El libro de los portales por Laura Gallego García

El libro de los portales, de Laura Gallego, autora de otras obras como Alas negras o Memorias de Idhun: La resistencia, es una novela de fantasía juvenil de la autora nacional de fantasía con más seguidores. En 1999 ganó el Premio El Barco de Vapor con Finis Mundi. Tres años después volvió a obtener el mismo galardón con La leyenda del Rey Errante. En 2012 su novela Donde los árboles cantan fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura Infantil y JuvenilEl libro de los portales es una increíble novela de fantasía , en la que la autora se vuelve a superar con un mundo muy verosímil y unos personajes redondos y complejos. Tiene todos los elementos que sus lectores esperan encontrar: protagonistas adolescentes y carismáticos, aventuras, un misterio por resolver, personajes de distintos lugares y clases sociales, amistad y amor. En sus novelas, Laura Gallego sabe crear nuevos mundos fantásticos como los más grandes del género, pero a medida que desarrolla ese nuevo mundo, toman especial relevancia el amor y las relaciones personales entre sus protagonistas, que expresan sus sentimientos, dudas, recelos, decepciones, etc.

Un mundo en el que no existen fronteras para aquellos que se atreven a mirar más allá. Los pintores de la Academia de los Portales son los únicos que saben cómo dibujar los extraordinarios portales de viaje que constituyen la red de comunicación y transporte más importante de Darusia. Sus rígidas normas y su exhaustiva formación garantizan una impecable profesionalidad y perfección técnica en todos sus trabajos. Cuando Tabit, estudiante de último año en la Academia, recibe el encargo de pintar un portal para un humilde campesino, no imagina que está a punto de verse involucrado en una trama de intrigas y secretos que podría sacudir los mismos cimientos de la institución.

RESEÑA
«Los pintores de la Academia de los Portales son los únicos que saben cómo dibujar los extraordinarios portales de viaje que constituyen la red de comunicación y transporte más importante de Darusia. Sus rígidas normas y su exhaustiva formación garantizan una impecable profesionalidad y perfección técnica en todos sus trabajos. Cuando Tabit, estudiante de último año en la Academia, recibe el encargo de pintar un portal para un humilde campesino, no imagina que está a punto de verse involucrado en una trama de intrigas y secretos que podría sacudir los mismos cimientos de la institución
Laura Gallego no necesita presentación en nuestro país. Sus novelas, por méritos más que propios, encabezan siempre las listas de ventas de autores españoles juveniles y se esperan siempre con impaciencia, especialmente si eres un “launático”. Yo lo soy así que imaginad mi emoción con el anuncio de cada proyecto y éste en concreto; el “Proyecto Mandala” me tenía sobre ascuas y lo esperaba con inusual ansia lectora. Tengo que decir que, aunque me ha gustado mucho la novela y la he disfrutado una barbaridad, también me ha decepcionado un poco.
Vayamos por partes. Veréis, yo sufrí un severo caso de idhunitis con “Memorias de Idhun”. Soy una launática de pura cepa, aunque los dos libros que me enamoraron de esta autora valenciana no fueron las aventuras idhunitas, sino que fueron La Emperatriz de los Etéreos yLa Leyenda del Rey Errante. Los considero sus mejores novelas, dos joyitas que deben estar en todas las bibliotecas de temática juvenil que se precien. Pues bien, tras leer El Libro de los Portales, he tenido la sensación de que Laura Gallego ha ganado muchísimo en técnica al tiempo que sus historias han ido perdiendo corazón, esa chispa que las hacía brillar y destacar sobre el resto.
Con esto no estoy diciendo, ni mucho menos, que la novela sea mala, aburrida o que no sea interesante. Todo lo contrario. El Libro de los Portales es una historia muy imaginativa, muy bien construida, que dosifica la información para mantener el interés del lector durante toda la novela y que hace gala de una narración ágil. Con los personajes, como es habitual en Laura Gallego, te identificas rápidamente, caen simpáticos y se desarrolla una corriente empática desde el primer momento. Así que no es un problema de argumento o de caracterización, sino es la sensación general de que le falta un “algo” indefinible.

Quizá se deba a que el mundo desarrollado quede tan solo bosquejado con unas cuantas pinceladas, que no tengamos un mapa que nos oriente y que establezca las fronteras entre los reinos, que tan solo tengamos los nombres de las demás ciudades sin sumergirnos en ellas lo suficiente, que se deje en el aire muchas de las motivaciones sociopolíticas o que la Academiaresulte ser una institución demasiado aséptica y falta de espíritu. También puede ser que los personajes estén un poco pillados por los pelos y que no estén lo suficientemente desarrollados, salvo el protagonista principal y absoluto, Tabit. A su lado, todos los demás son bastante anodinos, siendo este uno de los mejores protagonistas que Laura ha creado en mucho tiempo. Quizá otro de los problemas de la novela sea que la historia nada entre dos tierras literarias, que intente ir destinada a un público juvenil y a un público adulto al mismo tiempo, quedando definitivamente encuadrada en el término juvenil sin llegar a despertar del todo el interés de un público lector más curtido en las novelas de fantasía.
Lo que sí tengo claro es que lo que cabría destacar de El Libro de los Portales es la propia historia de los Portales. Su concepción y uso, sus características especiales, la trama que se hila alrededor de ellos y el giro inesperado que toma el asunto hacia el final de la novela, es simplemente brillante. Sinceramente es lo que más me ha gustado de la novela, lo que destacaría por encima de todo, ya que es lo que le da a la historia su propia identidad y palabra. Hacía mucho que una vuelta de tuerca en una trama no me hacía disfrutar tanto. ¡Chapó!
En cuanto a la edición, en esta ocasión no voy a describiros el libro en formato físico que ha editado Minotauro. Lo he tenido en las manos, lo he ojeado y es una edición en rústica con solapas, con un precio más que acertado (Laura Gallego nunca permite que sus libros superen los 15 euros) y que enamora, pero en esta ocasión yo preferí comprar una edición electrónica. Reconozco que el día que salió el libro –el cuatro de abril– no tuve el tiempo físico o material de acercarme a mi librería habitual, así que directamente lo compré para mi kindle, que es la otra niña de mis ojos. Salvo alguna erratilla minúscula, la edición electrónica es muy correcta y está muy bien maquetada. Es una cuestión de comodidad y gustos el que elijáis un formato u otro.
En definitiva, El Libro de los Portales de Laura Gallego es una novela autoconclusiva muy imaginativa, muy bien construida, ágil, fácil de leer y que mantiene en vilo al lector con una trama bien hilada, desvelando poco a poco la intriga y los misterios que la sostienen, siendo los Portales la piedra angular de toda la historia. Aunque trata de moverse entre el público juvenil y el adulto, sin duda, pesa más en la balanza la temática adolescente, pudiendo dejar un poco decepcionados al público adulto más curtido en la fantasía épica de toda la vida. A los “launáticos” desde luego no les defraudará y les va a encantar.
Fuentes: www.casadellibro.com y www.laespadaenlatinta.com

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