El último apóstol Cap 1 por Elizabeth Thor

Capitulo 1

Nadie quiso que Janet acudiera al entierro ya que estaba muy unida al padre Thomas y su muerte le había deprimido demasiado. La joven de poco mas de veinte años termino casi devastada por la muerte de la persona que le había conducido por el mundo de la fe y ni siquiera su hermano Steve ni su madre podrían recuperarla. La joven había pasado los últimos días en el hospital por el ataque de nervios que sufrió por ver que no pudo hacer nada por salvarle la vida, ella hubiera deseado cambiar su vida por Thomas pero sabía que al final conocería a su creador y le envidiaba. El pelo de Janet es castaño y le llega hasta los hombros, su piel es fina y suave casi como la seda y su poca altura parecía una eterna adolescente. La chica sabía que su querido Thomas era enterrado y le destrozaba no estar allí para despedirse, le hacia un nudo en la garganta que se deshacía entre lagrimas. La chica se quedó en la cama limpiándose las lágrimas, sabiendo que no volverá a estar a su lado. En su interior nació una voz:

-Tienes que ir, tienes que guiarlos…….

Janet miró al techo de su habitación, preguntándose de donde había salido aquella voz, quería saber quien era quien le pedía aquello. Dio un par de pasos hacia el armario donde las enfermeras habían guardado su ropa y nuevamente escucho aquella voz:

-Tienes que ir para guiarlos, te necesitan…..

-¿Eres tu?-Preguntó Janet.

El día se presento nublado y perfecto para un entierro como aquel que reuniría a casi todo el pueblo, la muerte del reverendo reunió a muchos católicos y gente que en el fondo apreciaba a Thomas. Fue un hombre muy querido por todos y fue una gran perdida por un ataque al corazón. Veinte o treinta personas se reunieron en el cementerio para dar el ultimo a dios y escuchar el sermón del nuevo párroco. En la carretera estaba el sheriff Garret que desde la lejanía veía como se concurría el entierro. El veterano miembro de la justicia estaba apunto de jubilarse y siempre buscaba lo mejor para el pueblo donde se crio, donde había encontrado un bonito hogar para crear una familia. De pelo canoso y un rostro gastado por el tiempo, con un amplio bigote que le tapaba medio rostro era un hombre respetado por los ciudadanos. Podría haber estado patrullando la ciudad pero quería despedirse de Thomas aquel día, lo conocía de toda la vida y le parecía tan extraño su ausencia, sabiendo que tarde o temprano a todos le llegaría la hora.

La radio del coche comenzó a sonar y una voz femenina llamando desde la comisaria quería hablar con el Garret:

-Sheriff Garret tenemos un pequeño problema en el hospital,Janet Dreiffus acaba de escaparse de su habitación y los médicos tiene miedo que sufra otra recaída ya que no esta recuperada del todo.

Garret suspiró por unos segundo ya que conocía perfectamente a Janet y era una de las personas que le destrozo la muerte de Thomas, siempre a su lado y suspirando por cada palabra que decía el reverendo. Un espíritu débil y sensible que vivía solamente por la religion, solo vivía por la iglesia del pequeño pueblo.

La tumba fue bajada lentamente para ser enterrada y las miradas de los feligreses era de tristeza y dolor, hasta que se escucho una voz que nació de la nada y era de Janet que corría todo lo que podía para despedirse de Thomas.

Janet se puso encima del ataúd acariciándolo sin cesar, besándolo con todo su cariño ya que era muy doloroso sentir como le separaban de ella y deseaba con todas sus fuerzas estar con ella. Dio un fuerte puñetazo llena de dolor y rabia. Los feligreses se acercaron a ella para acogerlas entre sus manos, el sheriff escucho los gritos de la joven y se acerco al grupo de personas para llevarse a Janet nuevamente a Janet al hospital. La chica se revolvía como una serpiente y comenzó a empujar a la gente para que la dejaran tranquila,Garret se puso ante la gente y Janet:

-Tranquila pequeña te llevare a casa.

Janet miro a la gente, mirándole a los ojos:

-Él me hizo amar a dios y hizo que pudiera hablar con él, lo escucho en mi corazón y en mi mente.

Garret cogió con fuerza el brazo de Janet para llevársela hasta que ella joven entro en un extraño trance, sus ojos se volvieron blancos y lentamente una espuma blanca salio por su boca. Cuando volvió en si la chica de su frente se resbalo unas lagrimas de sangre, las mismas que Jesucristo sufrió por la corona de espinas. El sheriff soltó a la chica al ver que tenia las manos llenas de sangre , Janet tenia las mismas marcas de la crucificacion. La chica puso sus brazos en cruz y miro a la gente que le rodeaba, sabia que aquello fue una señal divina y que dios había hablado por su cuerpo. Eses señor divino quería hablar con la gente que le rodeaba y le había transformado en su mesías.

-Dios habla por mi, mis queridos hermanos…….La sangre de dios corre por mi frente y por mis brazos.

Los feligreses se quedaron mirando a la joven, susurraban pasajes de la biblia y se acercaron a Janet para tocarla para saber si ese milagro era real. Algunos se arrodillaron ante ella pensando que era la mensajera del señor.

-Hermanos vengo para conduciros al nuevo camino, quiero enseñaros donde esta la puerta de los cielos….

Garret cogió miro a su espalda y se sintió por unos minutos sobrepasado por todo lo que pasaba, intento con todas su fuerzas separar a la gente de Janet para que no hicieran daño a la enferma. Hasta que en la carretera llego la ambulancia para recoger a la chica. Janet vio como venían a por ella y levanto su mano señalándolos:

-Hermanos no dejéis que me lleven, quieren encerrar a la voz de dios, detenerlos……..hacerlo por mi.

El costado de Janet comenzó a sangrar lentamente y eso se convirtió en la ultima señal, era la demostración de quien era ella. Ella era la señalada y la que guiaría a los parroquianos a un nuevo amanecer. Al llegar la ambulancia Garret cogió con fuerza a Janet para llevársela, la gente rodeo a la joven para que no se la llevaran ya que creían totalmente en sus palabra y la sangre que corría de su cuerpo. El sheriff dio un disparo al aire para controlar a la gente:

-Sepárense de la chica solo quiero llevarla al hospital-Dijo Garret.

Cuando la gente asustada comenzó a separarse se pudo ver que Janet ya no estaba, había huido campo a través hacia el pueblo. Steve un chico de su misma edad le había ayudado a escapar.

El pequeño pueblo estaba a cuatro horas de la gran ciudad, pero se podía respirar la tranquilidad y el aire puro. Donde ningún edificio podía taparte el cielo y donde se podía ver las estrellas del cielo por las noches. Un sitio perfecto para comenzar una nueva vida y sobre todo si habías crecido en la ciudad, querías dejar a tras el estrés del asfalto de sus calles y querías comenzar de cero con tu familia. Eso era la idea de Joss comenzar de cero en un pequeño pueblo casi perdido en el mapa, para poder tener una vida familiar mas controlada y escribir tranquilo algunas de sus obras. Con casi treinta años encima solo quería poder escribir su gran obra que rondaba en su cabeza desde la universidad y se tuvo que conformar de forma alimenticia con escribir historias de crímenes de usar y tirar. El joven de pelo castaño y barba de tres días, con gafas que le convertían en el perfecto arquetipo de escritor, se había pasado tantos años estudiando que su vista se fue quemando durante años. Había pasado horas conduciendo buscando carreteras apartadas del Sur para llegar al pequeño pueblo, a su lado su mujer Claudia que le seguiría hasta el fin del mundo y que nada le ataba a la gran ciudad después de a ver perdido su trabajo por la larga crisis económica, la joven tenia un par de años menos que su marido y parecía que por los años ganara como el vino en atractivo como en madurez. La mujer dormía profundamente después de romper la promesa a Joss y permanecer despierta hasta llegar al pueblo. Su largo pelo rubio caía sobre sus hombros y sus ojos grises se convertían en una gran incógnita en saber por que se había enamorado en ese escritor casi fracasado, pero el amor tenia reglas que se podían romper. Lo que le unía era su hija una delicada niña que les había unido a un mas por los años que también se había quedado dormida en el asiento de atrás.

Siguiente capi: Capitulo 2 por Elena Saavedra

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