LA MANIPULACIÓN EMOCIONAL por Ana Gutiérrez Expósito

Para poder defendernos de este mal que asola cualquier tipo de colectivo (social, laboral, familiar, de pareja) primero hemos de conocer y saber qué es la Manipulación Emocional.

La Manipulación Emocional es el nombre genérico que se le da a un conjunto de estrategias psicológicas utilizadas por sujetos inseguros, que buscan principalmente persuadir a sus víctimas para que éstas hagan lo que el manipulador quiere. Así la sensación de control de la víctima sobre sí misma disminuye, por lo que será fácil que caiga en las redes del manipulador y termine actuando conforme este quiere.

De esta manera, ante la sumisión de la víctima, el manipulador obtiene el reconocimiento que en verdad no siente .


Pero… ¿Cuáles son las personalidades más vulnerables a la manipulación?

Los factores principales que hacen que unos perfiles de personalidad sean más proclives a ello, son: Una autoestima fluctuante tendiendo a baja o insana, hipersensibilidad a las críticas, inseguridad, poca asertividad, confiabilidad, baja autoconfianza,necesidad de control, perfeccionistas, requerimiento de aprobación social (retroalimentada por la falta de autoestima), componentes biológicos: genéticos-epigenéticos (los patrones sociales establecidos por nuestros antepasados no determinan nuestros genes actuales, pero sí añaden información representativa en ellos) y componentes espirituales.

¿Cuáles son los factores que convierten a una persona en manipuladora?

Los factores principales que convierten a una persona en manipuladora son los siguientes: Inseguridad (de ahí nace el deseo de control), carencias afectivas a temprana edad, narcisismo o ego inflado, fobias sociales no tratadas, hipersensibilidad, baja autoestima, baja tolerancia a las críticas, envidia,sentimiento de inferioridad, miedos inconscientes o irracionales, vergüenza reprimida, componentes biológicos y componentes espirituales .

Lo que es llamativo de la manipulación es que los sujetos que la realizan y hacen de ella una forma de vida, son todavía mucho más inseguros que las personas a las que eligen como blancos fáciles.
Necesitan recurrir a la obligación, amenaza,mentira, entorpecimiento y nulidad de la realidad o similares para sentir que de alguna manera (y no de la mejor) los demás puedan ver que son fuertes y que con ellos nada puede. Que mandan. Que tienen poder.

Pero son máscaras. Todo esto es de cara a la galería. En su fuero interno ellos saben la verdad.

Finalmente entran en un bucle tan sumamente dañino para sí mismos y para su entorno, que de ser sólo inseguros o tener heridas de la infancia tratables y sanables, pueden llegar a desarrollar patologías tales como el trastorno narcisista, una personalidad histriónica, trastorno antisocial de la personalidad (sociopatía y psicopatía), bipolaridad y varias patologías más.Esto último va a depender de cada sujeto, pues, aunque haya unas variables conductuales comunes, cada persona es única.

Y… ¿Por qué manipulan?
Son personas dolidas consigo mismos y con la sociedad. Tienen múltiples heridas emocionales que en la mayoría de los casos no quieren afrontar. Les duele demasiado.
No perdonan. Y necesitan ver en otros lo mismo que han hecho con ellos o con referentes suyos.

Al manipular al otro están en verdad castigando la vulnerabilidad que ven en sí mismos o que han sentido y han reprimido.
¡Por algún sitio tiene que salir! Y la mayoría de las veces suele ser utilizando este tipo de estrategias.
Son como vampiros emocionales.

Por otro lado, antes de actuar premeditan el tipo de víctima al que van a manipular. Es decir, según los patrones de conducta de los sujetos que les rodean, aunque actúan manipulando a todos, eligen de forma cuidadosa a sus víctimas.
Normalmente suelen elegir a una víctima a la que consideran de importancia o en la que ven cualidades que ellos han tenido anteriormente pero que la sociedad les ha quitado (vaya, nadie les ha quitado nada, pero ellos tienen desarrollado el locus de control externo en exceso). O también eligen víctimas en la que ven las mismas vulnerabilidades que no aceptan de sí mismos y que, como dije líneas más arriba, necesitan castigar.

En verdad, tratan a los demás como si en cada persona que se les va cruzando viesen el reflejo de sus propios fantasmas internos.

¿EN QUÉ CONSISTE LA MANIPULACIÓN EMOCIONAL?

La manipulación emocional consiste principalmente en jugar con las emociones del otro. Confundir, aturdir, responsabilizar a la víctima de todo lo malo que ocurre, mentir, infravalorar cuando los sujetos elegidos no hacen lo que se les pide, usan a las personas como objetos para el propio beneficio…

Otra de las cosas que ocurren en la manipulación emocional es que de forma inconsciente e imperceptible, en función de las emociones negativas que la víctima va sintiendo y que va proyectando en ella y a consciencia el manipulador, la víctima va cayendo, va perdiendo facultades, va perdiendo habilidades y competencias mientras que el manipulador se va alimentando de ello. Necesita ver al otro caer para sentirse lleno. Vigoroso. Feliz.

TIPOS DE MANIPULADORES:
Hay varios tipos de manipuladores en función de la técnica que más utilizan, aunque suelen usar la mayoría:

– El altruísta: Hacen las cosas para obtener un beneficio a cambio de forma encubierta.
– El salvador: El que daña pero al mismo tiempo necesita salvar a la víctima para no sentirse culpable de haberla dañado (en el caso de los manipuladores que no han perdido aún la empatía). En caso de que el sujeto ya ha perdido parte o toda la empatía, lo hace para engrandecer su ego y confundir a la víctima.
– El experto: El que todo lo sabe y hace que la víctima sienta un estado de ignorancia constante (es una forma de llamarla tonta de forma muy hábil, encubierta y más dañina).
– El encantador-seductor: El encantador va usando una confianza ficticia para aproximarse a su víctima y conseguir información íntima sobre ella para poder manipularla después. El seductor se muestra como una persona difícil de conseguir. Sabe adular, halagar y despertar en sus víctimas el grado de aprobación que necesita para sentirse vivo.

TÉCNICAS USADAS:
– Gaslighting (o luz de gas) Consiste en anular la razón de la víctima a base de mentiras, entorpecimientos de la realidad u olvidos falsos.
– Lenguaje ambiguo (con opción a confundirse).
– Culpa
– Chantaje
– Victimismo
– Adulación o preocupación excesiva
– Produce una sensación de falta de libertad
– Crean dependencia

EMPLEOS EN LOS QUE SE DA MÁS MANIPULACIÓN:
– Profesores (Es donde más lo he encontrado. En ellos la manipulación se da con frecuencia porque ejercen un rol de poder sobre el alumno, que en este caso sería considerado por su ego como un ser muy inferior).
– Médicos
– Empresarios
Y en toda clase de empleos en los que haya un rol de superioridad sobre un conjunto de sujetos que dependen, en total medida, de su superior.

ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO
La mejor manera de defendernos de este tipo de ataques, es, principalmente, dejando claro quiénes somos. Es decir, conocernos tanto que el manipulador no tenga ninguna grieta por la que entrar.
Ni él ni el sentimiento de culpabilidad que generan.
Una de las mejores técnicas para poder conocernos y saber cuáles son nuestros puntos fuertes y los puntos a mejorar o reforzar, es la meditación, ya que en ella la mente queda totalmente en blanco y tanto el consciente como el inconsciente están receptivos a mostrar información sobre quién eres y qué quieres para ti.

-Desarrollar una correcta asertividad para poder confrontar al manipulador. Muchas de las personas que son manipuladas lo son porque se sienten mal por establecer límites ante los otros cuando creen que la situación vivida no es adecuada. En primera persona sé que es complicado poner límites. Sobre todo cuando el manipulador es tu pareja o alguien que pretende serlo. No es nada fácil. Pero un NO a tiempo es la salvación.

-Sanear la autoestima cada cierto tiempo: Igual que una planta cuando se marchita necesita ser podada, nuestra autoestima necesita feedbacks y estimulaciones positivas para poder mantenerla en equilibrio y que no sea un problema para nuestra vida. Para ello, además de la meditación, conviene hacer ejercicios sobre quiénes somos, cómo nos vemos en ese momento, qué no está funcionando, qué solución platearíamos y cómo lo haríamos.

-Rodearse de personas positivas. Según varios estudios se ha podido saber que las personas con una autoestima insana cuando se rodean de personas positivas, su cuerpo es capaz de aumentar la serotonina (neurotransmisor del cerebro), y con ello asegurar un estado de bienestar.

-Borrar las creencias limitantes como lo son: “Yo NO PUEDO”, “yo NO SÉ”, “yo NO VOY A SER CAPAZ DE…”

-Darse tiempo para entender la situación. Si de buenas a primeras no nos ha sido posible percibir la manipulación, el tiempo es fundamental para poder volver a colocar cada dimensión dañada en su sitio. No es un proceso fácil, ya que se requiere reflexión, actitud y ganas, pero merece la pena invertir tiempo en nosotros de vez en cuando. Ya no sólo para recuperarnos, sino para conocer facetas de nosotros que no conocíamos.

Como reflexión final:

“El poder siempre o casi siempre intenta ganar pero al final es el que más pierde”
©Ana Gutiérrez Expósito

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