“El demonio de la máscara de hielo” por Asilo Oscuro, Ikormar, Olga LaFuente, Luis Miguel Loaiza, JJ Kastle, Informático Farero, Nicolás Oleinizak, Dagmar Sola, Nefelibata y Elena Siles

El demonio de la máscara de hielo

Fuente: Pixabay.com

@AsiloOscuro
El invierno se había extendido más de lo normal. Las noches eran tan largas que las personas llegaban temprano a casa como si en la atmósfera existiera un miedo comunitario por la oscuridad.

@Ikormar
Los postigos de las ventanas permanecían cerrados. Nadie sentía curiosidad por ver lo que acaecía fuera. Los hogares estaban siempre cargados de leña. Nunca el fuego debía de apagarse. Las sombras, más oscuras que la noche, recorrían las calles.

@Olga_LaFuente
Una de ellas corría sin rumbo por las callejuelas del barrio chino, jadeaba y miraba hacia atrás. En su mano derecha llevaba un machete sangriento y en la otra, un colgante con un amuleto totémico. Parecía dudar, pero de repente, paró en un local presidido por dos figuras de león y los farolillos rojos, entró, atravesó el local que solo tenía dos clientes en una escondida mesa y franqueó.una puerta con un cartel de “Solo personal”. En aquel cuarto de ambiente nebuloso y una luz roja de baja intensidad, se encontraba la matriarca. De una de las más poderosas familias chinas llegadas de la ciudad hacía casi un siglo. La anciana no esperó.

—¿La tienes?

Una adolescente caucásica mostró el colgante, apenas le salía la voz del — Sí, he tenido que apuñalarle. No sé si esté muerto. La anciana puso cara de hastío

@LmlbLuismicr7 (Luis Miguel Loaiza)
La invadió la maldad, la bruma negra que brotaba de la coyuntura del aposento vistió a los presentes, penetrando entre lo más blanco del núcleo moral del corazón, suscitando un hambre voraz, asesino, criminal…demoníaco. Aquella vez se creó la horda inquisidora

@JJ_Kastle
La octogenaria se transformó, su piel parecía la más fina tela de seda, sin arrugas, su cabello recobró el color de la juventud y sus labios lucían un intenso carmesí. Ella invocó las más terribles sombras que arreciaron junto a la tormenta que se gestaba fuera. La puerta se abrió de golpe. La.figura recortada contra luz era horrible. Un demonio, con el puñal todavía clavado en el pecho… De un golpe devolvió a la octogenaria a su ser y edad, al tiempo que era arrojada contra la pared.

– ¡El colgante es mío! – bramó

@informatifarero
La joven ahogó un grito con la palma de su mano temblando. Impasible, la octogenaria mantuvo la mirada fija en el furibundo demonio, quien le había torcido el cuello en un extraño ángulo al golpearla. Se reincorporó y se lo recolocó, quizá con demasiada violencia

Nicolás Oleinizak @Leizanico
Quiso contraatacar pero su cuerpo se congeló. Vio acercarse como si nada al demonio, que le arrancó el amuleto y lo hizo pasar a través de su cabeza, oculta detrás de una máscara de hielo. Entonces aquel ser comenzó a brillar con una luz recóndita, y el frío creció.

@DagmarSola
La muchacha se apresuró a cubrirse los ojos cuando la piel del demonio tomó la apariencia del cristal y se iluminó de tal manera que el frío pasó a convertirse en infierno. Allí quedaba constancia del antiguo ángel que fue.
La anciana

@jardindebonsais Nefelibata
expiró y el demonio de hielo se derritió en su propio fuego. Antes de entregar el tótem, la muchacha lo había embrujado para que acabara con sus rivales. De modo que tomó el amuleto del suelo encharcado y formuló el conjuro para reunir a la horda inquisidora:

@ElenaSilesB
“Seres del inframundo yo os invoco, eliminad a mis enemigos y llevarlos con vosotros de vuelta a las más profundas tinieblas”. Una horda de sombras salió del tótem y devoró a todo aquello que se encontró mientras su luz se iba apagando y su alma se dispersaba de su cuerpo.

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