Días que vienen

Hoy es el día de borrar de los rostros las sonrisas la alegría de las razones que por la vida nos guían. Día de mirar atrás y contemplar las felaciones que la vida nos brinda sin olvidar usar sus dientes. Día de aparcar sueños y amores, junto a penas y dolores que están y no se irán, de colocar en el olvido las pasiones de susurrar muerte en los oídos de perderse en las aceras del infinito y jamas saber regresar. Dulces son las lagunas de la mente, de las que quizás tras las borracheras te arrepientes pero mejor no saber jamas que hiciste. Dulces olvidos marcados de perdidos quehaceres inacabados, donde el futuro está tan a medias que aunque llegues jamas habrá sido terminado. Y pensaste que haciendo bien te darían algo y razón tenias si por algo golpes y palos habías pensado. Y ya cansa la puta, que ni un segundo me has dejado disfrutar de lo poco que tengo y todo te has llevado, ya cansa, ya carga y no creas que he olvidado que el sembrar y recoger es la mayor mentira que nos has contado. Hoy es del día de afrontar que la vida siempre […]

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Una Noche por Rain Cross

Entre el ruido de borrachos hablando y de botellas contra la mesa no podía concentrarse. Le dolía la  cabeza, algo frecuente desde  que  había empezado a ir a ese lugar.  Peter empezaba a estar ebrio, y la conversación de sus amigos era cada vez más absurda. Una noche normal de un día cualquiera. Desde que hacía un año Elí, su mujer, había muerto en un accidente de coche, se pasaba todos los días de su miserable vida bebiendo con una panda de borrachos, a los que jamás llamaría amigos, en ese bar de mala muerte. Apestaba a alcohol y a sudor, el mismo olor que había en el piso que unas semanas antes de su muerte habían alquilado juntos. Un piso hermoso en el centro, con vistas a un parque. Quedó a medio decorar, y ahora parece una pocilga sucia y abandonada. Su rutina diaria era ir a trabajar, ya que debía pagar el alquiler, comer y beber hasta olvidar. Algunas veces, en la estación de metro que le llevaba al trabajo, había pensado en lanzarse a las vías y acabar con todo, con el sufrimiento del día a día, de enfrentarse a su nueva vida sin ella. Pero nunca había tenido el valor para hacerlo. Observó a la […]

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Luna de Sangre por Rain Cross

-I- Abrió lentamente los ojos, se sentía algo aturdido. La luz de la intensa bombilla le dañaba la vista. Miró hacia un lado, intentando ubicarse. Estaba en una habitación, a su izquierda había una pequeña ventana con vista a la montaña, a la derecha, otra cama. Era un hospital. Intentó incorporarse, pero le dolía todo el cuerpo. -Bienvenido de nuevo –le dijo una enfermera. – ¿Cómo he llegado….? –se miró extrañado el brazo, lo tenía vendado- ¿Pero qué demonios me ha pasado? -Eso es lo que le gustaría saber a la policía. Se ve que tuviste un accidente, están aquí fuera, quieren hablar contigo –sonrió y salió. Will quería decirle que le dejara tiempo, pero la enfermera fue más rápida. Dos agentes entraron, iban de paisano. -Señor  Evans, sentimos molestarle pero nos gustaría hacerle un par de preguntas. -Si si…aunque no sé si seré de gran ayuda, no recuerdo mucho de lo ocurrido, la verdad es que estoy algo perdido ahora mismo -volvió a mirar a su alrededor. Los dos agentes se miraron. -Bien, cualquier cosa que nos diga señor Evans, será útil – saco una libreta- ayer por la noche, en parking situado en la calle Spring, alguien lo […]

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El Sastre de Elena Saavedra Siles

El Sastre Era un día de otoño cuando iba en mi moto a unos90 Km. / h por una carretera segundaria del oeste de Estados Unidos en Texas. Estaba conduciendo a casa de mi hermana, Dafne, cuando vi una sombra que huía hacia el bosque. Me llamó la atención así que paré la moto y la saqué de la carretera. La dejé al lado de un árbol cercano a la carretera y dirigí mi mirada hacia el suelo. Entonces vi restos de sangre que iban a parar a la cuneta de la carretera y en ella había una bolsa de basura. Olía putrefactamente y yo me acerqué a abrir la bolsa, entonces vi algo horrible. Vomité en el árbol y me horroricé al ver la cabeza sin ojos de un ser humano. No sabía si era hombre o mujer puesto que estaba completamente descompuesta y algo calcinada. Deprisa llamé a la policía, pero no había cobertura y entonces miré a mis espaldas.Una sombra me golpeó con algo y quedé inconsciente. Estaba almorzando cuando oí gritos. Mi presa, un hombre de unos 40 años aproximadamente seguía desangrándose. Lo que más me gustaba de la carne humana eran las tripas. He de […]

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