Entre las piernas 2 cap 11 de Elisabeth Thor

michoancantrespuntoceroCapitulo 11
Sara nerviosa vio como Julia con su hija se iban, estaba nerviosa por lo que aria. Se encendía un cigarro intentando ahogar esos hechos que cometería, este mundo seria algo más feliz sin ella. Había comprado anfetas y viagra para tener una buena fiesta acompañada de alcohol, seria una despedida a lo grande. El mundo seria mucho mas feliz sin ella, su hija seria feliz sin saber como fue su madre, el mundo seria mas feliz si ella se llevaba por en medio a una ninfómana y a una niña de papa.

Dakota estaba aun despierta, algo aburrida por no a ver follado todavía y tenia su miembro bastante hambriento, llamaría a unas amigas y si no conseguía nada tendría que recurrir al onanismo. Escucho como alguien picaba a su puerta, al abrir una sonrisa se descubrió en su rostro, allí estaba Sara con una sensual mirada. Las dos chicas se cogieron fuertemente de la cintura y se comenzaron a besar, Sara sabia que era muy fácil conquistar a Dakota y que jugaría cualquier juego que ella propusiera.

-Sabes Dakota pensé en ti.

-Cariño cuando una mujer me prueba solo sabe pensar en mí.

-Que te parece??

Sara saco las dos bolsas de las anfetas y las viagras. Los ojos de Dakota se abrieron como platos, esa noche seria muy divertida:

-Sara, quieres pasarlo bien conmigo……..estas preparada.

Sara negó con la cabeza mirando a su compañera, con una sonrisa le diría la próxima sorpresa.

-Viagra, anfetas, alcohol y una veinteañera impresionante…..

Dakota se sentó en la silla de su pequeño comedor, estaba alucinando:

-Aquella chica que estuvo en tu caravana ayer??

Sara sabia que su amiga no se negaría a un buen par de tetas ni a un cuerpo de infarto, era como darle un chuletón a un perro.

-Claro cariño, una chica preciosa para nuestra pequeña orgia.

El móvil sonó en el momento adecuado y era la persona que Sara esperaba, Kate no la dejaría de acosar ni llamarla sin cesar. Esta vez la cría estaría invitada a la mejor fiesta del mundo, si Sara dejaba este mundo seria llevándose por medio a dos perras.

-Hola cariño, sabes estaba pensando en ti…..

Kate sonrió, no esperaba que Sara se dejara conquistar tan fácilmente:

-Sara, sabia que no podrías olvidar mi cuerpo………te necesito.

Sara miro a Dakota que estaba expectante ante la conversación, ya que era el trozo de carne que quería disfrutar.

-Cariño porque no vienes a la zona de caravanas y te doy una pequeña sorpresa.

Al colgar Sara cogió dos de las pastillas que había comprado y las trago con algo de whiskey que había encima de la mesa. Dakota hizo lo mismo que su amiga y comenzaron a besarse sin cesar:

-Cariño esperemos que nuestros cuerpos estén a cien y que nuestras pollas se hinchen hasta explotar…….

El taxi se paro delante de la zona de caravanas y una Kate con el traje más provocativo bajo del auto. Con un escote de vértigo y sin rastro de sus bragas, tenia ganas de ver su sorpresa.

Estuvo a punto de picar en la caravana de Sara asta que escucho su voz, venia dela caravana de al lado. Se sorprendió ya que su voz sonaba extraña, parecía mas romántica que nunca.

-Kate ven a vernos, cariño te esperamos.

Al abrir la puerta vio a Sara totalmente desnuda tórridamente sudada, ella se acercó a Kate y sintió como su miembro estaba tan duro como una piedra. Se dejo besar sin cesar, asta que sintió otras manos femeninas acariciando sus pechos y lamiéndole el cuello. Miro a Sara con demasiadas preguntas.

-Te presento a mi amiga Dakota, una chica tan especial como yo.

Los ojos de Kate bajaron hasta las zonas mas intimas de la chica, pudiendo ver que tenia algo tan duro como Sara entre las piernas.

-Porque no te desnudas y empezamos a jugar.

Sara cogió una anfeta y se la metió en la boca a Kate, Dakota se atrevió a derramar alcohol por su garganta.

Minutos y horas, hasta pasaron un par de días. Tantas drogas que el único alimento que tuvieron esas mujeres fueron el sexo y más sexo. Los orificios de Kate fueron destrozados sin cesar y su sudor baño su cuerpo. Sara como Dakota se convirtió en sendas bestias que no dejaron de follar con la niñata y ella no tenia bastante.

No se cuando paro aquel bacanal, pero de aquella caravana no salió ninguna de las tres, posiblemente Sara dejo este mundo pensando en hacer algo bueno, pensando en llevarse a las peores personas que conocía con ella. Posiblemente sus últimos momentos fueron pura diversión, la bestia que tenia dentro murió para siempre.

Julia estaba en el autobús, estaba recorriendo kilómetros para volver a su casa, intentaría que sus padres la volvieran acoger. Esperaba que lo hicieran por su hija, esa pequeña que estaba dormida a su lado. Miro en su mantita y vio un sobre que sobresalía.

Lo cogió intrigada, al abrirlo vio que era la misma letra de Sara:

“hace poco tiempo querida Julia descubrí la bestia que tenia dentro se comportaba como un jodido animal. Esos animales que tienen camadas y que no sentían nadan por sus hijos. Los hijos se convertían en rivales y las hijas en algo más para tener putos cachorritos.

No quiero que me pase lo mismo con Érica, para mi siempre será mi niña, no quiero jamás que mis instintos la transformen en otra cosa………os quiero y quiero que la niña tenga una vida perfecta….”

Julia se llevo las manos a la cara comenzando a llorar, sabia que no volvería a ver a Sara. Que no podría olvidarla nunca.

Dos años después de todo aquello, en una andrajosa habitación de hotel alguen preparaba algo especial.

Un pastelito de chocolate y unas velas con las formas de unos números. El numero 32 lucia encima de aquel pequeño pastelito, al encenderse las velas podemos ver una foto de Julia con la pequeña Érica.  La que soplaba las velas era Sara, que podria estar lejos de ellas pero no podría olvidarlas.

Sonrió al pensar de nuevo lo que paso hace dos años, puede ser que Dakota fuera mas joven que ella pero a ella se le paro el corazón, puede ser que Kate fuera insaciable pero cayo tres horas antes.

Se llevo las manos a la cara sonriendo pensando en la cara de la policía al ver a las dos muertas y sobre todo a Dakota con ese miembro entre las piernas.

Si queréis algo de buenas drogas podréis encontrar a Sara en cualquier rincón de la ciudad, a vosotros os venderá cualquier cosa y a vosotras os deseara…….

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