La Cinta de Möbius por Inkomar, Nicolás Oleinizak, Nefelibata, Olga LaFuente, Informático Farero, JJ Kastle, EvilOdradek, Ana Centellas, Elena Siles y Asilo Oscuro

Fuente: Pixabay

@inkomar

Y despierto desorientado. Con un sabor metálico en la boca. Todo es oscuridad. Negrura. ¿Dónde estoy? Oigo algo. Son pasos. Juraría que son pasos. Tap. Tap. Tap. No espero. Aquella cadencia rítmica de pasos me hace estremecer.
Siento que me ahogo. Una punzada. Una opresión en el pecho. Instantes de angustia. Me duele. Siento temor.
Mi parte coherente me pide tranquilidad. Pero no la escucho. Algo ajeno a mí me hace girar en redondo y encararme con más oscuridad. Los pasos ahora es escuchan a mi espalda. Cerca. Cada vez más cerca.
Comienzo a correr. Una luz ¿Es una luz lo que veo allí al fondo? No lo sé, pero corro sin pensar. Tap. Tap. Tap
Me falta el aire. Me arden los pulmones del esfuerzo. Maldigo mi mala forma física. Encaro un corredor entre muros tapizados de líquenes. Una escalera.

Nicolás Oleinizak @Leizanico
Subo y de un momento a otro la luz desaparece. Hay otro corredor idéntico al anterior, pero ahora los muros parecen filtrar olor a muerte y podredumbre. Tap, tap, tap. Una voz espantosa me llama. Ya no siento nada más que miedo y angustia.

@jardindebonsais (Nefelibata)

Al fondo del corredor se vislumbra una puerta entreabierta. El hedor a muerte parece provenir de allí, pero no tengo alternativa. La voz suena cada vez más cerca y ese escondite constituye mi única esperanza. Me acerco, la abro y

@Olga_Lafuente
y accedo a otro pasaje exacto al anterior aunque…no, no es exacto, ¡es el mismo! He vuelto al principio, he de comenzar el mismo recorrido que acabo de terminar y los pasos siguen ahí: tap, tap, tap, retumban por todas partes. Una idea me viene a la mente y mi cuerpo se estremece con mi descubrimiento: estoy en la cinta de Möbius, una superficie sin principio ni fin, sin salida, sin cortes, es infinito. Entre en ella a través de mis gafas de realidad virtual pero esto es mucho más que eso, es real. Hay algún error de software que me ha trasladado a otra dimensión. Estoy dentro y las pisadas que oigo no son de seres enemigos porque el enemigo, el intruso, soy yo. Ellos me persiguen y si no consigo enviar un mensaje a mi mundo real,seguiré dando vueltas en esta cinta eternamente o hasta que los otros me den caza

 

@informatifarero
Pero, a fin de cuentas, si mis perseguidores soy yo, yo me puedo dejar un mensaje…
Un pequeño corte en el dedo y escribo “Cinta+Möbius+Error”, y echo a correr, algo más calmado.
Vuelvo a ver la luz. Pero la puerta está cerrada. ¿Otro error?. Vuelvo a escuchar el Tap, Tap, Tap
Pero ahora arrastra algo metálico. No mola. Embisto la puerta. ¿Y reboté contra ella? ¿Goma?
Espera. ¡Está hecha de gominola! Mmm. Me arrepentiré, pero arranco un pedazo y me lo como. El error de software es mas grande de lo que pensaba. Evoluciona. Y ahora la puerta es un osito de gominola gigante y cabreado. Algo de suerte, es grande y lento, así que lo esquivo, entro en la habitación… ¡Y no es la del principio!
Tap, tap, tap y chirrido metálico.

 

@JJ_Kastle
El oso de gominola se transformó de nuevo. ¡Errores malditos de Waresoft! ¿pasado ha qué? Claro pensar puedo no. ¿Yoda soy?
Ufff al fin pasó, pero aún me persigue ese Freddy Krueger de gominola, eso sí, con uñas metálicas y ese chirriante sonido al rasgar la pared.

@EvilOdradek

Me tiemblan las piernas de tanto correr, el sudor en la frente, la ropa pegada al cuerpo y de golpe me detengo. ¡Basta! Tengo que volver a la primera puerta; nada de esto habría pasado si no hubiera comido la gominola de la cerradura… el sonido metálico se agudiza. Él está… A mi espalda justo en la habitación en la que me encuentro. La ansiedad me rebasa. No hay otra puerta ni ventanas. Estoy atrapado. De nuevo el hedor a muerte entra en mi nariz. No quiero moverme pues él está ahí…

@AnaCentellas
Y se está acercando. Mueve su enorme cuerpo gelatinoso arrastrando los pies con pesadez hasta mí. Es el “tap, tap, tap” que llevo escuchando todo este tiempo, pero ahora suena como un estruendo. Ya está muy cerca. Es él. Él huele a muerte aunque parezca de fresa.

@ElenaSilesB
Agarré con todas mis fuerzas algo que parecía un arma y me preparé para lo peor. Comencé a atacar a aquel ser gelatinoso, pero solo hacía multiplicarlo. Se estaban empezando a subir por el cuerpo y con los ojos cerrados gritaba desesperado. Entonces una luz…

@AsiloOscuro
apareció. Se movía de lado a lado y mis ojos no dejaban de seguirla.

—Parece que hay reacción a la luz.

—Es un milagro, doctor. Diez años en coma y de repente llega usted golpeando esa cajita de madera para despertar a los pacientes.

—Le aseguro que no es una simple cajita de madera, es una herramienta médica utilizada por antiguos druidas que combatían enfermedades que ni siquiera conocemos hoy pero que describen en sus pergaminos.

—Entonces, es brujería, señor.

—No sea tonta, enfermera.

—¡Señor!

—El tratamiento del tap, tap, tap es una técnica milenaria para viajar al inconsciente.

Mientras ellos seguían hablando, mi cuerpo empezaba a despertar. Mis manos estaban vendadas y no sentí mis piernas. Entonces, recordé el momento en que conjuré al demonio y todo ardió.

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