Inmoral introducción part 2 por Elena Siles

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Introducción part 2 

 

El rey Horlk II había observado la escena que había montado su hija
en el funeral de su madre atentamente, esperando a que la gente se tranquilizara ante la escapada de su hija.

– ¿Qué acaba de pasar?- le preguntó el rey a su amigo Svein.
– He escuchado como la joven princesa extranjera intentaba liar a vuestra hija con sus pensamientos inmorales y como ésta se ha mantenido firme en la opinión correcta durante todo el tiempo, pero no ha podido soportar la idea de que mancillasen su nombre así que se ha marchado muy disgustada.
– En otra ocasión la habría detenido y enseñado que así no puede marcharse, pero mi hija aún está trastornada por la muerte de Gyda- la reina- y es comprensible que se halla marchado después de oír las frases inmorales de esa joven princesa extranjera- afirmó el rey.
– ¿Quiere que haga algo al respecto?- preguntó Svein.
– Asusten a la chica, no le pueden hacer daño porque es una invitada diplomática, pero quiero que le quede claro que no quiero ese tipo de pensamientos inmorales en mi reino. Ya he entregado a mi esposa a la justicia por inmoral, no quiero que por culpa de esa joven extranjera acusen a mi hija injustamente y me la arrebaten de entre mis brazos- confesó el rey.
– No dejaré que eso suceda señor, sé con certeza que vuestra hija no es como la inmoral de su madre y no permitiré que le hagan ningún daño, se lo juro.
– Gracias Armian, eres un buen amigo- se despidió el rey de Svein.

El rey observó como su viejo amigo Svein se marchaba con decisión. Horlk II conocía a Svein desde hacía casi dos décadas y siempre habían sido amigos. Svein tenía los ojos claros; y el pelo castaño con canas, largo (hasta los hombros) y lacio. Sus rasgos eran ondulados y largados. Poseía una barba espesa de color marrón y grisácea. Llevaba puesto un pantalón largo, una camisa elegante de mangas largas y una capa que le llegaba hasta los tobillos, todo de color azul oscuro.

La sala estaba llena de gente, entre los que se encontraban: su hijo y heredero al torno, Johan; su hermano pequeño Kauko que había asistido con su esposa Marga y su hijo Neim; su amigo Svein acompañado por su esposa Aslaug e hijo Armian; y su mejor amigo Borg que estaba acompañado por su esposa Laeda y su hijo Kern- el prometido de su hija Aelle-. Su hijo Johan, era muy joven, tan sólo tenía 27 años.

Johan además era un joven muy atractivo: tenía los ojos claros; y el pelo castaño, corto y lacio, pero algo rebelde. Johan poseía los rasgos cuadriculados y marcados, pero no profundos. Su nariz era muy recta y sus labios carnosos. Tenía la piel blanca, pero algo más oscura a lo tez normal de piel que solía ser muy blanca; pero esa tez más morena la había heredado de su madre y era algo que Horlk detestaba. Cuando nació su hijo Johan esperaba que fuese su viva imagen, pero sino fuera por la corona nadie diría que pudiese ser su hijo; el cuál en aquel momento estaba hablando con su maestro, Armian- con tan solo 34 años-.
Armian tenía los ojos claros; y el pelo castaño, largo (hasta los hombros) y lacio. Además Armian también tenía la piel morena como el príncipe, morena para los presentes que tenían el color de piel tan blanco que incluso dejaba ver las venas en algunos de los presentes. Ambos iban vestidos con unos pantalones y una camisa de mangas largas, sólo que Armian iba de verde y Johan de azul oscuro.
A lado de su hijo también estaba uno de los guerreros de Kauko, Jarld. Era uno de los mejores guerreros que había visto en su vida a pesar de su temprana edad: 33 años. Tenía los ojos claros y pequeños; y el pelo rubio con con rastras rapado por los lados, lacio y largo (hasta mitad de la espalda). Poseía una nariz recta, y una frente y pómulos anchos. Tenía una barba rubia con bigote, y los rasgos alargados y cuadriculados. Vestía ropa elegante para la ocasión de color marrón, pero no solía ser lo común en él.
Algo más alejados estaban su hermano menor Kauko -45 años- , su esposa Marga- más joven con él con 36 años- y el hijo de ambos, Neim- aún un muchacho con 16 años-. Su hermano Kauko tenía los ojos azules; el pelo rubio, ondulado y medio largo (por la nuca). Poseía una nariz recta, una frente ancha y unos labios carnosos. Lleva una barba corta castaña y rubia. Sus rasgos eran cuadriculados, pero no profundos. Vestía ropa elegante (pantalón y camisa de mangas largas) negra. A su lado estaba su esposa Marga que tenía los ojos verdes; el pelo rubio, largo (mitad de la espalda) y ondulado. Sus rasgos eran ondulados y hermosos. Llevaba puesto un vestido de color rojo oscuro. Y por último entre medio de ambos estaba el hijo de ambos Neim que tenía los ojos azulados; el pelo rubio, corto y lacio, pero algo rebelde. Poseía una nariz pocha y corta, y unos labios finos y alargados. Sus rasgos eran alargados y cuadriculados. Vestía ropa elegante de color grisácea con una capa verde oscura.
Y por último en medio de la sala estaba su viejo – 54 años- y mejor amigo Borg acompañado por su esposa Laeda- de tan sólo 44 años-, su hijo Kern- con 24 años- y Aslaug- la esposa de Svein- que se había quedado con ellos después de que se marchara su marido. El mejor amigo del rey era Borg, se conocieron siendo niños y desde entonces no se habían separado nunca. Borg tenía los ojos claros y pequeños; el pelo rubio, lacio y largo (hasta los hombros). Poseía una nariz pocha y baja, una frente ancha y una barba rubia con trenzas y bigote. Sus rasgos eran alargados y rectangulares, pero no marcados. Vestía con ropa elegante de color verde oscuro. Su esposa, Laeda, estaba hablando con Aslaug, la maestra de la princesa. Laeda tenía los ojos azules y grande; el pelo castaño, ondulado y largo (hasta mitad de la espalda). Poseía una nariz recta, rasgos rectangulares, frente larga, pómulos marcados y labios carnosos. Llevaba puesto un vestido azul oscuro largo con una capa a juego. Kern estaba hablando con su padre Borg del manejo de la espada; era sin duda un gran guerrero. Kern tenía los ojos castaños; y el pelo castaño, ondulado y medio largo (por la nuca). Poseía una nariz recta, unos pómulos marcados y unas cejas prominentes. Por último, pero no por ello menos importante también había acudido al evento Aslaug, que en ese momento estaba hablando con Laeda de cosas sin importancia. Aslaug tenía los ojos azules; y el pelo blanco, corto y ondulado. Poseía una nariz tocha prominente y unos labios gruesos. Sus rasgos eran redondos y estaban marcados ya con arrugas debido a su edad- 54 años-.
Era una congregación de personas queridas y amadas por el rey Horlk II, pero faltaba una persona que era la única a la que el rey amaba: su amante Irina.
Había conocido a Irina hacía 3 años, cuando actuó delante de él, de su esposa y de sus hijos con una compañía artística de bailarines y bailarinas que viajaban por todo el reino ofreciendo su espectáculo. Fue un espectáculo sin duda muy memorable, pues nada más verla el rey se enamoró automáticamente de ella.
Irina era la mujer más hermosa que había conocido el rey en toda su vida, mucho más que la inmoral de su esposa; mucho más que cualquier otra mujer. Irina poseía unos profundos ojos azules y un brillante pelo rubio, ondulado y largo (hasta mitad de la espalda). Tenía la nariz pocha y larga, los pómulos marcados, los labios grandes y carnosos; y sus rasgos eran redondos, delicados y dulces; pero con un fuego interno muy fuerte que hacía que cualquier hombre cayera a sus pies.
El rey estaba deseando que se calmara los ánimos para poder convertirla en su esposa y estar a su lado el resto de su vida. El rey había comenzado un romance con Irina meses después de su primer reencuentro. La había buscado por todo el reino para verla bailar, y cuando por fin la encontró fue muy difícil ganarse su amor pues ella sabía que él era el rey y que estaba casado, y que por tanto jamás podrían estar juntos hasta que la reina muriese. Al principio Irina y el rey se dejaron llevar por la pasión y el deseo, pero al cabo de dos años Irina estaba cansada de esconder su amor con el rey y le dio un ultimátum: sino se dejaba a su mujer ella volvería con la compañía de bailarines y no volvería a verla jamás. El rey no podía divorciarse de la reina así que ideó un plan: la iban a acusar de inmoral y así podrían estar juntos. Así que el rey le preparó una trampa a su esposa con una mujer que él mismo había contratado, esperó el momento oportuno y consiguió coger a su esposa infligiendo la ley con varios testigos. Ahora que por fin se había librado de aquella inmoral que le había mantenido amargado durante años podría disfrutar del amor de Irina sin ningún otro obstáculo. Sin embargo había algo que el rey no sabía: Irina estaba allí en el funeral: escondida entre las sombras mirando como su plan se estaba haciendo cada vez más y más real…Pronto ella tendría el trono y una vez convertida en reina podría vengarse de una vez por todas del rey por haber asesinado a su padre.

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