Inmoral cap 12 por Elena Siles

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Capítulo 12

Knut y Maverick deseaban llegar las tierras de Cirne dónde podrían vivir sin tener miedo a que les mataran por amarse mutuamente. Pero al abrir ambos de nuevo los ojos observó que estaban en un lugar oscuro. Maverick comprendió que todo había sido un sueño y sin darle tiempo a gritar un cuchillo terminó con su vida

En Rausvai el rey Horlk II había mandado asesinos y cazarecompensas a Cirne para traer de vuelta a los Inmorales: Knut y Maverick, y ajusticiarlos en su país por incumplir la ley.

No podía permitir que se salieran con la suya, porque de ser así todos los inmorales se marcharían de su país a Cirne por dicho ejemplo. Deben saber que mientras hayan nacido en Rausvai deberán seguir las leyes del reino allá a dónde vayan, sobre todo la ley Inmoral. << No entiendo como el rey de Cirne, Oberyn, puede permitir ese comportamiento tan vejatorio bajo su reinado. Probablemente se debía a que su hija y única heredera al reino, era una inmoral. ¿Qué otra explicación podría haber sino? >> pensó Horlk II. Entró entonces en su alcoba su prometida, Irina, con ropa interior de transparencias resaltando su impresionante figura.

Irina le miró con sus penetrantes ojos azules y sonrió con sensualidad. Caminó hasta Horlk II mientras se desnudaba y este no perdió el tiempo en hacer lo mismo. La lujuria se había apoderado de Horlk II desde que conoció a Irina, siempre había sido algo promiscuo, pero conservaba las formas.

Sin embargo, con Irina perdía todos los estribos, no podía controlarse. Era siempre tan pasional y ferviente, que acababa a su merced después de cada encuentro sexual. Por eso le había pedido tan rápido que se casara con él, no quería esperar para poder realizar el amor bajo la protección sagrada del matrimonio. Además, como su mujer había sido una inmoral no tenía por qué hacer luto. A pesar de ello, no quería que Irina tuviera una mala reputación por lo que sus encuentros amorosos debían seguir siendo en secreto hasta el matrimonio. Así pues, Horlk II comenzó a besar a Irina en los labios mientras acariciaba su cuerpo e inmediatamente sintió cómo su pene se ponía erecto.

Irina comenzó a masturbar a Horlk II mientras éste disfrutaba de sus pechos y poco después Horlk II comenzó a jugar con el sexo de Irina. La pasión se había apoderado de él así que lanzó a Irina a la cama y tras ponerse encima de ella comenzó a penetrarla.

Las caderas de ambos se unieron como una sola y tras apasionados diez minutos Horlk II se corrió con un grito de placer. Horlk II cayó rendido al lado de Irina, satisfecho con aquel encuentro tan pasional y se quedó dormido enseguida.

Irina miró a Horlk II y sonrió maléficamente, después se duchó y se vistió. Jarld apareció entonces a sus espaldas con el cuchillo ensangrentado y dos cuerpos en cada hombro los cuál dejo en el suelo.

 

— Los he matado a todos, tal y cómo me ordenaste. ¿Estás segura de que el plan funcionará? Teniendo en cuenta la mentalidad de los ciudadanos de Rausvai puede que incluso aplaudan el comportamiento de su rey — respondió Jarld.

— Y lo harán, pero lo que ha pasado obligará a Aelle a huir bajo la protección de Lydia a Cirne y dejará como único heredero a Johan. Esto obligará a Johan a casarse con una mujer noble para perdurar el reinado, pero él ya está enamorado de una plebeya y como muestra de amor abdicará del trono. Antes de mi boda con el rey Kauko intentará un golpe de estado para quitarle el trono a Horlk II, pero para entonces estará desestimado ante el pueblo no sólo por traición sino por intentar asesinar a la futura reina.

—¿Cómo sabes que no acabará matándote?

Irina se dio la vuelta vestida con un provocativo vestido de color rojo — Bueno, de eso te vas a encargar tú. Le envenenarás lo suficiente para que no pueda luchar con claridad, pero no como para matarle. De esta manera yo podré vencerle y evitar que me mate. Después del intento de golpe de estado Horlk II desestimará el derecho hacia el otro de todos los descendientes lejanos y me lo dará a mí hasta que nazca nuestro primer hijo en común. Así que seré no sólo seré la reina, sino también la heredera en caso de Horlk II muriese de forma repentina antes de que pudiera tener otros herederos.

— Cosa que lógicamente tú te encargarías de que no sucediera, pues al ser tu su esposa sólo podrían heredar el trono los hijos que tengáis en común ya que los otros herederos con derechos han renunciado. Pero no has pensando en una cosa — comentó Jarld.

— Sorpréndeme.

Jarld la acogió por la espalda y le puso en el cuchillo en el cuello — Que me hayas contado todo el plan así sin pestañear y ahora yo puedo ponerle fin.

—¿Para qué? ¿Para darle el trono a un bastardo de Horlk II o a Kauko que impondrá de nuevo un régimen de ley Inmoral? ¿Para que sigan matando a más personas como tu hermano y salir limpios de ello por su condición? — soltó Irina.

Jarld la soltó —¿Cómo sabes lo de tu hermano?

— Yo lo sé todo sobre ti, ¿crees que te habría contratado sino?

— ¿Y por qué demonios estás a favor de eliminar la ley Inmoral? ¿Es que acaso eres una? — preguntó Jarld.

— No, pero mi padre sí lo era. Yo soy el resultado de intentar guardar las apariencias de un matrimonio falso entre dos Inmorales.

— ¿Por qué me cuentas todo esto? Ahora podría contar tu plan, traicionarte y matarte sin problemas.

— Para que veas que confío en ti, cosa que nadie ha hecho — respondió Irina.

— Así me has ordenado matar a Knut y Maverick tan solo porque formaba parte de un plan mayor que simplemente desprestigiar al rey. ¿Y todo esto por qué? ¿por venganza? No eres mejor que Horlk II

— No es por venganza. Además, ellos estarían igualmente muertos. Habían detrás de ellos cientos de cazarecompensas y varios asesinos pagados por el rey. Pero de esta manera el asesinato estará directamente relacionado con el rey y eso provocará su caída. Y la dichosa ley Inmoral, que nunca debería haber existido, será por fin erradicada.

Todo lo que he hecho en mi vida ha sido únicamente con un objetivo: que nadie nunca jamás tenga que ver cómo por amar a otro sexo es maltratado, rechazado y asesinado con impunidad.  En otros reinos la homosexualidad es una realidad aceptada y celebrada por sus habitantes. Sé que algunos de mis actos han sido retorcidos, ilegales e imperdonables, pero sé que si consigo mi propósito este reino será un lugar mejor en el que vivir. Sí, la venganza es un motivo para poder hacer los sacrificios que hago por este grandioso objetivo. Pero no me puedes culpar por ello porque tú has hecho lo mismo. Al menos yo tengo un fin mayor. La libertad de Rausvai.

Jarld la miró sorprendido y con lágrimas en los ojos miró a Horlk II. Tenía la baba cayéndose por la boca, su barriga sobresalía por la ropa interior inferior, era una imagen algo desagradable. Y entonces comprendió lo que tenía que soportar Irina.

Jarld cogió el cuchillo y se lo puso las manos de Horlk II. Después puso la nota de secuestro de Irina en la cama que ya tenía preparada. Jack e Irina salieron del castillo y viajaran hasta las afueras de la ciudad. Al adentrarse en el bosque Irina le iba guiando hasta que encontraron una vieja cabaña abandonada y que, sin embargo, parecía haber sido reparada y limpiada hace poco. Irina abrió la puerta y encendió las lámparas de aceite de la casa. Jarld cerró la puerta detrás de si y observó la casa.

Era la casa de un leñador, todo hecho con madera de árbol, mesa de comedor, sillas, estanterías… Exceptuando la cocina y los artilugios para cocinar que eran de hierro.

— Bienvenido a mi casa. Bueno, al menos lo fue en un pasado — dijo Irina con tristeza en sus ojos — Ahora tú irás corriendo a Knut y le dirás lo que ha pasado. Le dirás que sabes dónde estoy. Armian está siendo informado ahora mismo por un chivatazo de uno de los míos de que me ha visto cómo me secuestraban. Si ves que Armian aún no ha llegado intenta distraer a Kauko y yo fingiré haber conseguido escapar. ¿Ha quedado claro el plan? —Jarld asintió — Bien — Irina se sentó en una silla — Hay cuerdas en ese mueble. Átame, pero no demasiado fuerte por si acaso me hace falta desatarme. Después me das un ligero golpe en la cabeza y no te pases, ya tengo una cicatriz en la cabeza y no quiero tener otra.

— ¿Por qué confías tanto en mí?

— Porque me recuerdas a mí hace no mucho. Nadie nunca confió en mí, ni siquiera Horlk II lo hace. Tiene espías todo el tiempo detrás de mí, pero bueno… yo soy mejor que ellos por fortuna.

Jarld sonrió e hizo lo que le había pedido Irina, pero se aseguró de que el golpe fuera meramente superficial para que así Irina siguiera consciente. Cuando terminó la miró a los ojos y pudo ver ganas de lucha y tristeza. Entonces comprendió porqué odiaba al principio a Irina, era todo lo que él deseaba ser. Entonces la miró a los ojos y la besó en los labios, perdido entre la chispa que acababa de surgir Irina no le rechazó. Escucharon a lo lejos perros y comprendieron Armian ya estaba de camino.

— Tienes que irte, vamos rápido — le ordenó Irina y Jarld obedeció.

Jarld se fue corriendo entra la oscuridad con una sonrisa entre los labios y algo aturdido, asustado y confundido, pero sobre todo alegre porque ahora por fin había encontrado un bando en el que se sentía acogido e identificado, un bando que a pesar de sus defectos luchaba por el bien. Por primera vez en su vida, los actos terribles que hacían servían a un objetivo a favor de la libertad y de la justicia. Siempre había pensado que era un asesino frío, pero comprendió que era su coraza para no dejar que las cosas que había hecho le devorasen. Ahora que su corazón latía a mil por hora los sentimientos y un atisbo de esperanza lo inundaban.

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