La vecina de al lado cap 18 por Elizabeth Thor

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Capitulo 18

Días sin dormir, días que pasaban lentamente delante de sus  pesados parpados que suplicaban cerrarse. Días que confundías la realidad con la fantasía, días que hacías cosas estúpidas por la falta de sueño. Vera hundida en la cama solo suplicaba por algo de cariño, entre lágrimas y dolor, había perdido dos amores en su vida. Mara desde la puerta de su habitación veía como su contrincante se iba pudriendo, como poco a poco se iba muriendo. Las pastillas mágicas de Joss estaban triturando su cerebro, hasta dejándolo en un vago recuerdo de lo que fue. A hora pude ser víctima de cualquiera o asta se podría suicidar, encerrarla en un psiquiátrico. Mara se acercó a ella con un vaso de agua y sus pastillas, cada día a la misma hora la misma rutina, pastillas rojas y  amarillas. Mara se pasaba todo el día junto a Vera hasta su próxima visita con Joss, se tumbaba junto a ella en la cama y dejaba que posara su cabeza en su hombro para poder llorar sin cesar.

-Xavier no me quiere volver a ver, le doy asco y por eso trabaja tanto-Sollozaba Vera-No quiere verme.

-No es así, él te quiere y lo hará hasta la muerte-Contesto Mara.

Mara se quedó fijamente mirando a la pared, solo pensando en el amor de Xavier. Que Vera perdería cuando encontrara la muerte, asesinada o suicidándose. Dejando que su amor floreciera para siempre.

-Mara tu eres mi mejor amiga, gracias por estar a mi lado.

Mara contesto acariciando lentamente el pelo de Vera, esperando que las pastillas volvieran hacer efecto. Los ojos de la enferma se volvieron a llenar de lágrimas lentamente. Las pastillas hacían que viejos recuerdos volvieran a su mente, cosas que quería poder olvidar algún día.

-Recuerdo una chica, reservada y extremadamente sensible. Que se escondía tras su ropa oscura y escuchando Nirvana buscando la comprensión. Que pasaba desapercibida de todos ya que pensaban que estaba loca. Ella no ayudaba mucho  para arreglarlo ya que era anti social y jamás hablaba. No le interesaba la sociedad ni el mundo del instituto, era una gran artista ya que tenía un gran talento  con los comics. Los lápices y la tinta eran sus mejores amigos…….

Era increíble que Vera fuera capaz de sacar tanta fuerza en su interior para relatar esa historia, que parecía que había vivido.

-Esa chica que todos llamaban la marginal, poca gente sabía que existía. Ella tenía una hermana un par de años más pequeña que ella, su relación con ella era extraña ya que era su única amiga. Siempre se pasaban días hablando y le conseguía arrancar una sonrisa. Un día su hermana llego del colegio y encontró unas páginas de comic encima de la mesa. Allí estaba dibujado con todo detalle el suicidio de su hermana mayor. La pequeña asustada subió al cuarta de su hermana y la encontró ahorcada-Vera se ahogaba en sus lágrimas nuevamente-Esa chica era mi hermana y se llamaba Samantha, quiero que Samantha este en el cielo esperándome junto a mi hijo…………..

-Hay mucha gente que nos espera allí arriba querida Vera.

Allí se quedaron las dos mujeres en silencio, esperando que el dolor se terminara algún día.

Andrew se despertó en su destartalada cama, veía como su hogar se caía a pedazos lentamente, el peor barrio de la ciudad. Donde daba igual la seguridad o la comodidad del ciudadano, solo importaba que estuvieran lejos de la gente con dinero o futuro algo que jamás tendrían. El joven se levantó de la cama y cogió una cerveza a un sin terminar eso sería su desayuno. Un largo trago y la botella se estrelló contra el suelo, esa era su maldita vida, la basura le rodeaba y el caos. Volvió a leer los papeles de Joss que hablaban de Vera, le recordaba tanto a su madre, esa furcia que no quería que naciera. Andrew sabía que aquella mujer mato a su hijo por qué no lo quería, no quería que viviera. Cogió un cuchillo y comenzó a afilarlo para comenzar su juego, estaba casi fantaseando comoacabaría con Vera.

Mara estaba acostada junto a su amiga, esperaba que se durmiera para poder dejarla. Le echaría la llave para que no pudiera salir de casa. Si la pobre callera por las escaleras sería tan penosa. Quería ver su locura, quería que se hundiera en ese agujero de locura, por tener a Xavier ese hombre que le pertenecía. Al ver que estaba profundamente dormida Mara se levantó de su lado y salió del cuarto, la dejaría sola por un par de horas. La joven estaba por fin durmiendo, estaba entregada a Morfeo en un largo viaje. Escucho un extraño ruido, era como si alguien abriera la puerta de su habitación. Al abrir los ojos pudo ver que era su querida hermana Samantha, esta le hacía un gesto para que le siguiera. Era increíble estaba allí parecía que los años no habían pasado para ella, seguía siendo la misma adolescente.  Vera se levantó de su cama y comenzó a seguir a su hermana. Paso a paso que daba las puertas de su apartamento estaban abiertas, hasta salir a las escaleras. Veía como su hermana comenzaba a bajar por ellas y como le hacía señales para que fuera con ella. Asomada por la barandilla veía como Samantha tenía en su regazo a un niño,  Vera comenzó a llorar sabiendo que era su hijo. Sabía que ella protegería el alma de su niño para toda la eternidad.

Comenzó a bajar las escaleras para reunirse con ella en la portería, al bajar el último escalón vio como Samantha le pedía que se parara. Que no diera un paso más.

-Vera, tienes que tener mucho cuidado hay gente que te quiere hacer daño, quiero que…….-Dijo Samantha.

Vera se giró de golpe al escuchar un ruido, era como el choque de un metal contra otro. De las sombras comenzó a salir un extraño personaje, vestía de negro y ocultaba su rostro con un pasamontañas. Entre sus manos un cuchillo, la luz que reflejaba comenzó a cegar a la chica. Intentaba taparse los ojos ya que la luz era tan molesta, comenzó a sentir los cortes en sus manos  a escuchar el ruido del metal cortando el aire.

-Por favor para-Gritaba Vera desorientada.

La chica se desmayó cayendo al frio suelo, El extraño personaje se puso de rodillas ante ella. Quería que Vera viera quien era su asesino y se quitó pasamontañas  descubriendo el rostro de Andrew. Levanto sus manos empuñando el cuchillo y cuando estuvo a punto de dar muerte a la chica escucho como alguien bajaba las escaleras. Dejaría a Vera allí dejándola vivir un día más, por temor al ser descubierto. Cuando se puso en pie sintió como Vera le cogía fuertemente del collar que colgaba de su cuello. Un fuerte manotazo y Vera le arranco lo que colgaba de su cuello.

Caroline estaba atemorizada en los lavabos. No era capaz de salir de allí, una de sus compañeras de trabajo había sido muy cruel con ella y no quería volver a salir. Como cada mañana ella se disponía a escribir unos informes, estaba preparándolo todo para que su jefe estuviera contento con su trabajo. Estaba haciendo unas fotocopias cuando escucho a unas compañeras cuchichear entre ellas. Esos cotilleos tan sangrantes y crueles. A Caroline no le importaba nada de lo que dijeran o eso pensaba. Escucho su nombre perfectamente y como ellas se reían, escuchaba como se metían en su forma de vestir y como la comparaban como una niña retrasada. Como se reían de mama cruelmente. Caroline comenzó a llorar ya que no era justo que se rieran de mama. Corrió y se metió en los servicios donde comenzó a desahogarse, dejando que sus lágrimas corrieran por su rostro sin cesar. Entre sus manos su móvil solo podía llamar a Joss para que le fuera a buscar, tenía que sacarla de aquel infierno.

-Por favor Joss ayúdame, me están haciendo mucho daño………..me duele.

Caroline se quedó en silencio en un rincón del servicio, no quería salir. No quería que volvieran a despellejarla y meterse con mama. En su tristeza comenzó a recordar aquella tarde en casa de Joss donde conoció a Vera. Ella dos estaban dando un paseo por los jardines de Joss hasta que se pararon frente a la hermosa fuente. Se sentaron en un banco y dejaron que la tranquilidad se hiciera con ellas. Caroline movía su cabeza como una cría dejando se llevar por una canción infantil, miraba a su nueva amiga con una sonrisa:

-Dicen que si estas en silencio puedes escuchar a los duendes jugando cerca de las fuentes-Dijo Caroline.

Vera no sabía cómo preguntarle aquello, pero su curiosidad le era estaba jugando malas jugadas. No sabía si podía preguntarle aquello a Caroline. Le parecía una chica tan inocente, no podía imaginar que hubiera apuñalado a alguien.

-Caroline porque lo hiciste, porque apuñalaste aquella chica?-Pregunto Vera.

Los ojito inocentes de Caroline se entristecieron por unos segundos, no le gustaba que nadie pensara que era mala persona. Pero tuvo que hacerlo ya que se metieron con mama, ella siempre estaba con ella y aquella chica se metió con ella.

-Papa nos abandonó cuando yo era muy pequeña, mama trabajo con todas sus fuerzas para sacar hacia delante a la familia. Cuando se fue mi hermana mayor yo no pude hacerlo, no quise dejar sola a mama, mi mejor amiga ella siempre me comprendió………..no puedo dejarla sola-Caroline suspiro-En el instituto una niña mala se metió con mama y la insulto diciendo “quisiera conocer a la asquerosa furcia de tu madre asquerosa retrasada”-Le comenzó a temblar el labio-Cuando me di cuenta tenía un cuchillo entre las manos lleno de sangre…………………..Caroline es una buena chica.

Vera llena de compresión acaricio la mano de Caroline y le sonrio:

-Tu eres demasiado buena Caroline y este mundo es demasiado cruel, sabes me recuerdas mucho a mi hermana……

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