SIRENAS ASESINAS CAPÍTULO 4: superficie

Probé de poner en marcha el submarino. No funcionaba, en la pantalla (que no era digital) decía que faltaba combustible, así que pensé que los dos submarinistas lo dejaron puesto en marcha para ir investigar, pero sólo de salir las sirenas las esperaban allí delante,ellos se agarraron a la puerta, no pudieron aguantar más y las sirenas se los llevaron. como el submarino estaba en marcha, el combustible sabía acabado. Abrí la puerta que chirrió, después salí del submarino. Fui subiendo hasta la superficie, allí vi a mi padre que me venía a rescatar. Abajo del Agua una sirena me decía que no marchara de allí, mientras la sirena me cogía por las piernas … y me tensaba hacia abajo, el padre me cogía por los brazos y me tensaba las manos hacia arriba. Yo como que tenía la piel rasguñeada de la cintura, como allí no tenía piel, las costillas se me iban saltando con la fuerza que hacían los dos. Hasta que quedé sólo con la columna vertebral,los dos tensaban cada vez con más y más fuerzas, hasta que mi padre se quedó la parte de arriba y la sirena, el resto, y yo me quedé partido en dos. Me quedé inconsciente, de […]

Seguir leyendo

SIRENAS ASESINAS CAPÍTULO 3: EL BESO MALDITO

“Como ya debes saber, la Antártida se hundió hace ya miles de años por el cambio climático, también debes saber que hace muy poco cayó un meteorito aquí donde estamos. Nuestro jefe nos dijo que teníamos que investigar, y encontramos las sirenas, hicimos fotos y le enseñamos al jefe, al día siguiente nos hizo ir con un submarino y ya no nos volvió a ver nunca más,porque las sirenas nos habían raptado. Aquí acaba nuestra historia, ahora tú te tienes que salvar, ya no me queda mucho tiempo, al cabo de unas cuantas horas estaré como mi compañero, y ahora vete no quisiera que las sirenas te vean hablando conmigo.” Me fui de aquel rincón y es cuando las sirenas me dijeron que me enseñarían la ciudad. De repente volví del flashback. La sirena no me dejaba ir, ella me quería hacer el beso maldito. Ana, con su voz no paraba de insistir que le hiciera el beso . Durante unos segundos pensé que no podría sobrevivir, cada vez se acercaba más a mi boca,ella tenía la lengua en forma de espiral, ya que allí guardaba los micro huevos, comenzó a desenrollar la yo intentaba tener la boca cerrada, pero […]

Seguir leyendo

SIRENAS ASESINAS CAPÍTULO 2: PROBLEMAS

Me obligaron a aparearme con alguna de aquellas sirenas, lo que pasaba es que yo no tenía la edad para hacerlo, pero este no era el problema mas gordo.  El problema era el siguiente: todas eran muy feas, viejas, con arrugas,tenían la piel gris, incluso había alguna que tenía un grano que le salía un líquido verde viscoso.  Mirad que si que eran de feas que llegué a pensar que a nadie le gustaría tener sexo con ellas.  La sirena más bella se acercó a mí, tenía la cara medio desfigurada, y un ojo que parecía que se le estuviera apunto de caer, no tenía granos viscosos, pero si tenía el pelo rubioso.  Le pregunté:-como te llamas?  Ana,-contestó ella.  Me dijo: “La razón por el que las casas están rotas,es por culpa de la guerra que hubo no hace más de un año. “  Ana, se acercó más a mí y me hizo un abrazo, notaba sus uñas largas y puntiagudas en mi cintura me dijo al oído, con voz quebrada, como si su voz saliera de las tinieblas:-no quiero que desaparezca mi especie.  Ana, me quería hacer el beso maldito, pero vi dos submarinistas ante mí, en una pared […]

Seguir leyendo

SIRENAS ASESINAS CAPÍTULO 1: Me ahogo

Esto que os quiero explicar pasó ya hace unos cuantos años, yo tenía 8 o 9 años y estaba con  mi familia en la playa. Decidí entrar al agua, estaba fría. En aquella época me gustaba mucho leer historias,libros, información y otras cosas que hablaban del mar. Empecé a nadar y nadar quería encontrar algo en concreto: sirenas. En cuanto supe que existían, decidí que las buscaría por mi cuenta. Yo tenía las gafas de bucear en la mano, unas de aquellas medio profesionales que tienen un tubo. Tenía previsto que me las pondría en cuanto llegara a la mitad del mar, en cuanto llegué me agarré sobre la única boya que flotaba. No es que las otras boyas estuvieran hundidas, sino que era la única que había. En cuanto me iba a poner las gafas, sentí la voz de mi padre, me decía que volviera a la costa, que no fuese mas lejos. Decidido a volver, algo me tensó hacia abajo, me cayeron las gafas que quedaron flotando en medio del mar gracias al tubo. Mientras me tensaban hacia abajo, (en el fondo del mar) no vi nada, porque cerré los ojos,sin darme cuenta, toqué fondo. Abrí los ojos, lo veía […]

Seguir leyendo