El Espejo cap 5 por Ricardo Zamorano

Y la encontró, vaya si la encontró. Pero no bajo las estrellas. Fue a las afueras de la ciudad. Anochecía. Le había llevado lo que quedaba de día llegar hasta el cartel con el nombre de la localidad tachado con una línea roja. Lo mismo que ocurría con el sol, ocurría con la luna y las estrellas, por lo que las noches eran totalmente oscuras (no se veía nada de nada ni siquiera a unos centímetros de distancia), y el consejo de buscar a gente bajo la luz de las estrellas se hacía imposible de seguir. Antes de que el mundo se tiñera de negro en su totalidad, Ayna salió de la carretera desesperanzado y buscó en la cuneta un sitio donde pasar la noche. Ya no había hierba verde; no llovía, y el calor por el día era fuego puro, por lo que lo que quedaba de ella era un seco y amarillento recuerdo. Recuerdos. La palpable oscuridad, el silencio que hay en ella, hacía que el sentimiento de soledad se intensificase, y que el cerebro se llenase de imágenes, imágenes dolorosas que no quería volver a ver. Experimentó un poderoso impulso de levantarse y regresar a la iglesia. […]

Seguir leyendo

El Disfraz por Elena Saavedra

Andrea cantaba con el coro de su instituto mientras alzaban la bandera de EEUU en el estadio de fútbol. Su voz podría ser casi igual de hermosa que su dulce rostro. Sus ojos castaños miraban con un extraño brillo al resto de sus compañeros mientras una sonrisa maléfica se escondía en sus labios. Aquel año sus compañeros la habían golpeado, insultado y menospreciado; pero aquel día llegaría su venganza en forma de bomba. Andrea siempre había aparentado ser débil pero aquello sólo era en realidad un disfraz. En su interior era un monstruo y aquel monstruo había estado demasiado tiempo encerrado… Andrea terminó de cantar la canción y todo comenzó a arder. Los gritos inundaron el estadio y entonces Andrea pudo al fin quitarse su disfraz, dejando ver así al mundo su verdadero yo.  

Seguir leyendo

El Espejo cap 4 por Ricardo Zamorano

Los pasos resonaban dentro de aquella gran sala de suelo de mármol. Pensó que nunca había visto nada igual en su vida, aunque en realidad, nunca había visto nada en su corta vida. Tan solo el interior de aquella casa que ya no era suya y lo que alcanzaba su vista. Siguió avanzando hasta el altar, dejando unos viejos bancos de madera a cada lado. Estaban desvencijados y viejos, pero aun en su mejor momento, tampoco debieron ser gran cosa. Sin embargo, al llegar al altar, no pudo evitar dejar escapar un «oh». Allí todo era dorado y brillante. Estaba limpio, y la luz que se colaba a través de las vidrieras confería a aquel espacio sagrado una atmósfera irreal. Se acercó a una gran mesa donde estaban expuestos algunos objetos, los más brillantes de entre todos, y extendió el brazo para coger una copa de oro con piedras verdes engarzadas. —¿Eres creyente, muchacho? ¿O un ladrón? —susurró una voz desde alguna parte. El niño buscó con la mirada para encontrar a quien le había hablado. Era la primera vez que oía a alguien que no fueran sus padres. Se estremeció, una amalgama de sorpresa, esperanza y miedo recorrieron su […]

Seguir leyendo

El Espejo cap 3 por Ricardo Zamorano

Desde que el nuevo niño recordarse, sus padres habían estado enseñando al antiguo niño todo tipo de cosas. No le habían dejado hacer nada; solo le enseñaban y enseñaban. Y justo unos días antes de haberse quedado dormi… —no, de haber muerto, se corrigió—… solo unos días antes de haber muerto, su padre, pues su madre apenas podía emitir unos profundos sonidos desde su garganta y asentir débilmente con la cabeza, le empezó a hablar sobre algo que ahora comprendía: la supervivencia. De pronto, se sintió un tanto irritado con él por el hecho de que no le hubiera explicado el significado exacto de esa palabra, por el hecho de que ni siquiera la hubiese mencionado una vez durante todas esas clases, clases que ahora, por una repentina y poderosa razón, comprendía se trataban de Clases de Supervivencia, aleccionadas por el maestro Papá y la maestra Mamá. Él no era un chico al que le gustase usar su cerebro, y era normal, si se consideraba que durante sus nueve años de edad, sus padres no le habían dejado hacer nada sin su ayuda; jamás le habían dejado pensar por sí solo, cosa que ahora entendía. Cuando él había intentado prepararse […]

Seguir leyendo

El Espejo cap 2 por Ricardo Zamorano

Aquel antiguo niño que respondía a esa pregunta tan ingenuamente había desaparecido por completo tres semanas después. El de aquel día fue el primer intento de este por trepar el muro recién alzado de independencia y colarse. Pero poco a poco, los constantes pensamientos de dependencia de los padres fueron desapareciendo conforme el nuevo niño iba aceptando la situación, conforme se iba convirtiendo en un prematuro hombre. Cuando regresó a su casa el día en el que se dio cuenta que sus padres no estaban dormidos, el día al que definió como el Final, se encontró con las puertas cerradas y sin llaves… y las ventanas enrejadas. «¿Y ahora qué?», había pensado inmóvil frente la familiar fachada que de pronto se le antojaba lejana, lejana y desconocida. El lugar en el que creía estar a salvo, en el que creía iba a estar siempre bien, junto a sus padres, le había engañado por completo. Para el nuevo niño, aquella casa había cambiado, ya no era su casa. «¿Y ahora qué? —repitió—. ¿Cómo entro? Tengo que coger algo de comida y ropa». El antiguo niño hizo una nueva reaparición, fugaz pero eficiente, para revelarle dos palabras con un único significado: la […]

Seguir leyendo

El Espejo por Ricardo Zamorano

PRÓLOGO El hombre hablaba y hablaba. Sin esperar respuesta. Sin esperar interrupciones. Nunca las había. Él lo sabía y no le importaba. Le gustaba hablar, y le gustaba que se le escuchara. En ese sentido, no tenía problemas, pues su mudo interlocutor era infinitamente paciente. Infinitamente paciente y calmado. El más paciente y calmado del mundo («Ja, ja. El mundo», pensó el hombre). Ya podía soltar por su boca toda la mierda que quisiera, que este no le detendría. En ese sentido, ningún problema. Pero el hombre, de vez en cuando, echaba en falta algún «¡Buenos días!» alegre, o un «¿Qué tal?» ligeramente preocupado. Aunque eso era al principio, solo durante los dos o tres meses que siguieron al Final, solo durante los dos o tres meses que siguieron a su encuentro con el Espejo.   1 El niño de nueve años caminaba en busca de comida arrastrando los pies bajo un cielo amarillo y enfermizo. Un cielo que hacía años que no se veía, un cielo que aquel niño no conocía de otro modo; sus padres le habían contado que una vez fue azul y brillante. Ya pocas cosas quedaban azules y brillantes. Y a ellos mismos, esto, se […]

Seguir leyendo

Dos microrrelatos de terror (de José Antonio Herrera).

Microrrelato “Unos pasos en la noche”. El rayo iluminó el cielo, en medio de las negras nubes. El trueno rompió el silencio de la noche. La tormenta estalló y se inició el diluvio. Una sombra se reflejó en la pared de piedra de las escaleras del castillo; parecía estar ascendiendo por la curvada escalinata, hacia los aposentos del Lord. El sonido hueco de unos pasos acercándose al umbral de su estancia despertó a Lord Velton, y el terror se apoderó de él: sabía quién se acercaba… Y sabía lo que quería.   Microrrelato “Edward” (inspirado en la vida real de Edward Mordrake). Aún recuerdo el día que nació mi pequeño: Edward. La partera me miró con el terror reflejado en el rostro cuando me puso a mi pequeño en los brazos. Y entonces lo vi: Edward tenía algo extraño; tenía dos rostros. No podía creer lo que estaba viendo. Mi hijo había nacido con un segundo rostro en la nuca. Era un rostro de mujer. Ese segundo rostro podía gesticular, llorar e incluso gritar. Lloré por él pero, en contra de los consejos de todos, me negué a sacrificarlo. Era mi hijo y yo iba a criarlo. El pobre Edward […]

Seguir leyendo

Mundo de Sangre y Cenizas, Capítulo 40 por Rain Cross {Último Capítulo}

Capítulo 40 Consiguieron refugiarse dentro de un establo aparentemente vacío. La paja estaba sucia, mohosa y emitía un nauseabundo olor. Dentro de dos cubículos de madera se encontraban los huesos de dos caballos muertos de inanición. Claire sólo pudo echar un vistazo rápido a la escena y se acurrucó contra la paja, que a pesar de sus malas condiciones estaba seca. Liam se acercó a ella con una manda para caballos y la cubrió con ella. —Gracias —dijo forzando una sonrisa. —No las des. —Puaj, el agua está podrida, no se puede beber. —La voz de Tim le llegó desde el otro lado de la estancia—. Y la verdura también. De aquí no sacaremos nada bueno. —Se sentó en el suelo, mareado. — Necesitamos un lugar seguro en donde poder hacerlo.—Maggie puso una mano en el hombro de Tim—. Además, también debemos descansar un poco. Y dormir bajo techo nos vendrá bien. —Le miró en silencio. Claire recordó los días posteriores a acabar en ese establo en medio del campo. Al salir de Ravens Falls, trataron de refugiarse en varias casas de granjeros. La lluvia no les dio tregua y aún hoy seguía constante. Las tres más próximas que encontraron […]

Seguir leyendo

Mundo de Sangre y Cenizas, Capítulo 39 por Rain Cross

Capítulo 39 Claire no escuchaba nada. Dejaba que la lluvia recorriera su cuerpo como un manto de realidad, fría y constante. El cadáver de su hermana yacía en el suelo a escasos metros de ella. No se había movido desde que le había pegado un tiro en la cabeza. En el momento de la detonación, Claire sintió la calidez de la sangre contra el rostro y Sophia se desplomó en silencio. El estruendo la dejó sorda de un oído y desde entonces sólo sentía su propia respiración. Aferró la pistola en la mano temblorosa. Nadie se había atrevido a acercarse a ella. Y Claire lo agradecía. Necesitaba asimilar lo ocurrido. Aunque sabía que nunca iba a poder superarlo. «La he matado. He matado a mi hermana.» Empezaba a recuperar la audición poco a poco y el rumor del agua contra el asfalto le llegaba como susurros en la oscuridad. Escuchó unos pasos a su espalda. Alguien se acercaba. —Claire, tenemos que irnos —dijo una voz conocida que en aquellos momentos no supo identificar. Ella no se movió. No podía. Su cuerpo no respondía. Estaba rota. Sintió un brazo rodeando sus hombros y supo de quién se trataba. Aquello la hubiera […]

Seguir leyendo

Mundo de Sangre y Cenizas, Capítulo 38 por Rain Cross

Corrió hacia su hermana. Victoria no dejaba de llorar y llamar a su madre. Se abalanzó sobre ella y la abrazó. —¡Mamá! —Puso su cabecita sobre el pecho de Sophia. —Tranquila, cielo, todo irá bien —dijo entre sollozos. Claire se tiró de rodillas su lado. Los huesos le retumbaron en la caída, pero eso no importaba. Realmente ya nada importaba. Le miró con el rostro lleno de lágrimas difuminadas por la lluvia. —Soph… Miró la pierna de su hermana, justo en el lugar donde el zombi había puesto su boca, o lo que aún quedaba de ella, segundos antes. Le faltaba un trozo de carne y la sangre roja se aclaraba debido al agua que caía del cielo. Ted llegó en segundos y se puso al lado de las dos. —Sophia. —No pudo continuar. Empezó a llorar y su rostro quedó roto por el dolor.

Seguir leyendo