La traición de Adán Cap 4 por Emilio López

Capitulo 4: Mariposas ¿Sabes para que vuelan las mariposas? Cuando Micaela escuchó el aviso por altavoz de que el viaje del barco había terminado, no se movió del cómodo camarote que la había albergado la mayor parte del tiempo durante el viaje. Se trataba de una mujer de 26 años, de figura esplendida por su estatura cercana al metro setenta y cinco y su cuerpo fuerte y vigoroso; tenía brazos largos, piernas fuertes por el nado y la bicicleta, y toda su estructura demostraba que era una joven saludable aun cuando no hubiera hecho nada de ejercicio mientras duraba el viaje de regreso al país. Un viaje de placer. Sin embargo, la joven de cabello castaño oscuro y que lo mantenía corto hasta los hombros, siempre rebelde y con un corte osado e irregular, no había hecho ese viaje por placer. Ni el anterior. Micaela estaba huyendo, y aunque le molestara, ella misma debía reconocérselo. Llevaba ocho meses escapando, desde esa tarde horrible cuando su vida había sido arruinada ¿O ella misma la había arruinado al fijarse en esa persona, al amar a esa persona? Daba lo mismo. Era una mañana cálida cuando llegó a puerto, cargando un morral al […]

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La traición de Adán Cap 3 por Emilio López

Capitulo 3: Las decisiones Eran más de las siete y media de la tarde de un día que Adán no se esperaba siguiera ese curso, y aunque ya había decidido reunirse con Sofía, antes de eso llamo al abogado de Carmen. Ramón Izurieta era el tipo de hombre que ya había hecho todo lo que le interesaba en la vida, y debido a eso puede darse el lujo de trabajar cuando quiere, para quien quiere y además según las condiciones que quiere. Y una artista de renombre como Carmen siempre podía necesitar un abogado por las dudas. Para su sorpresa, el abogado lo citó inmediatamente en su oficina. El despacho de Ramón Izurieta era una lujosa oficina en el séptimo piso del edificio del Consorcio Verassategui, en el sector alto de la cuidad. Paredes finamente decoradas, cuadros abstractos, luces invisibles, flores frescas en puntos estratégicos, una vista impresionante de la capital y una placa del Gobierno por su invaluable aporte a la comunidad eran solo parte de los gustos que el doctorado podía darse. Una secretaria tan escultural como una reina de belleza lo saludo cordialmente y lo hizo pasar a una oficina que hacía que la ropa elegante y […]

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La traición de Adán Cap 2 Por Emilio López

Capítulo 2 : Adiós a Sofía Habían pasado más de dos horas desde que Adán llego a la clínica Santa Augusta. — ¿Algún familiar de la señora Carmen Basaure? Adán se puso de pie y se acercó a un doctor que como mucho tendría treinta años; era delgado y casi de su estatura, nada especial por su apariencia, pero transmitía una seguridad en sí mismo que lo hacía totalmente inmune al porte y gracia de Adán. Este estaba acostumbrado a que todos a su alrededor reaccionaran con interés, simpatía o atracción hacia él, pero el doctor podía contarse entre los pocos que ignoraban sus características. —Buenas tardes, soy Adán Valdovinos. — ¿Y usted es? —Soy el asistente personal de Carmen. —Necesito a algún familiar de ella. Adán meneó la cabeza con gesto preocupado. —Carmen se encuentra sola en el país en estos momentos, así que soy la persona más cercana que tiene. El doctor asintió, aunque claramente no estaba satisfecho con esa explicación. —Señor Valdovinos, me temo que tendrá que ponerse en contacto con algún familiar de la señora Basaure. — ¿Cómo está ella? —Grave —replicó el doctor con perfecto tono profesional– sufrió un ataque al corazón y en estos […]

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La traición de Adán cap 1 por Emilio López

Capitulo 1:  La conciencia perdida El otoño se acercaba cada vez más en la ciudad, mientras en un espacio específico, alguien seguía con sus proyectos. De pronto sonó el teléfono del lugar. Adán tomó el auricular y contestó, pero la llamada se cortó. —Cielos, como si me sobrara el tiempo. Colgó y se puso de pie. Adán era un hombre de 24 años que por donde se le viera, parecía un modelo de persona: medía casi un metro ochenta de estatura, y tenía una figura proporcionada y atlética. Era un hombre sumamente atractivo y bien formado, y sabía muy bien quien era y lo que tenía, tanto a decir de su físico como de sus facciones, su mirada de color marrón profunda e hipnótica. La galería de arte de Carmen Basaure era el lugar en donde trabajaba hacía tres meses, un lugar minimalista y finamente trabajado, pensado para ser la puerta al paraíso del arte en donde se exhibían las obras de su dueña, que por lo demás era una de las más afamadas artistas plásticas de su generación. Adán había conseguido el empleo de asistente personal de la pintora, y a dos días de la inauguración todo estaba en […]

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