El Legado de Aldur cap. 2 por Rain Cross

Capi anterior: Capítulo 1 por Elena Saavedra Capítulo 2 Aldur contemplaba la oscura noche desde la butaca roja del salón. El gran ventanal permitía una vista perfecta de toda la ciudad, y las gruesas cortinas ocultaban la luz del sol durante el día. Sus ojos grises habían visto miles de cambios a lo largo de las diferentes ciudades del mundo, y siempre le fascinaba descubrir cosas nuevas a su alrededor. Dio un largo sorbo de una copa de acero con incrustaciones de esmeralda y dejó que el sabor de la sangre le bajara por la garganta. Era buena, pura. Raquel, su amante más joven, la había conseguido de una novicia aún virgen y se la había entregado como regalo de aniversario. Francesca, su otra amante y la que llevaba más tiempo con él, le había obsequiado con un colgante de una gota de su sangre cristalizada. Un recuerdo de que sería suya para siempre. Consultó el dorado reloj de sobremesa del siglo XVIII que adornaba la chimenea. Eran ya las tres de la madrugada y ni su hijo Dante ni Satine habían vuelto a casa. Suspiró pensando en que él también debería estar fuera de caza y no encerrado en […]

Seguir leyendo

El Legado de Aldur cap 1 por Elena Saavedra

Capitulo 1     Dante caminaba por las calles de Londres. Las noches en Londres eran únicas, por eso Dante había decidido quedarse en aquella ciudad. Había visitado muchas ciudades, París, Roma, Madrid, Barcelona, Nueva York… pero Londres era sin duda su preferida. Dante era sin duda un hombre apuesto; tenía el pelo castaño, lacio y corto, sus ojos eran de color avellana y su rostro era casi tan hermoso como su cuerpo musculoso. Sin duda era un hombre hermoso, pero Dante tenía un secreto que bien podría aterrorizar a cualquiera. Y de su mano la única mujer a la que confiaba todos sus secretos, Satine, la mujer más hermosa que hubiese visto jamás. Su pelo era del color del fuego, ondulado y largo hasta su cintura, sus ojos eran del color esmeralda más intenso que jamás se haya visto, su piel era blanca como la luz de la luna y su cuerpo, y su rostro eran tan hermosos como la venus de Botticelli. Sin embargo para Dante, Satine  su amante era su acompañante. Juntos cada noche en Londres buscaban nuevas víctimas cuando justo esa noche conoció a Maxime, y fue entonces cuando todo cambió. Maxime había salido de fiesta […]

Seguir leyendo