Entre las piernas 2 cap 6 de Elisabeth Thor

Capitulo 6

michoancantrespuntocero

En el pequeño restaurante dela ciudad las tres chicas estuvieron cenando tranquilas, Dakota demostró tener un gran sentido de humor. Consiguió asta que Sara dejara de estar a la defensiva durante aquellos momento, lo importante es que Julia se lo pasara bien. Dakota levanto su cerveza y brindo con sus amigas.

-Brindo por unas lesbianas de puta madre- las cervezas le hicieron efecto rápidamente.

Miro hacia la barra donde había un grupo de grasientos camioneros y se burlo de ellos.

-Que mala suerte tres chicas de bandera y prefieren el pescado a la carne-Dakota soltó una fuerte carcajada y miro a sus amiga.

Las tres volvieron a brindar de nuevo:

-Os envidio, sois la pareja perfecta-Dijo una sincera Dakota.

Las miro a los ojos y sonrió:

-Si venís al lavabo tengo un pequeño regalo para nosotras.

Sara cogió de la mano a Julia y junto a Dakota se fueron a los servicio, Esta de su bolsillo les enseño una pequeña bolsa que contenía unas pastillas.

-Lo pasaremos genial, explotara vuestra mente en placer-Dakota estaba eufórica ante esas pastillas.

Julia miro las pastillas llena de miedo, jamás había tomado esa clase de droga. Por su parte Sara había estado siempre en ese mundo, las drogas fueron un buen compañero de juerga y placer.

-Queréis??

-Hace tanto tiempo que no me tomo una pirula-Dijo Sara al coger de la bolsa una pastilla.

Julia miro a Sara y a Dakota, ellas estaban preparadas para aquello. Porque no podría hacerlo ella.

-Dame una….

Sara miro a Julia jamás le había visto tan decidida, ella era la buena en su relación. No la imaginaba viajando en el mismo viaje con ella.

-Estas segura cariño-Sara acaricio el rostro de Julia-Yo e viajado mucho con esta mierda e intentare defenderte.

Las tres chicas se tomaron las pastillas, Dakota sonrió al ver aquello. Las drogas que tomaba ella eran demasiado especiales. Julia y Sara estaban en el mundo de Dakota, seria una noche muy divertida.

Julia se adelanto a ellas para irse otra vez a la mesa, Dakota cogió fuertemente de la cara a Sara pegándosela a la suya.

-Iremos a una discoteca de lesbianas, que te parece.

-Cariño para el mundo somos unas malditas lesbianas.

Un mundo diferente, lleno de extraños colores. Lleno de una extraña vida que comienza a vivir cuando llega la noche gracias a sus drogas de diseños. Las mentes de nuestras amigas estaban siendo bombardeadas por cientas de visiones de colores y cosas inexistentes en nuestra realidad. En aquel lugar la música sonaba a toda potencia, Julia estaba desamparada al sentir como su piel era mas suave de lo normal. Dakota sonreía y daba vueltas a su lado como si fuera buitre que olía su presa. Sara esperaba que el camarero en la barra le pusiera una copa. Miraba a Julia tan débil, posiblemente su único amor. Sara miro sus manos comenzó a sentir como una extraña luz las iluminaba, esa luz tan fuerte casi como el día venia de su boca, sus ojos y su boca dejaban salir un potente destello. Miro otra vez la pista de baile y vio a Julia que también trasmitía la misma luz. Sara lo dejo todo para estar a su lado. Le cogió fuertemente de las manos y las dos mujeres se besaron fuertemente convirtiéndose en una sola luz, cegaron a todo el mundo que la rodeaba.

La luz del día entro con fuerza por la ventana de la caravana, iluminaba el cuerpo desnudo de Sara, al lado suyo durmiendo profundamente estaba Julia, lo que paso aquella noche estaba tan borroso como sus memorias. Sara despertó con un fuerte dolor de cabeza, sonrió al ver el cuerpo desnudo de Julia, lentamente comenzó acariciar su cuerpo. Era tan apetitosas a un sus curvas y tan suave su vello de la entre pierna. Una extraña mano apareció en el cuerpo de Julia, Sara extrañada levanto la cabeza y descubrió a Dakota igualmente desnuda tocando a su novia.

-Hola cariño, no crees que nos pasemos un poco con las copas ayer-Dijo Dakota entre abriendo sus ojos, la luz del día le hacia daño.

-Pero que coño.

Sara cogió fuertemente del pelo a Dakota, esta grito de dolor:

-Eres una furcia te dije que no te acercaras a ella-Sara tiraba del pelo de Dakota con fuerza, estaba llena de rabia.

Dakota para defenderse le tiro a Sara del pelo, hay estaban las dos chicas desnudas enfrente de Julia tirándose de los pelos.

-Te juro que te mato cabrona

-Sara por favor suéltame de una puta vez.

Julia se despertó levantando sus manos, las tenía llenas de sangre. Tenía sus sabanas manchadas del rojizo líquido.

-Chicas creo que me hace falta un medico.

Llegaron rápidamente, un par de dólares al taxista y este al ver a la chica desangrándose le piso al acelerados. Todo por no llamar a una dichosa ambulancia, lo mas seguro que le harían demasiadas preguntas y había respuestas que no querían dar. Dos horas en la sala de espera Sara suspiro saliendo a los jardines del hospital, allí estaba Dakota que trasmitía una fingida preocupación.

-Sara, Julia esta bien??

-Le han puesto puntos de sutura, la hemos desgarrado-Sara se llevo la mano a la boca le costaba pensar en esa idea.

Dakota se quedo en silencio, por dentro se moría de rabia al no recordar nada de aquella noche, se había acostado con Sara y Julia pero no podía recordar lo sucedido.

Sara la miro apretando fuertemente los dientes.

-Lárgate no quiero verte mas maldita sea-Sara señalo el camino que tenia que coger para perder de vista a Dakota.

Dakota se metió las manos en los bolsillos y le miro a los ojos:

-Cariño, somos iguales y a hora somos más que hermanas hemos compartido el mismo coño-Dakota sonreí ante esa amenaza-Volverás a mi lado y como una buena hermana te acogeré.

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