La vecina de al lado cap 22 por Elizabeth Thor

Capitulo 22

portada-vecinaEn lo más profundo del mar siempre habrá un rastro de esperanza, sentir como se escapa la última bocanada de aire y deja que mueras asfixiado en medio del océano. La corbata de Xavier le comenzó a molestarle comenzaba a asfixiar en su amargura. Decidió después del largo papeleo olvidarlo todo con ayuda con unos interminables vasos de whiskey. Tenía que olvidar de alguna manera todo lo que estaba pasando. En el sitio más apartado del bar los vasos se iban acumulando encima de la mesa, pesaba la cabeza y el mundo perdía su rumbo por momentos.

Xavier acabo cayendo encima de la mesa, el alcohol había podido con el dejándolo casi sin sentido. Abriendo los ojos podía ver a Kurt el camarero, él lo sabía todo de los policías de la zona. Su bar era el sitio de reunión de la comisaria y por los años había visto muchas cosas. Tantas cosas que en su vejez jamás olvidaría.  Sus arrugas y su pelo blanco era la muestra de la experiencia de escuchar mil y una quejas de sus amigos los policías. Alguien que sabía escuchar y alguien que no recordaba lo que era recibir una multa. Conocer a un policía era conocerlos a todos, hasta esa cara nueva recién llegada a Reno seguro que sufría como cualquiera de sus amigos. Se cruzó de brazos delante del borracho y se froto su frondosa barba.

-Usted es nuevo en la comisaria?-Pregunto Kurt.

Xavier abrió los ojos con dificultad mientras tenía que su lengua se pegaba a su paladar y era incapaz de soltar alguna palabra coherente. El viejo estiro la mano esperando que le diera las llaves del coche, no podía dejar sufriera un accidente. Por los años se sentía casi el protector de la nueva sangre de la comisaria.

-Deme la llave del coche y le llamo un taxi, usted no puede conducir en ese estado.

Xavier se levantó con dificultad sin dejar de tambalearse sin cesar, miro a Kurt y le soltó toda la seguridad que le podía dar todo el alcohol que había bebido.

-Yo puedo conducir me escucha-Xavier cayo contra la mesa casi inconsciente dejando escapar palabras sin sentido-Vera dime todo fue una gran mentira.

Kurt negó con la cabeza y cogió el teléfono para llamar a un taxi, este espectáculo no sería lo peor que había visto en toda su carrera. Había visto cosas peores durante años. Tristemente había visto pasar a muchos borrachos que sufrieron muchos accidentes con sus coches.

El taxi dejo a Xavier frente a la portería y este bajo tambaleándose sin cesar, incapaz de meter la llave en su agujero ya que todo daba vueltas sin cesar. Las ganas de vomitar aumentaban sin cesar a paso que daba.  Se abrió la puerta del ascensor y el pobre borracho se dejó caer pegando su rostro contra el espejo. Solo despertándole el sonido del ascensor al llegar a su piso. Volvió a meter su mano en el bolsillo para abrir la puerta de su casa con una gran torpeza, dejando caer sus llaves de sus manos. Con la mala suerte que cayeron al vacío desde el tercer piso que vivía. Xavier solo pudo comenzar a dar golpes sin cesar a su puerta ya que el dolor comenzaba a volver y la ira se acumulaba en sus puños.

Mara le despertó unos fuertes golpes que provenían de la escalera, miro el despertador viendo que eran las 3 de la madrugada. Se acercó a su puerta y miro por la mirilla viendo de donde provenían los golpes, rápidamente dio nombre a esa silueta que podía ver “Xavier”.

Se calló al suelo y se quedó profundamente dormido, no escucho ninguna clase de ruido ni siquiera como Mara se había acercado a él. Le comenzó a acariciar el pelo lentamente en silencio, con una ternura sin límites y con una sonrisa entre los labios. Xavier abrió los ojos y vio a su vecina delante de él.

-Que quieres tengo que estar solo-Dijo Xavier.

-Desde que ingresaron a Vera estuve sufriendo por vosotros dos, veo que intentas olvidar el dolor con la bebida……….pero a hora te tienes que acostar……

Xavier miro al hueco de la escalera y forzó una sonrisa que surgía de su borrachera:

-Mis malditas llaves se me cayeron.

Mara le cogió de las manos e intento levantarle, Xavier sonreía al ver como la pobre chica se esforzaba para levantarlo sin éxito alguno. El borracho puso algo de su parte y se puso en pie, la chica sonrió al ver cómo le conducía a su habitación.  Xavier callo en la cama de Mara quedándose profundamente dormido, Mara se quedó en silencio observándole e hizo lo que había soñado hace mucho tiempo. Se acostó a su lado y poso su mano en su pecho, una sonrisa apareció lentamente en su rostro mientras sentía su respiración. Sería un dulce sueño que no quería despertar.

Un taladro que destrozaba sus sesos, era como se sentía aquel día Xavier al despertar ya que tenía una resaca terrible. Al abrir los ojos se dio cuenta que no era su habitación, había bebido tanto que había acabado en cualquier sitio. Al levantarse de la cama escucho la voz de Mara que provenía de la cocina:

-Xavier estas despierto, quieres algo para desayunar……… cocine tostadas francesas.

Xavier suspiro al darse cuenta de todo, había metido en sus problemas a la vecina. Como buena samaritana había dado cobijo a un borracho y ella había observado como su relación se deshacía lentamente.

Al entrar en la cocina vio a su vecina con un plato de tostadas y un vaso de zumo, la miro a los ojos forzando una sonrisa:

-Lo siento Mara verme de aquella manera yo………..

-Me debes una, me debes un desayuno conmigo………….vente al comedor.

En la radio sonaba ”Rainy Days Mondays” de los carpenters, todo era casi perfecto para Mara ya que podía estar con el hombre que más quería, su tostada a medio comer no importaba nada si le veía tan cerca de ella. Pero podría tenerlo más cerca aun jugando sus cartas y una lágrima sería un buen comienzo.

Xavier levanto su mirada y vio como Mara comenzaba a llorar, preocupa le miro a los ojos:

-No sé qué le hizo ese medico a Vera, cuando venía a verla comenzaba a decir cosas raras de psiquiatra y no sabía que le estaban haciendo daño.

Xavier preocupado por Mara se levantó acercándose a ella, poso su mano en sus frágiles hombros y sus miradas se entrecruzaron por unos instantes:

-Tranquila tú no tienes la culpa, serias la última persona en este mundo a quien yo culparía. Siempre nos toca descubría a monstruos que pasean por el mundo como personas normales y te transforman en alguna manera en víctima, lo sé muy bien yo soy policía.

Mara bajo su mirada entristecida, su interpretación tan perfecta que despertaba toda clase de sentimientos, su manita acaricio la mano de Xavier por unos segundos:

-Sobre todo siento pena por ti Xavier, sabia lo de Martin pero no era capaz de hablar Vera es mi amiga…………..me dolía tanto que te hiciera daño.

Xavier se quedó pensativo por unos segundos, por un instante sus manos comenzaron a acariciar el rostro de Mara secando sus lágrimas. Ella cerraba los ojos sintiendo el tacto de sus manos.

-Es mi culpa yo olvide las necesidades de Vera por mi trabajo-Dijo Xavier.

-No es culpa tuya que volviera Martin, no es culpa tuya que no encontraras el amor en Vera…..el amor están difícil de encontrar.

Mara se levantó de la mesa y miro a los ojos a Xavier, esos ojos cristalinos e inocentes eran lo que buscaba Xavier, buscaba alguien que necesitara su protección. Necesitaba encontrar alguien que le necesitara otra vez. Los dos comenzaron a besarse lentamente, los labios de la mujer eran tan dulces y delicados para Xavier, era algo que buscaba hace tiempo. Tras besarse se quedaron en silencio sin saber que decirse. Comenzó el segundo round encima de la mesa del comedor, hace tanto tiempo que Xavier estaba sediento de sexo y Mara al fin había hecho realidad sus sueños más húmedos. Tras unas horas toda la pasión término nuevamente en la cama de la mujer, ella satisfecha vio como Xavier se había quedado nuevamente dormido.

Joss comenzó a guardar sus cosas, tendría que huir para no ser arrestado por la policía. Seguramente tarde o temprano Vera hablaría y el estaría bien lejos. Huiría a Europa con Mara su verdadero amor, su móvil comenzó a sonar y al cogerlo vio que era un mensaje de la mujer que amaba. Sus ojos se abrieron como platos al ver como la foto, reconocía aquel hombre que aparecía era Xavier y estaba semidesnudo en la cama de Mara.

“Gracias por todo Joss, por fin Xavier llora en mi hombro……….mi verdadero amor”

Joss enfadado tiro su móvil al suelo rompiéndose en mil pedazos, comenzó a llorar de rabia ya que había entregado todo su corazón aquella mujer. Respiro profundamente y comenzó a sonreír, podría demostrarle a un más su amor deshaciéndose de Vera.  Abrió el cajón de la mesa de despacho y cogió una identificación para el hospital. Seria esta vez un doctor que haría unas visitas y terminaría con aquella mujer para siempre. Un pinchazo y la pobre Vera seria un vegetal para siempre. Joss preparo sus cosas en su maletín sabiendo lo que tendría que hacer…………

Vera se quedó pensativa, estaba tan amargada por estar en aquel hospital. No entendía como su querida amiga Mara le había entregado a un monstruo como Joss. Pero jamás se sabe la existencia de los monstruos hasta que se quitan la máscara. Se abrió la puerta de su habitación y entro un enfermero llevando en una silla de ruedas a una nueva paciente, la que sería su compañera de habitación. Vera sonrió al ver que aquella chica era Caroline, Vera salto de su cama y se acercó a ella, las dos mujeres se abrazaron con fuerza. Se miraron a los ojos entre lágrimas:

-Que haces aquí Caroline?-Pregunto Vera.

-Te salve de ese monstruo que quería hacerte daño………..quiero proteger a mi hermana……

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