Dulce Navidad por Inanna STM

Ya no es como era antes.

Todavía puede recordar lo duro que eran aquellos inviernos, cuando había que retirar la capa de nieve a base de pala para que permitiera la entrada a la casa vieja y vacía, que ha sido su hogar durante más de cincuenta años.

La piedra de los robustos muros podría relatar historias de encuentros y partidas. De momentos que quedaron impresos en desvencijadas fotos ahora descoloridas por el paso del tiempo. Instantes de rabia o tiempos de desencuentros. La piedra siempre recuerda como lo hacen sus manos endurecidas por el frío y el trabajo.

Aprovecha el pequeño fuego de la chimenea del hogar para calentarse antes de comenzar a preparar la cena. Es Navidad. Y la costumbre se hace presente a la hora de escoger con cuidado la vajilla que colocará encima de la mesa de madera. Una mesa que se ha quedado grande con el paso del tiempo, con las partidas obligadas y con las ausencias impuestas por la voluntad de los otros.

Aún así, sigue llenando el viejo tablero de platos mientras mentalmente cuenta los invitados al banquete para no olvidarse de ninguno. Y con cuidado, vigila que los cubiertos queden bien alineados, como le gusta a ella. Todo perfecto para esa noche.

Una noche donde se sienta en la soledad del silencio observando el fuego de esa chimenea que es la única compañía que ahora le queda. Mientras sus manos tiemblan sabiendo que ya no es como antes y que la Navidad se marchó hace tiempo de aquella casa.

-Se fue contigo.- susurra a una de las viejas fotos descoloridas.


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