Inmoral cap 3 por Elena Saavedra

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Capítulo 3

Johan disfrutaba de una buena cerveza fría en la taberna con sus amigos mientras escuchaban actuar a Maverick cantar. Era un gran gozo escuchar las melodías más populares de la voz de Maverick pues poseía una alegría natural y una voz melodiosa difícil de superar. Sin duda Mav- así le llamaba Knut- era un gran cantante.
Johan y sus amigos, Knut, Armian y Jarld, cantaban junto al resto de los hombres de la taberna. Cuando terminó la última canción Maverick anunció un breve descanso, poco después se marchó a los servicios para descansar y volver al escenario.

– ¡Esto si que es una gran actuación!- afirmó Armian.
– Deberíamos felicitarle- sugirió Johan.
– Es un gran artista- dijo orgulloso Knut.
– Gracias por obligarnos a venir-intervino Jarld- No sé vosotros pero después de- Jarld miró a Johan, y todos supieron que se refería al funeral de la reina- creo que todos necesitábamos volver a cantar todos juntos hasta el amanecer.
– Por cierto… ¿cómo lo llevas? – le preguntó Armian a Johan.
– No lo sé- reconoció Johan- Era mi madre, yo la quería; pero no estábamos muy unidos.
– ¿Qué opinas de los inmorales?- preguntó Knut serio.
– Por una parte me parece delincuentes porque incumplen una ley, pero por otra parte
Mi madre murió por culpa de esa ley, no quiero que nadie tenga que pasar por eso nunca más- explicó Johan.
– Pues siento disentir- intercedió Jarld- Yo creo que es antinatural lo que hacen y si viera a alguien cometiendo el delito lo llevaría a la justicia por muy amigo mío que fuese, e incluso si se tratase de mi propia familia.
– Lo que has dicho se puede considerar traición Johan, tienes que tener cuidado con lo que dices. Yo no creo que seas un inmoral pero otra persona podría crearlo por lo que acabas de escuchar, y podría matarte aquí mismo sin ninguna explicación- dijo Armian.
Johan se mostró muy enfadado- Oye no te estoy de acuerdo con que se mate gente por una ley, pero eso no te da derecho a insinuar siquiera que yo soy uno de ellos.
– ¿Entonces no estás de acuerdo con que maten a alguien sea cual sea el delito?
– Así es- respondió Johan a Armian- Ya sé que no lo comprendéis… pero…
Jarld le puso una mano en el hombro- Lo entendemos perfectamente Johan. Has perdido a tu madre y ahora ansías saber porqué. No te preocupes lo entenderás cuando superes el dolor de su muerte. Johan ella era una inmoral y perdona por mi franqueza, pero se merecía la muerte. Y si hubiera asesinado, o traicionado al país también se hubiera merecido la misma sentencia. ¿Es que no lo ves?
Johan asintió abatido- Sí…Tienes razón…pero no es fácil aceptar que tu propia madre era una inmoral…y mucho menos olvidar su muerte.
Armian bebió un poco de su cerveza y le tendió un poco a Johan, él aceptó con una sonrisa algo triste- No te pongas triste Johan. En un par de rondas de cervezas y canciones más verás las cosas de otro color.
– Con un par de rodas es normal que lo vea todo de otro color-bromeó Jarld.
– ¿Me estás diciendo que no tengo aguante? – insinuó Johan.
– Pues demuéstrame lo contrario. Le retó Jarld.
Johan bebió su cerveza de un trago- Eso está hecho compañero.

Maverick volvió al escenario y comenzó a cantar una de las canciones más populares del reino de Rausvai. Todo les siguieron, incluidos Johan y sus amigos.

Kauko se había decidido por un plan y para ello necesitaba a uno de sus hombres. Uno que estuviera dispuesto a esa misión. Tenía claro a quién quería: Jarld. Era un hombre sin escrúpulos, mataría a Irina sin pensárselo dos veces, y era justo lo que necesitaba.
Kauko llegó hasta la taberna y entró dentro de ella. Cuando entró se encontró un ambiente de hombres borrachos intentando meter mano a la esposa del bueno de Hash- el propietario de la taberna- y bebiendo hasta caer rendidos. Al fondo pudo ver a Jarld sentado junto a Johan, Armian y Kauko. Todos estaban bebiendo y cantando la canción al unísono. Kauko decidió acercarse a ellos de inmediato, no podía esperar hasta mañana. Tal vez Irina estuviese esa noche desprotegida, era su oportunidad.

– ¡Jarld!- gritó Kauko entre la multitud.
Jarld le saludó alegre desde el otro lado de la taberna- ¡Aquí!
Kauko llegó hasta los chicos por fin- Hola Jarld. Necesito hablar contigo.
Jarld se mostró irritado. ¿Tiene que ser ahora?
– Por supuesto que sí. Es urgente, hay una misión que te tengo que encargar.
Jarld dejó su cerveza y salió de la taberna junto a Kauko- Bueno de qué se trata.
– Necesito que mates a una mujer, su nombre es Irina- Kauko le pasó un pergamino a Jarld y este lo cogió- Esta es su dirección. Apréndetela y quema el pergamino.
– Está bien, pero me debes una- Jarld leyó el pergamino y después lo acercó aun farolillo y lo quemó- Será mejor que me marche ya a matarla, pues.
Kauko vio como Jarld se marchaba con paso decidido- Espero que no sea demasiado tarde- y dicho esto se fue a su casa.

Maverick terminó de tocar y todo el mundo le aplaudió. Él se acercó hasta los chicos con una gran sonrisa- ¿Os ha gustado la actuación?
– Nos ha encantado Mav- respondió alegre Knut.
– Dinos ¿cuándo podremos volver a verte sobre un escenario? – preguntó Armian.
– Pues dentro de poco participo con un papel pequeño en una obra de teatro que viene al reino. La obra se llama “En la distancia”. Es una historia de amor, pero tiene toques de humor. Creo que os gustará- explicó Maverick.
– Ya sé a qué obra te refieres- afirmó Johan- No te preocupes iremos a verte. ¿Verdad amigos? – todos asintieron alegre- Es tarde debo volver a palacio.
– ¿Ya te vas a rajar? – insinuó Armian- Te recuerdo que aún no has ganado la apuesta.
– Pero ni siquiera hemos apostado nada- se rió Johan.
– ¿Qué tal si nos apostamos 150 rins ? – sugirió Armian
Johan le apretó la mano- Acepto la apuesta, pero luego no te quejes si te gano.
– Pues en mi cas si que me marcho a casa- dijo Maverick.
– Yo también- intervino Knut- Creo que ya por hoy es suficiente.
Knut se dirigió a Has- Dame dos habitaciones para hoy. Es mejor que no vayamos a casa así o la guardia nos encerrará en el calabozo por ir borrachos.
– Siempre es un placer teneros de invitados chicos- afirmó Hash que le tendió dos llaves inmediatamente después- Tenéis que dejar la habitación libre antes de la hora del almuerzo. Intentad no destrozar nada, ¿de acuerdo?
– Cuenta con ello has- respondió Knut- Aquí tienes los 100 rins.
– Adiós chicos- se despidieron Armian y Johan, de Kauko y Maverick.
Maverick y Knut se marcharon de la taberna hasta las habitaciones y una vez en el pasillo entraron en la misma habitación. Mav fue el primero en hablar- No está mal.
– Es mejor que la última pensión a la que fuimos- afirmó Knut.
– Sí…- Maverick estaba muy nervioso- Esto es una locura, tus amigos están debajo, hay un montón de gente que podría descubrirnos.
– Nadie va a descubrirnos. Es bastante más sospechoso que nos alojemos en un hotel de las afueras. La última vez casi me acusan de inmoral, menos mal que esa prostituta nos hizo el favor de acostarse en mi cama o ya me habrían echado de la guardia.
– Tienes razón. Es sólo que estoy nervioso- reconoció Maverick.
Knut besó en los labios a Maverick- No te preocupes, con tanto ruido no nos oirán y además he cerrado con llave. Nadie nos molestará. Tú déjate llevar
Entonces de pronto entró Johan partiendo la puerta- He ganado la apuesta- De pronto observó la escena que tenía delante- ¿Pero qué?
Armian entró poco después con una cerveza- ¡Aun no me has ganado!- se dio la vuelta y observó a sus dos amigos, el mundo se le cayó encima- ¡Inmorales!
Knut y Maverick se vistieron rápidamente. Knut derribó a Johan y a Armian, lo cual no era demasiado difícil porque ambos estaban borrachos- Rápido tenemos que huir de Rausvai antes de que comiencen a perseguirnos.
– ¿Y a dónde iremos? – preguntó Maverick asustado.
– A un sitio dónde no tengamos que escondernos. Al reino de la princesa extranjera, esa que se enfrentó a la princesa. Allí estaremos a salvo- explicó Knut.
Maverick asintió asustado- Esta bien, huyamos- Maverick recogió todas la cosas junto a Knut y ambos huyeron del reino en caballo.

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