El Legado de los César cp8. Elena Saavedra Siles

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Capitulo 8

[Oscuro. Cambio de decorado. Casa burguesa. Entran en escena dos nuevos personajes: Selena, la hermana de Augusto, y su hijo Julio. Julio está entrenando con una espada]

Selena– Julio, hijo mío. Tú padre estaría orgulloso de ti. Manejas la espada con la sangre de un verdadero guerrero. ¡Bravo!

Julio- Gracias madre. Ojala mi tío Augusto pudiera verme- (Julio deja a un lado la espada)

Selena– Mi querido Julio. Él es el César, no tiene tiempo para nosotros.

Julio– Lo comprendo pero…. ¿Por qué nunca me hablasteis de mi padre?

Selena– Porque fue un error, tu padre…. Esto… sí, murió en la guerra.

Julio– ¿Era un buen hombre?

Selena– Era el mejor. Tu tío Augusto fue su maestro de infantería. Augusto era su mejor aliado cuando lo asesinaron. Has de saber que tuviste un gran padre, pero murió joven porque defendió a Roma en la guerra.

Julio– Mamá. ¿Cómo se convirtió el tío en César?

Selena– Rómulo provocó una crisis y empezaron las revueltas; pero él empeñado en defender sus ideas le quitó poder a algunos de la realeza. Tenía muchos enemigos, alguno de ellos contrató a alguien y se deshicieron del problema. Como oficialmente no había descendientes Augusto tomó el poder en base a una carta que dejó postmortem tu padre en la cuál delegaba la corona a Augusto, coronándolo así César. Fue una gran decisión, tu tío es un gran César.

Julio– No merezco ser parte de la nobleza madre.

Selena- Te lo mereces. Además Augusto es el honor de la familia. Ahora que su esposa está embaraza su hijo le sucederá.

Julio- ¿Qué podría hacer para merecer la corona?

Selena– Para que sea totalmente legal debería morir la primera esposa de Rómulo y posteriormente Augusto. Su nombre es Gea, es muy mayor y vive en Roma.

Julio– Entiendo.

Selena– Sí y tu hijo mío hasta es posible que gobiernes.

Julio– ¿De verdad?

Selena– Claro que sí. Lo llevas dentro hijo mío.

[Llaman a la puerta y un mensajero entra en escena]

Mensajero– Mensaje del honorable César a su hermana Selena Salvatore. Solicita su presencia en Roma de inmediato. Tendrá a su disposición un carruaje a su medida y partirá lo antes posible. Firmado: Augusto Valverdi Salvatore, el César.

Julio– Nuestras oraciones han sido escuchadas madre. ¡Vamos a Roma!

Selena– Por fin se nos reconoce como lo que somos. Después de tantos años. Estoy deseando volver a ver a mi hermano.

Mensajero– He de retirarme, pero he de informarle que su carruaje les espera en la puerta.

Selena– ¡Vamos hijo! Debemos de partir hacia Roma

[El mensajero se marcha. Selena y Julio cogen unas cuantas cosas y salen de escena a continuación alegres y contentos. Cambio de decorado. Palacio de Augusto. Entran en escena Selena, Julio, Augusto, Priscila y un esclavo]

Augusto–  Mí querida hermana que de tiempo sin veros. Perdona que no te invitara antes pero hasta que Priscila no se quedó embarazada no podía permitir a Julio en mi palacio; tenía demasiados enemigos que querían derrotarme. Espero que lo comprendas

Selena– Julio no es ninguna amenaza

Augusto– Lo sé, pero si una razón para sublevarse. Y sabes que  el pueblo no se quitaría de un imperio por otro igual.

Selena– Entiendo. Bueno no te preocupes. Ahora con el hijo de Priscila en camino tu poder se ha consolidado. Enhorabuena hermano. Larga vida al César. ¡Ave César!

Julio– ¡Ave César!

Augusto– Bienvenidos a mi humilde palacio. ¡Esclavo! Llévate las maletas de mis invitados a las 2 habitaciones reservadas exclusivamente para ellos. Quiero lo mejor para mi próximo general de batalla y para la madrina del que será mi próximo hijo, aunque espero que no por ello el único. En fin; bienvenidos, en cuanto os hayáis establecido venir a la cena que se sirve en el comedor.

Selena- Estaremos encantados de acudir a esa cena. Vayámonos hijo, debemos desempaquetar el equipaje.

[Selena y Julio salen de escena. Entra en escena Priscila y se sienta en un sillón junto a Augusto. Están enfrente de una mesa gigante, supuestamente esperando la cena]

Priscila– Siento el retraso amor mío. Pero debía de descansar por nuestro pequeño. Espero que me disculpes por la tardanza.

Augusto– No te preocupes. Todo es poco para la seguridad de nuestro hijo. Además nada más verte se te perdona, estás preciosa.

Priscila– Gracias amor mío. Te veo algo preocupado. ¿Sucede algo?

Augusto– He de confesarte que tengo miedo de lo que suceda con respecto a mi cargo. Va a haber una revolución y lo que más temo es que caiga Roma.

Priscila– No amor mío. El imperio es fuerte y tú eres un gran gobernante. Roma no caerá

Augusto– Me temo que el traidor de Eros planea una revolución y lo pero de todo es que la única opción que me queda es la guerra. Temo que puede ser el final del Imperio.

Priscila– No. El Imperio no caerá ante los insurgentes. En cuanto ataquen será un traidor y podremos lanzar a todo nuestro ejército en su contra. En cuanto matemos al líder la revolución habrá terminado. Y para ello debes de coger la espada de Rómulo y matar con propias manos a Eros Valverdi.

Augusto– No puedo matar a Eros, ni mucho menos usar la espada de Rómulo

Priscila– ¿Y porqué no?

Augusto– Por que yo no soy el verdadero César. En mi sangre no hay sangre azul. Conseguí este puesto matando a Rómulo. Eros es en verdad Ezio, el hijo de Rómulo.

Priscila– Pero tú eres el soberano de Roma. Así pues mata a Eros.  Lucha

Augusto– Pero si no puedo luchar en cuanto me matara todo habrá terminado. Además, ¿quién va a protegerte sino amada mía?

Priscila- Quizás tengas razón, pero ¿pero a quién pondrías al mando en tu ausencia en la guerra?

Augusto- ¿Por qué crees que invité a mi hermana?  A pesar de su traición Julio es el descendiente más probable. Le enviaré junto a Fabricio a la guerra.

Priscila– Morirán

Augusto– Y nuestro hijo será el único descendiente

Priscila– Roma será nuestra para siempre.

Augusto– Es justo como debía de ser.

[Aparecen en escena Selena y Julio y se sientan junto a Priscila]

Selena– Estamos aquí en la cena como prometimos hermano.

Julio – ¿Me vas a enseñar a luchar tito?

Augusto– Por supuesto. Vas a ser mi general tenemos que entrenarte. Terminemos de cenar y mañana temprano te enseñaré a luchar

Julio– ¿Has oído mamá? ¡Me va a enseñar a luchar!

Selena– Querido hermano, ¿no es mi hijo algo joven para ir a la guerra? No malinterpretes mis palabras sería un honor, pero apenas puede soportar el peso de una espada de verdad. ¿No tienes guerreros buenos en tu ejército?

Augusto– Por supuesto. Pero él será el general, ya que el actual es un sublevado, no puedo confiar en él y por tanto necesito uno nuevo. ¿Y quién mejor que uno de la familia? Sangre de sangre al mando de mi ejército.

Julio – ¡Voy a ser el jefe mamá!

Selena– Si hijo, es estupendo.

Priscila– ¿Cuánto años tiene ya Julio?

Julio– Tengo 16 años.

Priscila– Si que ha pasado tiempo sí. Se nota, estáis… diferentes.

Selena– Han pasado muchos años, y lo años no perdonan a nadie. ¿No es cierto?

Priscila- Tienes toda la razón. ¿Y dime de quien es hijo Julio?

Selena– Su padre… era un soldado que murió en la guerra.

Augusto– Sí… se formó un tremendo revuelo porque aún no estabais casados

Selena– Me acuerdo perfectamente del desenlace hermano.

Augusto– Sí fue bastante triste.

Priscila– Bueno aquí llega la cena. Espero que os guste el plato de hoy

Selena– ¿Y qué hizo el chef?

Priscila– Pues por lo visto ha asado pato al horno, debe de estar delicioso.

Selena– No lo dudo, aquí en la corte tenéis tan buen gusto; no como la gente de pueblo.

Priscila– Sí es cierto. Por eso me casé con Augusto. ¿Y tú no tienes esposo aún?

Selena– No. Soy madre soltera

Priscila– Toda una aventura sin duda lo de ser madre. Ahora yo también lo seré.

Selena– Si, se te nota en la mirada.

Augusto– ¿Verdad que sí? Priscila está preciosa. ¿O no Selena?

Selena– Por supuesto. Tiene un encanto totalmente diferente, por lo que sé desde que la conozco. Es una mujer hermosa así como es una esposa fiel.

Priscila- Qué puedo decir, soy una esposa afortunada. Tengo marido que ya es decir y además un marido estupendo, cosa que no pueden decir otras.

Selena– No me cabe la menor duda.  Sois tal para cuál.

Augusto– Somos una pareja con cierto encanto. ¿No es cierto querida?

Priscila– Somos inseparables. Yo soy su media naranja. Jamás amó a ninguna otra mujer

Selena– Es cierto. Tenéis muchas cosas en común. Bueno gracias por la cena. Julio

Julio– ¿Sí madre?

Selena– Despídete de tus tíos, tienes que descansar

Augusto– No olvides la cita de mañana Julio.

Julio– Claro que no. Estaré allí a primera hora de la mañana.

Julio y Selena– ¡Ave César!

[Se apagan las luces.  Cambio de decorado. Patio exterior del palacio. Salen a escena Augusto, Julio y Selena. Augusto y Julio están luchando]

Augusto– ¿Estás preparado? Esta vez no te voy a dejar ganar

Julio– ¡Por supuesto!

(Augusto atacó pero Julio paró el ataque y volvió a ganar) – Eres bueno sobrino

Julio– ¡Gracias! Soy un luchador novato y sin embargo me resulta totalmente familiar

Selena– Eso es porque te viene de sangre, hijo mío

Augusto– Es cierto, le viene de sangre. Aún así no puedo luchar más.

Julio– Oh, ¡vamos! Por favor. Aún no estoy mínimamente preparado

Augusto– Puedes entrenar con alguno de mis súbitos. Si quieres

Julio– ¡Por supuesto!

[Aparece Héctor en escena, lleva el torso desnudo. Michelle aparece en escena y canta]
Humidity is rising – Barometer’s getting low
According to all sources, the street’s the place to go
Cause tonight for the first time
Just about half-past ten
For the first time in history
It’s gonna start raining men.

It’s Raining Men! Hallelujah! – It’s Raining Men! Amen!
I’m gonna go out to run and let myself get
Absolutely soaking wet!
It’s Raining Men! Hallelujah!
It’s Raining Men! Every Specimen!
Tall, blonde, dark and lean
Rough and tough and strong and mean

God bless Mother Nature, she’s a single woman too
She took off to heaven and she did what she had to do
She taught every angel to rearrange the sky
So that each and every woman could find her perfect guy
It’s Raining Men! Hallelujah! (x3) – It’s Raining Men! / Amen! (x2)

I feel stormy weather / Moving in about to begin
Hear the thunder / Don’t you lose your head
Rip off the roof and stay in bed

God bless Mother Nature, she’s a single woman too
She took off to heaven and she did what she had to do
She taught every angel to rearrange the sky
So that each and every woman could find her perfect guy
It’s Raining Men! Yeah!
Humidity is rising – Barometer’s getting low
According to all sources, the street’s the place to go
Cause tonight for the first time
Just about half-past ten
For the first time in history
It’s gonna start raining men.
It’s Raining Men! Hallelujah! – It’s Raining Men!  X 2

[The Weather Girls- It’s Raining Men]

[Michelle sale de escena. Héctor se acerca hasta Julio]

Héctor– He oído que precisa de mis servicios señor.

Augusto– Hombre Héctor. Viejo amigo mío. ¿Qué te depara la vida?

Héctor– Grandes oportunidades señor.

Augusto– ¿Perdona?

Héctor– Un gran futuro, oh, honorable César.

Augusto– Mucho mejor.

Héctor– ¡Larga vida al César!

Todos – ¡Ave César!

Augusto– Gracias por ofrecerte Héctor. ¿Cómo esta mi consejero Eros?

Héctor– En los calabozos mi señor.

Augusto– ¿Y cómo es eso?

Héctor– Mi investigación fue fructífera y pudimos condenarle señor.

Augusto– ¿Lo encarcelaste tú mismo?

Héctor– Así es señor.  A pesar de ser mi cuñado y amigo, traicionó a Roma y al César, y eso no se puede tolerar señor.

Augusto– Creo que me voy a dar el placer de comprobarlo por mi mismo. Enseguida vengo. ¡Guardias! Llévenme hasta Eros Valverdi.

[Augusto sale de escena con una gran sonrisa]

 

Héctor- Hola chico; yo soy Héctor, jefe de la guardia del César. Usted debe de ser la hermana del César y sino me equivoco él debe de ser su hijo.

Selena– Exacto. Yo me llamo Selena y él Julio.

Julio– ¡Prepárate! ¡Te voy hacerte papilla!

Héctor– Ya veremos

[Héctor y Julio comienzan a luchar con las espadas; Héctor venció rápidamente]

Héctor– Eres bueno, ero muy predecible

Julio-  ¿Cómo puedo mejorar?

Héctor– No juntes los pies y flexiona las rodillas. Intenta prevenir los ataques de tu adversario y busca sus puntos débiles. Vuelve a intentarlo.

[Julio ataca de nuevo. Este duelo entre Héctor y Julio estuvo algo más reñido, pero Héctor ganó de nuevo]

Héctor– No está mal para alguien de tu edad

Julio– Tampoco tenemos tanta diferencia de edad.

Héctor– No me digas. ¿Qué edad tienes?

Julio- 16 años.

Héctor- Yo 26. Hay diferencia. ¿No crees?

Julio– Eres un viejo.

Héctor– ¿Viejo yo? Tú eres demasiado joven

Julio– ¿Demasiado joven?

Héctor– Sí exacto.

Julio– Ahora verás. Voy a darte una paliza en este duelo.

[Julio enrabietado atacó con fuerza a Héctor, Héctor no puede esquivar el golpe y le roza el costado. La herida parece bastante grave. Julio soltó la espada de inmediato y se fue hasta él preocupado]

Julio- Yo no pretendía nada de esto. Lo siento.

Héctor– No pidas perdón. Cuando vayas a la guerra matarás y esto es lo mínimo que verás. No tengas compasión, porque sino te lo harán a ti. Arg… (Héctor cae de rodillas, de su costado sale sangre) – Esto no tiene buena pinta… (Héctor se desmaya)

Selena– ¡Oh dios mío! – (Selena saca un pañuelo y lo puso en la herida de Héctor) – Julio, rápido; llama a un médico. Corre. ¡Vamos!

[Julio sale de escena corriendo. Se apaga la luz. Cambio de decorado. Habitación de Priscila. Están en escena Atlanta y Priscila]

Atlanta– Espero verte en la boda

Priscila– Jamás pensé que te casarías

Atlanta- Y con un hombre encantador

Priscila– Y yo que pensaba que lo nuestro era especial

Atlanta- Tú tampoco hiciste nada para que durara

Priscila–  No te cierres en banda… sabes que en realidad quieres hacerlo

[Priscila introduce su mano por debajo de la falda de Atlanta y se besan. Un soldado abre de golpe una puerta. Ellas dos se separan]

Priscila– ¿Es qué no sabes llamar? ¿No ves que estoy ocupada? Más te vale que sea importante. ¿A qué has venido? ¿Qué noticia es esa que no puede esperar?

Soldado– El César ha muerto

Atlanta– ¿Qué ha sucedido?

Soldado– Le hemos encontrado tirado en el suelo, tenía unas marcas en el cuello. Ha sido asesinado, por lo visto le han ahogado con una cuerda. Le doy mi pésame Priscila

Priscila– Está bien, puedes marcharte.

[El soldado se marcha de escena. Priscila saca una maleta de debajo de la cama, comienza a hacer la maleta rápidamente]

Atlanta– ¿Qué haces?

Priscila- ¿No lo ves? Hago la maleta, me marcho.

Atlanta– ¿Ahora? ¿Por qué te marchas? Quédate…

Priscila– Me marcho para buscar aliados y defender la sucesión de la corona. Sé perfectamente que ese Eros intenta gobernar Roma y con Julio aquí tampoco estoy a salvo. Tenemos enemigos, pero también aliados. Y voy a ir a buscarlos.

Atlanta– No, no te marches… ¿Qué buscas? Aquí tienes aliados

Priscila– Necesito más que un par de personas. Se acerca una guerra y puedo ganarla, pienso ganar esta guerra. Roma será mía. Y mi hijo, ha de ser el próximo César.

Atlanta– Déjame acompañarte.

Priscila- ¿No ibas a casarte?

Atlanta– No, yo jamás amé a ningún hombre, sólo a ti.

Priscila- Pues será mejor que te prepares rápido. Marchamos enseguida.

[Atlanta le da un abrazo. Se apaga la luz. Cambio de decorado. Habitación de Selena. Están en escena Selena, Julio, un médico y Héctor tumbado en una cama con vendas]

Julio– No sabes cuanto lo lamento Héctor.

Héctor- No te preocupes, debes de irte acostumbrando a la sangre chaval, en la guerra vas a ver morir a muchos hombres y tú los vas a matar. Tienes que mentalizarte con ello, sino no vas a conseguir tu propósito. ¿Sabes? Sólo hay dos personas que me hayan vencido en toda mi vida. Una de ellas es mi mejor amigo Eros, un luchador nato y la última has sido tú. Lo curioso es que me recuerdas muchísimo a él. Las cosas de la vida…

Selena– Julio. Debes de estar cansado. Vete a tu cuarto.

Julio- Sí madre. Que te mejores Héctor y lo siento de nuevo. Hasta mañana.

[Julio se marcha de escena y el médico se aproxima hasta Selena]

Médico– Debo irme, tengo una urgencia. Se trata del César. La hemorragia ha parado de sangrar, pero deberías cambiarle las vendas y darle esa sopa, se recuperará enseguida.

Selena- Gracias por ayudarnos.

Médico– Si me disculpa señorita…

[El Médico se marcha y Selena le quita las vendas a Héctor. Luego se las cambia por unas nuevas y le da una sopa bien calentita. Héctor se recupera enseguida]

Héctor– Gracias, debes de ser maga o algo. Me encuentro muchísimo mejor.

Selena– Gea, la madre de Eros es curandera. Me enseñó algunas cosas cuando tenía 16 años, poco antes de tener a Julio.

Héctor– Vaya, pero pareces más joven. ¿Qué edad tienes?

Selena– Tengo 32 años.

Héctor– ¿Tuviste a Julio con 16 años?

Selena– Así es. El padre no sabe nada.

Héctor– Pero… ¿Quién es el padre?

Selena- Verás eso no puedo decírtelo, ni siquiera él lo sabe. Cuando me quedé embarazada. Gea me dio dinero y yo me marché. Me encontré con un joven que era soldado, teníamos la misma edad. Éste fue en realidad el padre oficial de Julio, pero después de casarnos se metió en el ejército. Poco después murió en la guerra.

Héctor– ¿Le amabas?

Selena- Era un buen hombre y gran esposo.

Héctor– Siento la pérdida pues.

Selena- Nada, oye gracias por quitarme años.

Héctor- Es curioso, tienes la misma edad que mi amigo Eros. Que casualidad

Selena– Sí que casualidad

Héctor– Jamás te han dicho quién es. ¿De qué lo conoces?

Selena- Oye… esto no puedo revelarlo

Héctor– Es el padre de Julio, ¿verdad?

Selena- Héctor… yo no puedo decir nada de eso.

Héctor– Pero lo es. Hay que estar ciego para no darse cuenta. Julio es la viva imagen de su padre. Además tiene el mismo espíritu de guerra que Eros. No sé como me ha vencido exactamente igual que me venció Eros. Sólo que Eros me desarmó y no me hizo una cicatriz. Es mi primera cicatriz en toda mi vida. ¿Vas a responderme?

Selena- Julio es hijo de Eros. Pero no se lo digas, él cree que su padre fue mi esposo.

Héctor– En ese caso tendría como mucho 14 años.

Selena– Jamás pude tener hijos de mi esposo

Héctor– Por cierto. ¿Cómo se llamaba?

Selena– Agmadeón. No hay muchas personas que aún recuerden su nombre…

Héctor- Es el hermano de Leandro

Selena– Sí. Él me lo comento. ¿Cómo lo sabes?

Héctor– Porque Leandro es el predilecto del ruedo. Eros es su maestro.

Selena– Leandro ama a los hombres. No creerás que Eros…

Héctor- No, no lo creo. Ese hombre ha desnudado a más mujeres que ninguno en la faz de la tierra. Además está Iris y Ciros, no creo que les hiciera eso

Selena– ¿Quiénes son?

Héctor– Ciros es el hijo de Eros. E Iris me imagino que será su próxima esposa.

Selena– Vaya… ¿Y tú tienes esposa?

Héctor– Pues la verdad es que no. Verás yo…

[Entra en escena un soldado, el mismo de antes]

Soldado– Siento comunicarle Selena que su hermano Augusto ha muerto

Selena– No puede ser. ¿Qué ha pasado?

Soldado– Lo han asesinado

Selena– ¿Quién ha sido?

Soldado– No lo sabemos. Aún. Por cierto… Priscila ha huido. Cuando he vuelto a la habitación no estaban ninguna de los dos. Atlanta se marchó con ella. Lo siento

Selena- No te preocupes… Puede marcharse soldado.

[El soldado sale de escena. Héctor comienza a llorar, pero enseguida se reprime]

Héctor- ¿Por qué me hizo esto?

Selena- ¿Quién sabe? Quizás nunca te amara

Héctor- ¿Y porqué aceptó casarse conmigo?

Selena- No lo sé.

Héctor– Lo hizo por su hermano. Yo soy su mejor amigo

Selena- Vaya, que pequeño es el mundo.

Héctor- ¿Te importaría dejarme solo?

Selena- Claro. Buenas noches

[Selena sale de escena y Héctor comienza a cantar]

Every night in my dreams


I see you, I feel you
That is how I know you go on

Far across the distance
And spaces between us
You have come to show you go on

Near, far, wherever you are
I believe that the heart does go on
Once more you open the door
And you’re here in my heart
And my heart will go on and on
Love can touch us one time
And last for a lifetime
And never let go till we’re gone

Love was when I loved you
One true time I hold to
In my life we’ll always go on

Near, far, wherever you are
I believe that the heart does go on
Once more you open the door
And you’re here in my heart
And my heart will go on and on

You’re here, there’s nothing I fear
And I know that my heart will go on
We’ll stay forever this way
You are safe in my heart
And my heart will go on and on

[My heart will go on – Celine Dion]

[Se cierra telón. Cambio de decorado. Las mazmorras. Están en escena Eros y Augusto tirado en el suelo, muerto. Entran en escena más adelante unos soldados. Eros se esconde]

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