La Prueba cap 13 por Elena Saavedra

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Capítulo 13

Diseño: Digital Impresión S.L. Impresión: PrinteryShop
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Después de que Simon se marchara para alejar a John todos los del grupo decidieron alejarse de allí, por si acaso John volvía. Wesley estaba herido así que Tyra y Caroline decidieron ayudarle.

— Estoy cansada— reconoció Caroline.
Wesley miró horrorizado su herida— No voy a sobrevivir chicos.
— No vamos a dejarte. El barco tiene que estar cerca, no te preocupes llegaremos a tiempo— le reconfortó Tyra.
— No vamos a llegar a tiempo Tyra. Mírale— Brittany señaló a Wesley— Está condenado a morir. Se nos ha hecho de noche y ni siquiera hemos conseguido avanzar más de un kilómetro.
— Eso ya lo sé. ¿Crees acaso que quiero morir?— insinuó Tyra— Pero piensa, si tú estuvieras en su lugar. ¿Qué te gustaría que hiciéramos contigo?— Brittany no contestó— Me lo imaginaba— Tyra dejó a Wesley en el suelo— Voy a buscar algo para comer. Caroline encárgate de Wesley.
Brittany miró como se marchaba Tyra y se sentó frustrada— Tyra tiene razón, he sido una desconsiderada— mintió Brittany— Lo siento Wesley.
— No pasa nada, en cierto modo tienes razón. Si no fuera por mí ya casi estaríais en el barco de vuelta a casa— respondió Wesley con una sonrisa forzada.
Tyra volvió en ese momento con un par de conejos y una lanza manchada de sangre— Bueno aquí está la cena. Necesitamos un cuchillo para despellejarlos.
Brittany miró en su mochila— Yo tengo uno— Brittany se lo entregó a Tyra y ésta lo cogió. Brittany pensó entonces que si no quería que Tyra la matase por la noche debía de comportarse con Wesley. Miró en su mochila y encontró un botiquín— Eh mirad, tengo algo que puede ayudar a Wesley— Brittany entregó el botiquín a Tyra— Toma, yo no sé usarlo.
Tyra cogió el botiquín— ¿Tenías esto durante todo este tiempo y no lo hemos usado antes?
— Acabo de tener un par de minutos para ver lo que tenía en la mochila, no sabía que lo tenía— protestó Brittany.
Tyra aplicó un poco de pomada sobre la herida de Wesley y después de curarle la herida despellejó los conejos— ¿Alguien tiene buena mano cocinando?
— Bueno, quizás yo…— dijo tímidamente Caroline— Pero necesitaré un fuego.
Brittany volvió a mirar en su mochila y encontró un mechero— Estamos de suerte— Brittany cogió algunos troncos cercanos y los llevó hasta dónde se encontraba el grupo. Después encendió un fuego usando algunos matojos secos y el mechero— ¿Así está bien Caroline?
— Sí— contestó Caroline— Yo me encargaré de la comida— Caroline pinchó los conejos en dos palos finos y los puso al fuego— Supongo que no habrá pero voy a buscar especias, vigilar que no se quemen. Abrid los conejos para que se hagan enteros, enseguida vuelvo.
Caroline se alejó del grupo para adentrase dentro de la isla. Allí encontró algunas especias, no estarían tan ricos como cuando solía cocinar en su casa pero al menos serían comestibles. Mientras regresaba con los chicos vio a lo lejos unas luces estrambóticas. Parecía gente llegando en una nave gigante a la isla, pero pensó que eran alucinaciones por la falta de nutrientes y decidió dejarlo pasar. Caroline llegó hasta el grupo y terminó de cocinar los conejos.
Todo el mundo dio su aprobación a la comida de Caroline y decidieron descasar; mañana les esperaba una larga caminata.

Al día siguiente volvió a despertarles la famosa voz del secuestrador, pero esta vez era diferente. Evidentemente John ya no se encargaba de esas cosas así que debía de haber otra persona en la isla que estuviera observando todos sus pasos. Aquello les puso los pelos de punta, pues había otro asesino suelto.

— Buenos días jugadores. Habéis acabado con mi ayudante, John; bien hecho. Debo de reconocer que jamás imaginé que pudierais ser tan astutos. Pero la verdad es que habéis tenido mucha suerte. Debido a mis recientes contratiempos he decidido igualar un poco las cosas. En la isla se hay un grupo de cazadores que os matarán si os encuentran. Al lado vuestra hay unas pocas armas que me he tomado la molestia de asignaros. Así que esta es la situación: o matáis a los cazadores y llegáis al barco, cosa que dudo muchísimo que consigáis, o empezáis a correr como cobardes y si tenéis suerte podréis escapar; algo que sinceramente es mucho menos improbable. Mucha suerte jugadores. La Prueba ha comenzado.

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