La Prueba cap 18 por Elena Saavedra

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Capítulo 18

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Wesley corrió por su vida al ver morir a Tyra. Ella era la única que estaba dispuesta a protegerle así que decidió huir antes de que los otros fuesen a matarle. Oyó pasos detrás de él e intentó avanzar más rápido pero la herida le estaba pasando factura.
Los pasos no dejaban de sonar, pero Wesley se cayó allí mismo en mitad de la nada.
El cansancio y el dolor pudieron con él. Ahora simplemente esperó a que le alcanzara la muerte; como una fría y densa niebla sintió que sus ojos se cerraban por completo.

Simon y Cat estaban caminando cuando de repente a lo lejos escucharon unos disparos, poco después vieron a un hombre huyendo de la zona de dónde provenían los disparos. Simon le identificó como Wesley, uno de los jugadores, seguramente intentaba ponerse a salvo de los cazadores. Cuando estuvieron seguros de que los cazadores no perseguían a Wesley, decidieron seguirle. Estaba herido y asustado, necesitaba ayuda; y aunque en un principio habían decidido no intervenir ver a Wesley herido huyendo atemorizado había cambiado las cosas. Decidieron al menos prestarle ayuda a Wesley y luego ya decidirían que hacer con respecto al resto de los jugadores.

—¿Hacia dónde se dirige?— preguntó Cat.
— Creo que ni siquiera él lo sabe— Por fin tropezaron con Wesley, estaba tumbado en el suelo— Voy a mirar cómo está su herida— Simon observó la herida de Wesley y por suerte ésta no había empeorado— Sólo necesita descansar.
— Tenemos que intervenir, Simon— afirmó Cat.
— Eras tú la que quería huir— le recordó Simon— Además tu padre me envió para asegurarme de que volvieras a casa y pienso cumplir con mi misión.
— Después de ver a Wesley no podemos quedarnos de brazos cruzados.
— Cat, llegado el momento tendremos que matar. Hace muy poco me has confesado que no sabía si serías capaz de tal cosa. ¿De verdad quieres continuar con esto?
— Tengo miedo, es cierto, pero no podemos dejar que maten a más personas. Si huimos seremos tan responsables de sus muertes como sus asesinos. Y esa culpa será mucho mayor que la que podré tener por matar a esos asesinos— explicó Cat.
— Para mí tu seguridad es lo primero. ¿Puedes asegurarme acaso que esto no va a salir mal? ¿Puedes cerciorarme que no van a matarte?— preguntó Simon.
— Si regreso sin haber intentado salvarles jamás me lo perdonaré. Además este es sólo tu trabajo Simon, no te lo tomes como algo personal— respondió Cat.
— ¡Por supuesto que me lo tomo como algo personal!— le contestó Simon.
— ¿Y por qué diantres te lo tomas como algo personal Simon?
— ¡Porque me importas de verdad!— se le escapó a Simon y Cat no supo que responder— Para mí eres alguien especial Cat. Pues aunque apenas te conozco siento como si te conociera desde hace mucho. Sí al principio era sólo un trabajo, pero eso cambió al conocerte. Ahora no puedo dejar que arriesgues tu vida sin pensar…—Simon no pudo terminar la frase— Si vas a intervenir, entonces déjame que te acompañe y te proteja.
Cat no pudo evitar emocionarse un poco— Con una condición.
— ¿Cuál?— preguntó curioso Simon.
Cat se acercó a Simon hasta que sus rostros casi podían tocarse— Que regreses conmigo a casa y me invites a cenar como es debido.
— Acepto a regañadientes— bromeó Simon y Cat no puedo evitar una ligera sonrisa. Y Simon al verla sonreír no puedo evitar el impulso de besar sus dulces labios.
Wesley, había estado escuchando la conversación les interrumpió con una ligera tos y ellos se separaron— Ya pensé que os habíais olvidado de mí.
— Discúlpanos Wesley. Por cierto, te presento a Cat.
— Un placer— respondió Wesley.
— ¿Cómo llevas la herida?— preguntó Cat.
— Mejor, gracias— respondió Wesley— No he podido evitar escuchar vuestra conversación y quiero ir con vosotros.
— Pero estás herido y además es muy peligroso— intervino Simon.
— Sí, es cierto— reconoció Wesley— pero estoy cansado de huir.
Cat miró a Simon poco convencida, pero este asintió— Te ayudaré a levantarte— Cat ayudó a Wesley a levantarse, y él ya se pudo sostener de pie sin su ayuda en poco tiempo— Vamos tenemos que llegar antes de que maten al resto de los jugadores.

Caroline siguió a los cazadores que se habían llevado a Brittany desde una distancia prudente. Cuando llegó hasta el campamento vio cómo se la llevaban hasta una habitación. Caminó hasta ella, pero entonces vio que un cazador se dirigía a la habitación y Caroline tuvo que esconderse dentro de un barril que había cerca de la habitación. Por suerte para Caroline, el barril estaba vacío.
Caroline escuchó una conversación, aunque no distinguía bien lo que decían pudo deducir que el tono no era agradable. Escuchó como se abría la puerta unos pasos se alejaban, después escuchó de nuevo como se abría y cómo se alejaban otros pasos; ambos hombres habían salido de la habitación; era el momento de salir, se dijo a sí misma Caroline. Caroline salió del barril y miró por la ventana para ver la habitación, pero no pudo divisar a Brittany. Tuvieron que llevársela en brazos, concluyó.
Caroline comenzó a buscar a Brittany por el campamento, pero entonces se encontró con Howard apuntándola con una pistola a la cabeza. Caroline tragó saliva acababa de caer en la boca del lobo, ya no había vuelta atrás.

— Vaya, vaya. Mira a quién tenemos aquí. Me temo que no vas a poder salvar a tu amiga Brittany, ella está encerrada en la habitación— dijo confiado Howard.
— No está allí, os la habéis llevado vosotros, mentiroso— le acusó Caroline.
Howard la miró confundido, hasta que comprendió que Brittany se había escapado y ya sabía hacia dónde había ido— La torre de control. Maldita sea. Vamos ven conmigo, vamos a ver a tu amiguita. Y cuando la encontremos la obligaré a ver tu muerte.

Cat, Simon y Wesley se dirigieron hasta el campamento, caminaban despacio pero con seguridad, por suerte para ellos estaban cerca y no tardaron en llegar al campamento.
Estaba completamente vacío, y aquello les extrañó a todos, hasta que escucharon risas a lo lejos. Cat les hizo señales para que se escondieran, ella hizo lo propio y apuntó desde lejos al primer cazador con su arco, lo abatió en apenas unos segundos. El otro se quedó confuso mirando cómo su compañero caía inerte con una flecha clavada en el cuello cuando quiso moverse él tenía otra en el mismo sitio.

Cat les indicó a los chicos que se movieran— Vamos, ya podéis salir.
— ¿No hay más cazadores?— preguntó incrédulo Wesley.
— Pues no lo sé— reconoció Simon.
Cat se acercó hasta los cadáveres y le cogió las armas— ten— se las dio a Simon. Busca por el campamento si hay más cazadores y mátalos. Wesley y yo buscaremos a los demás jugadores. Deben de estar en esa torre alta que se ve desde lo lejos.
— En ese caso debemos buscar a una chica rubia, se llama Brittany— le informó Wesley.
— ¿Caroline?— preguntó Simon.
— No sé dónde está— respondió Wesley— Cuando mataron a Tyra y se llevaron a Brittany hui. No vi si Caroline se quedaba o iba tras ellos.
— En cuanto termine de inspeccionar el campamento iré hacia la torre, os lo prometo chicos. En cuanto a ti— señaló a Cat— intenta que no te maten, tenemos una cita pendiente. ¿De acuerdo?— Cat sonrió como respuesta— Os veo en unos minutos.

Cat y Wesley se fueron de camino hacia la torre y entonces vieron la escena: Brittany y Caroline estaban siendo encañonadas por dos hombres. Cat no pudo identificar a ninguno de los dos pero supuso, por el aspecto que el jefe era el que encañonaba a Caroline. Aquello no era bueno, no podía disparar a ambos lo suficientemente deprisa cómo para salvar a ambas tendría que elegir a una de ellas.

— Maldita sea. Debería de haberte dado una de las armas de los cazadores.
— No hubiera servido de nada, no puedo manejar ningún tipo de arma por culpa de mi herida— le recordó Wesley.
— De acuerdo. Haremos lo siguiente: tú te acercas por detrás del cazador que apunta a la chica rubia y yo intentaré al que apunta a la chica pelirroja—propuso Cat.
— ¿Y qué hago?— preguntó Wesley.
— Yo que sé golpéale con una piedra o algo. Anda ve— le ordenó Cat.
Wesley se marchó y entonces se escuchó un sonido hueco, habían disparado a Caroline. Justo después Wesley golpeó al cazador que apuntaba a Brittany con una piedra.
Howard estaba incrédulo— ¿Pero qué? Idiota, tú tendrías que haber huido.

Brittany aprovechó la confusión para darle una patada en la entrepierna al que parecía ser el jefe y salir corriendo. Wesley la siguió inmediatamente, aunque algo más lento debido a su herida.

— Corre, Brittany, corre— le gritó Cat.

Cat vio como Howard apuntaba a Brittany, y entonces ella le apuntó con su arco y ambos dispararon.

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2 comentarios

  1. Esta novela tiene todos los ingredientes de una novela de suspense.Te mantiene expectante desde el inicio y no puedes dejar de leer hasta su desenlace que espero con ansiedad Elena…
    La ambientación y la caracterización de los personajes es muy atractiva, lo que te permite implicarse en sus páginas con entusiasmo e identificarte con alguno de sus personajes o que despierren tu admiración por su particular caracterización o actividad.
    Hay una crítica hacia aquellos personajes que por sus ideas contrarraciales resultan detestables al lector que no se solaridadiza con ellas.
    La corrupción de los que albergan grandes fortunas, también está presente en la novela, su pésima gestión y ambición desmedida les lleva a un empobrecimiento y soledad reflejado en sus actividades, cruentas para la comunidad de los menos favorecidos por la fortuna…su degradación les lleva a actividades insospechadas como la de apostar dinero por la muerte y cerco de seres humanos apostados en una isla.
    Te felicito Elena, esta novela me ha parecido fantástica, he disfrutado mucho con su lectura y espero anhelante el desenlace..

    1. Muchísimas gracias María por tu comentario y por tu franqueza. Pronto se publicará en youarewriter el desenlace ya sólo quedan dos capítulos.
      Espero que te guste como termina la novela, ya me dirás. Gracias

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