Mujeres Guerreras 2: La guerra por el planeta de Elisabeth Thor cap2

Cap 2

swords-310518_960_720-2

Kreller miro al grupo de guerreras que escuchaban con atención su historia, siempre con las mismas batallas, siempre hablando de cómo mato al primer invasor. Al primer hombre. Delante de la hoguera Kreller le dio un trago a su licor, tirando su vaso contra el fuego. Levanto su espada y comenzó a reír sin cesar:

-Recuerdo cuando ataquemos la primera base de esos invasores, muchas murieron con sus extrañas armas. Pero conseguimos arrasar con todo aquello.

Tranner estaba escuchando la historia de Kreller sabiendo que se estaba equivocando en cada palabra que contaba, quien les enseño a luchar contra los invasores fue Helen y de Kreller no salía ni una palabra relacionada a ella.

-Kreller no recuerdas solo un poco que nos enseñó Helen a enfrentarnos a los invasores, saber defendernos de sus armas y hacer emboscadas………

Kreller miro a Tranner frunciendo el ceño, odiaba cualquier palabra que le recordara a Helen. Esa guerrera que se dejaba llevar con sus sentimientos, algo que le hacía bastante débil.

-Sabéis entre los invasores había otras guerreras y extraños seres con extrañas mascaras-Dio un fuerte golpe con su espada- Le rompí a uno de esos extraños seres su máscara y a mis pies murió-Kreller hizo un gesto de quitarse algo de la cara-Le quite su máscara y su rostro era tan extraño……..eso es lo que llaman hombres, no es así Helen…….

Kreller miro a su espalda viendo como llegaban Helen y Idran.

-No tengo ni ganas ni quiero explicarte la  anatomía de un hombre y menos a ti-Dijo Helen.

Helen se fue hacia su cabaña, allí se quedó Idran parada  delante de Kreller, la antigua líder de su tribu a hora ya no era ni siquiera la sombra de lo que fue. Un ser que no le importaba la vida de sus guerreras solo para ganas una batalla. A hora era solo una guerrera después que los humanos destrozaran todo el poblado .Kreller se acercó a ella y le miró fijamente a los ojos.

-Desde cuando una Saquian quiere que una Davian le enseñe……..eres de mi sangre y nosotras las Saquian enseñamos a nuestras hermanas…….

Idran le miro a los ojos y trago saliva:

-Ella me ha enseñado algo más que morir en el campo de batalla, me enseño a pensar por mí misma y no ser una salvaje.

El ultimo cigarro y todo volvería a empezar de nuevo, por unos segundos Satnia deseaba pasarse más tiempo en la cama. Estaba arta de levantarse y ver esa jodida base militar. Mandada al mismo infierno de una constelación que no conocía, que no sabía que existía hasta el mismo día que llego aquí. Era desecho genético como los hombres que le acompañaban en sus misiones. Si hubiera nacido con esa idiotez genética a hora estaría trabajando en un despacho, pero solo valía para la guerra o para tener hijos. Apago su cigarro y se puso sus botas, comenzó a pasear por el la base. Se acercó a una de esas mascaras que usaban los hombres para sobrevivir en aquel planeta, se la puso en el rostro. Respiro aliviada sabiendo que jamás se tendría que poner esa mierda en la cara, pero no sabía por qué las mujeres podían sobrevivir y respirar el aire del planeta. Satnia   Una joven de cuerpo atlético, de un bonito y largo pelo rubio, que  llevaba siempre recogido. Su brazo estaba plagado de tatuajes como de cicatrices de la guerra en cualquier colonia terrorista. Unos gritos en la zona de los camiones le fue conduciendo a su querida Margot, ella era la razón por lo que estaba allí. Su amor le arrasto a este planeta. Su querida novia, su violenta y amada Margot. Con un ADN alterado para ser una psicópata en potencia. Pero todo era controlado por unas pastillas, podría estar tranquila y cariñosa, con su eterno carácter difícil. Una pastilla azul  la transformaba y era mejor estar lejos de ella ya que cualquier persona podría ser una víctima. Una psicópata entre hombres, ellos sobraban qué más da. Llego a ver el espectáculo.

Margot una mujer de fuerte carácter, de físico atlético que llevaba el pelo corto para pasar desapercibida entre los hombres. Estaba allí sentada en una silla, sonriendo y mirando al grupo de militares que le obsevaban. El espectáculo y la apuesta era quien podría ganar a Margot cuando se tomara la pastilla azul, ganaba unos pavos quien le ganara y como premio de consolación seguir viviendo. Una mole de músculos se entró en el juego, dejo caer el fajo de billetes y Margot le miro sonriendo:

-Es tu vida, eres tan valiente que la quieres perder?-Pregunto Margot.

Margot se puso en pie y comenzó a crujirse el cuello, se puso unos guantes ya estaba preparada para luchar. Levanto su mano y enseño la famosa pastilla azul  a todos los hombres que le rodeaban. Se tragó la pastilla, que comenzó a cambiarle a transformar todo su organismo rápidamente. Cerró los ojos comenzando a sentir como el odio se concentraba en un solo punto, al abrir los ojos estos estaban pinchados en sangre y antes que pudiera hacer nada se llevó un fuerte puñetazo de su adversario. Dejando a varios metros lejos de él. Los hombres se volvieron locos, era la primera vez que un tío había ganado a Margot. Satnia se cruzó de brazos esperando que su psicótica amiga comenzara a jugar. Era lo de siempre varios minutos para que los huesos se volvieran a curar y después comenzaría la lluvia de sangre. Margot estaba tirada en el suelo sin posibilidad de levantarse, su contrincante se acercó a ella y le puso el pie encima de la cabeza. La chica se despertó totalmente rabiosa, saltando encima del nuevo campeón. Rápidamente se posó en sus hombros y le hundió los dedos en los ojos, dejándolo ciego. Acto seguido le arranco la lengua. La chica miro con pena al trozo de carne sangrante y lleno de sufrimiento, le paso la lengua por el rostro saboreando su sangre. Por piedad Margot le corto el pescuezo para que dejara de sufrir. La chica se puso de rodillas levantando sus manos y comenzó a sentir como el dinero de las apuestas comenzaba a llover a sus pies. Satnia se acercó a ella, su amiga la miro apretando los dientes con ganas de acabar con ella. Margot se pinchó en el cuello con una jeringa y a los pocos segundos el odio extremo se marcho. Se levantó y cogió fuertemente de la cintura a su amante y la beso sin cesar.

-5000 dólares más y podemos tener una parcela en marte……..-Dijo Margot.

Esto puede interesarte también

2 comentarios

Deja un comentario