“Diario de una lesbiana adolescente”-Capitulo 4 “Las Novias”

book-912722_960_720-2El tener novia nunca me supuso mucho problema, no es que sea una belleza, pero me las apaño bien, a lo largo de mi joven vida he tenido varias novias algunas más machorras que otras, supongo que según lo que busque en ese momento de mi vida, el tener novia es un poco raro, por el centro puedes andar de la mano, hacerse carantoñas, y cualquier cosa que una típica pareja pueda hacer por la calle, pero si sales del centro de la ciudad, no se, la gente te mira raro, o incluso intenta no mirarte, ¿Tan raro es?

Seguro que esa gente que esta por la periferia también ha ido por el centro alguna vez y a visto parejas haciéndose arrumacos, ¿Porque en un lugar bien y en el otro mal? No lo entiendo, parece que solo hablo de las cosas que no entiendo.

Por mi barrio no podía pasear con mi novia, tenía que pasear con “mi amiga”, hasta te daba un poco de miedo encontrarte de frente con algún grupo de gente que se te quedase mirando. Sobretodoporquee vivo en una zona periférica criada por prejuicios y intolerancia. De esos grupos de personas, por llamarlos de alguna manera que se crían a la vieja usanza que solo les falta vivir en el campo, y no, no me meto con la gente del campo, es solo un decir, porque hay gente del campo muchísimo más tolerante que cierto tipo de individuos.

Yo por mi parte a pesar de tener novia mi cariño va por rachas, a veces soy más cariñosa que otras, muchos días estoy demasiado desanimada para darle algo de cariño a mi novia, así que en esos caso mejor que me de cariño ella.

Ella era todo lo contrario a mi, siempre optimista con ganas de comerse el mundo, siempre tenía un montón de ideas y proyectos para el futuro, se presentaba muchísimas actividades interesantes, iba a todos los eventos de cualquier cosa curiosa que le gustara y en definitiva no paraba quieta, creo que eso me encantaba de ella, es esa chica que necesitaba que me moviese de mi monótona vida y me llevase a la suya, necesitaba alguien que me distrajera con cincuenta mil cosas. Su optimismo es tan contagioso.

Llevaba saliendo con ella dos meses ya y aun no nos habíamos acostado, con ella era distinto es ese tipo de persona que sabes que la vas a tener suficiente tiempo a tu lado que no te importaría esperar un millón de años, no se, quizás es que sea una romántica.

No es que esperase por gusto, ella decía no estar preparada aun, pero ya os digo con ella eso era algo tan llevadero que casi ni se podía discutir y sabía que cuando pasase iba a ser algo tan especial incluso para mi que ya había explorado ese tipo de terreno antes.

Lo era y es todo para mi, pero a veces es tan frustrante reprimirte delante de otros, ir a su casa y no poder estar todo el día abrazada a ella, quizás ella pensara como yo al respecto, no se, no hablamos nunca de salir del armario con las familias, yo se que lo tenía pensado, pero ¿y ella?

Fin del Capitulo 4

“Diario de una lesbiana adolescente”

MiriamSE

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