recién hecho; su olor, su sabor me trasportaban a través del tiempo. Siempre al mismo momento. Al día en que todo mi mundo se esfumó por completo para dar paso al suyo. —¿Quieres que te cuente una historia? —le pregunté. Sus inocentes ojos se posaron en mi. Expectantes. «Es como una niña», pensé. Mientras asía su taza con una mano y con la otra acariciaba la cabeza de Vida, nuestra atolondrada perra, afirmó animosa con su cabeza. Suspiré «¿me siento preparado?», dudé, por un momento, de lo que iba a hacer. Pero no era un relato doloroso o triste, sino que fue la historia que cambió por completo mi vida, sin duda y aunque […]

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Nostalgia por J.E.M. Celeste

La ciudad se había despertado presidida por la radiante luz del sol. El cantar de los pájaros sobre las ramas de los arboles hacía las veces de despertador para los más madrugadores. Todo en aquel día parecía perfecto. Había soñado demasiadas veces con él, todo estaba planeado hasta el último detalle en mi mente. Todo menos un extraño sentimiento que crecía silenciosamente en mí interior. No había pegado ojo en toda la noche debido a la presencia del imponente traje que acechaba frente a mi cama. Ese vestido era como la tentadora portada de un buen libro: su belleza exterior era admirable a simple vista, pero todas las experiencias y aprendizajes que aguardaban en su interior eran mil veces mejor que su fachada. Tardé hora y media en desayunar, peinarme con la ayuda de mi madre y de la importuna histeria de mi hermana pequeña y, finalmente, vestirme. «Estoy lista», pensé al mirarme al espejo de pie que había en el dormitorio de mis padres. Me sentía preparada, o eso creía. —¿Mamá, dónde están los zapatos? —dije mientras miraba mis pies cubiertos con unas zapatillas hechas de toalla rosas. Por un segundo me imaginé saliendo así de casa, media sonrisa […]

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Las campanadas por Mar Ball

Las campanadas por Mar Ball Sonaron las campanas durante horas. Me pregunté quién era el muerto. Por quién doblaban las campanas de esa forma. No debía ser un pobre diablo porque llevaban demasiado tiempo sonando,y ya me resultaba insoportable. Harto de escuchar ese sonido monótono y constante, bajé a la calle para saber quién era ese muerto tan importante. Algunos paseantes ni me miraron cuando yo les pregunté por el muerto. No me importó, tan solo quería saber por qué persona teníamos que estar soportando ese ruido espantoso. Cada vez se volvía más intenso, se te metía en la cabeza y tenías la sensación de que en cualquier momento te iba a reventar. A veces, mientras avanzaba en mi búsqueda, tuve que pararme y sujetarla entre mis manos, me explotaba la cabeza. Mis pensamientos se volvían furia, ira, no lograba entender por qué imbécil sonaban las campanas de aquella manera. Estaba muerto pero lo odiaba. Pensaba que si lo tuviera delante lo mataría pero ni eso podría hacer. Ya estaba muerto. Intenté avanzar por las calles para llegar a la iglesia y que dejasen de tocar, de una vez, esa maldita música infernal, pero avanzaba muy lentamente. La gente, el tráfico, […]

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