“Doce descendientes para conquistar el mundo” por Olga La Fuente, Dagmar Sola, Asilo Oscuro, Ikormar, Nefelibata, Informatico Farero, Manel_SaO, William Rilley, JJ Kastle, Alicia Brunskill, MoraMoriles2, Ana Centellas, Puri RV, Eidsei y InannaStM

“Doce descendientes para conquistar el mundo”

@Olga_Lafuente

El frío invadió la estancia principal de una humilde casa de la Meseta Ibérica cuando la puerta se abrió de una patada. Tres soldados armados entraron en la sala donde un matrimonio y su hijo pequeño celebraban la Nochebuena. Agarraron a la madre y se la llevaron en volandas …

hasta una camioneta que se perdió en la oscuridad

Mientras, en el Ministerio de Guerra de Berlín recibieron una conferencia de Madrid

—La última de las descendientes ha sido hallada, mañana partirá en tren dirección Francia

—Perfecto –contestó el oficial alemán

—¿Quieren al niño?

—No, no sirve, está mezclado. Y colgó.

Un capitán de las SS entregó una nota al suboficial, su destinatario era Josef Menguele

—Es la última de las descendientes –dijo el capitán—, en un par de generaciones, tendremos un ejército de vikingos arios que conquistará el mundo

 

@DagmarSola

Años atrás, cuando el primero de los llamados descendientes alcanzó la edad adulta, fue cuando todo comenzó a ponerse en marcha. Se había resistido a hacerles caso y tuvieron que inculcarle su deber. Al final, fue él mismo quien programó a los siguientes.

 

@AsiloOscuro

No había sido una tarea sencilla. La caída del régimen había puesto en peligro el plan y los doce descendientes se habían diseminado por todo el mundo. Finalmente, dieciocho años después todos estaban juntos y el más renuente de todos había logrado reprogramarlos para que entendieran la importancia de su labor. Él mismo, Hans, estaba a punto de ser padre de los trillizos, que llevaba en su vientre Adele. Pero ella tenía un secreto que la carcomía…

— Te iré explicando poco a poco…Fuimos parte de un experimento en el orfanato de la RDA. Los llamaban “taller para jóvenes” de Torgau pero en realidad era un laboratorio para crear los próximos líderes que mantendrían los principios del nazismo por todo el mundo. Se sabe que uno de nosotros es conocido como el monstruo sin nombre y gobernará cuando Hitler muera. Nuestro destino es convertirnos en líderes alrededor del mundo para que solo exista la pureza. Sin embargo, no solo modificaban el pensamiento …

 

@Ikormar

Sabía que aquellos trillizos no iban a ser totalmente puros. Ella no lo era, sus padres no lo fueron. Algún eslabón de su árbol genealógico se había infectado. Era su secreto que ni se lo había confiado al hombre al que amaba.

Pero ella sabía que aquellos pequeños tenían un Objetivo claro en la vida, fuesen o no fuesen puros. Eso a ella le daba igual. Incluso creía que Hans lo entendería y no renegaría de su prole, como habían hecho otros. Esos que eran tan extremistas como aquellos que les persiguieron y les seguían persiguiendo al cabo de los años. Pues los regímenes pueden caer. Los líderes desaparecer, pero los idearios permanecen por siempre. Y ella estaba harta de huir. Harta de esconderse. Harta… Se llevó la mano al hinchado vientre. Sonrió. Ellos sería la esperanza que necesitaban.

 

@jardindebonsais (Nefelibata)

En el sucio lavabo del tren, María vomitaba por tercera vez esa mañana. Excusó su indisposición alegando que los trenes la mareaban, pero aquel retraso de dos semanas le hacía temerse lo peor y bajo ningún concepto permitiría que aquellos bestias se enteraran. «Asómate a la ventaaana, que ha nacido el niño Diooos…», entonaba un grupo de turistas españoles. Junto a ellos, los soldados hacían cábalas acerca de la pareja que asignaría el capitán a su cautiva.

 

@informatifarero

María se acercó disimuladamente al vagón donde tenían a la cautiva.

Dos soldados delante de una puerta dejaban claro dónde la tenían.

No le costó fingir que se encontraba mal para acercarse a los soldados…

Qué ni la miraron.

—Que descortesía caballeros, no ayudar a una dama.

Uno de los soldados bajó la cabeza y sonrió.

Y se relamió. Y ella sintió que la arcada volvía… Salió de su cuerpo como un surtidor. No era su intención, pero impactó en su sonriente rostro. Ya no había vuelta atrás.

Con un rápido movimiento le atravesó el cuello con una daga.

Y clavó la segunda en la frente del segundo, tan rápida como un parpadeo.

Abrió la puerta y allí encontró a la cautiva.

—No digas nada. Muévete. Las explicaciones luego —todo del tirón casi sin respirar.

La cogió de la mano y corrieron.

Y justo a tiempo.

 

@Manel_SaO

María limpió la sangre que de su mano goteaba.

—Ponte esta manta por encima. Que no te vean la cara.

Se tapó el rostro y avanzó casi arrastrada por María que se abría paso vagón a vagón.

Conteniendo las naúseas apretó el paso amartillando la Tokarev que guardaba en su bolsillo…

—Mi marido, mi hijo— musitó tras ella.

—Calla—dijo sin girar la cabeza— Debemos llegar al último vagón. No preguntes!

María agarró su mano. Sentía su suave y fría piel empapándose con la sangre del soldado que aún quedaba impregnada en la suya. Finalmente llegaron entre empujones al último vagón, ocupado sólo por dos soldados que lo custodiaban. Al verlas aparecer dieron el alto. No tuvieron tiempo para más. María alzó su brazo, Tokarev en mano descerrajando un tiro en la cabeza de ambos.

—Olvídate de tu marido y de tu hijo. Lo siento…

 

@william_rilley

—Para, por favor —dijo Helena con una mezcla de llanto y nausea—, no puedo más. ¿Quién eres? ¿Qué quieren esos hombres de mí?

María miró por la ventana de la puerta del vagón. Nadie las seguía, pero no tardarían en dar la alerta y que el tren se convirtiera en una ratonera.

—Soy tu hermana… de madre al menos —respondió María mientras revisaba la munición que le quedaba.

—No, no es posible, no tengo hermanos. Os habéis confundido de persona.

—No hay error posible. Sabemos quien eres y ahora ellos también lo saben. Por eso te llevaban de vuelta.

—¿De vuelta a dónde?

—A Alemania, donde todo empezó para nosotros.

—Por favor, no te entiendo, ¿nosotros? —preguntó entre lágrimas de desesperación.

—Tú y nuestros hermanos. Somos 12 Helena. No lo recuerdas porque todos lo olvidamos. Algo salió mal… Ya vienen. ¡Salta del tren!

 

@JJ_Kastle

Nuestros genes han sido modificados a través de generaciones. Los grandes profetas lo vieron venir antes y aquellos que hacen girar el mundo desde las sombras prepararon todo, modificando con precisión las escrituras en el ADN de nuestra ascendencia.  La misión de los doce es gobernar en los distintos continentes, en aquellos puntos estratégicos.

Quieren que seamos las marionetas del nuevo mundo y erigir el nuevo orden.

Lo de Hitler es solo un circo montado, una distracción.

 

@aliciabrunskill

los árboles. Helena miró la vía férrea, pensando en su marido y su hijo.

— ¡Date prisa! — gritó María

No tenía alternativa, la seguía hasta la estación donde las cogieron el último tren del día hasta Berlín.

@MoraMoriles2

¿Cómo te llamas?.

— María. Helena, vamos a Berlín

¡No! Debo volver a España.

— Olvida España. El camarada Stalin nos encarga una misión que está muy por encima de nuestros deseos.Tú sacrificio es nuestra última esperanza. El último eslabón de una cadena impía.

 

@AnaCentellas

antes!

—¡No! Jamás los abandonaré…

Helena se escapó del agarre de María con una eficaz maniobra. Localizó el tren que salía para España y logró entrar en él justo antes de que cerraran las puertas.

No llegó a ver un agente de las SS colarse en el último vagón.

 

@PuriRV

En el frío invierno alemán, Hans y Adele se calentaban frente a la chimenea. Los trillizos de su vientre estaban esa mañana especialmente intranquilos. Parecían intuir el futuro que les esperaba… Y es que…, ¿qué no haría una madre por sus vástagos? Adele lucharía con uñas y dientes por romper aquello dispuesto por la genética… Sí, por supuesto que serían los 12 descendientes herederos de la Tierra, pero no de la que soñaban… Sabía de la fuerza de la convicción (no en balde, Hitler se pertrechó en el poder ganando unas elecciones) pero más poderoso eran el ambiente y el AMOR. Convencería con HECHOS a todo al que quisiera escuchar que la MEZCLA ES EL FUTURO. Sabía que la oirían, pues puros de raza, había cuatro (bueno 12 al menos) en todo el planeta…

 

@Eidsei

Adele tomó aire y lo soltó lentamente. Sabía por dónde debía empezar.

Levantó la mirada de sus manos, posadas en su vientre, y la fijó en su marido. Hans estaba absorto en su lectura, ajeno a los planes de su esposa.

Estaba segura de que su esposo lo comprendería. Estaba segura de que la apoyaría. Que no renegaría de ellos. Estaba segura. Muy segura.

Pero… ¿Y si…?

Temblando en duda, extendió su insegura mano para agarrar uno de los cuchillos que había en la pequeña mesita delante de ellos, puesto ahí para untar mantequilla o mermelada en los bollos que estaban tomando. El frío del instrumento de metal que ocultó en los pliegues de su falda le infundió una repentina seguridad.

—Cariño.

 

@InannaStM

Hans ni siquiera levantó la cabeza para mirarla y los segundos fueron cruciales. El dolor en su vientre fue tan extremo que la hizo encogerse para lanzar un grito desgarrador que rompió el silencio de la estancia. Ya llegaban.

30 de abril de 1945.

En el mismo momento que Adéle notaba como la vida se abría paso entre sus piernas, dos fugitivas de un tren de prisioneros nazis saltaban en marcha para adentrarse en el bosque que dividía la frontera entre Alemania y Bélgica. Lo intuyeron antes que la noticia se divulgara. Mientras, en el centro del poder alemán, el régimen se desgarraba como lo hacía la carne de Adéle para dejar salir a los elegidos. Tres pequeños que se encargarían del nuevo orden mundial.

—El Fürer ha muerto.—Hans oyó al otro lado del teléfono mientras los llantos de los recién nacidos perforaban sus oídos.

 

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