Mundo de Sangre y Cenizas, Capítulo 21 por Rain Cross

Capítulo 21

Eva Green es Claire Evans
Eva Green es Claire Evans

—Bien, ¿estáis preparados? —Tim estaba ante la puerta de entrada, con la mano sobre el pomo, donde en unos minutos llegarían tres de los cinco zombis que les acechaban fuera.

Claire suspiró, habían tardado muy poco en buscar armas improvisadas por toda la casa, y trazaron un pequeño plan de ataque: saldrían fuera, Lena se quedaría en la casa y cerraría la puerta desde el interior, e intentarían acabarían con ellos antes de darles la oportunidad de reaccionar.

Tim y Anna les entretendrían mientras Claire y Liam tapaban el hueco con dos tablas de madera para evitar que entraran más.

Todos asintieron; sabían lo que debían hacer, y se habían preparado para ello. Claire miró a Liam preocupada y el joven le guiñó el ojo sonriendo.

—Todo saldrá bien. Son pocos, y torpes; no te preocupes.

Miraron hacia la puerta y Tim abrió con un golpe seco. El grupo salió a la oscuridad del jardín y Claire pudo notar como el aire frío de las noches de Maine le acariciaba el rostro y despertaba sus sentidos. Empezaron a correr, intentando apartarse de los zombis. Vio a Tim golpear con un martillo el cráneo a uno de los muertos; Anna empujaba a otro con un gran cuchillo en la mano.

Claire y Liam llevaban cada uno una tabla de madera y tenían los bolsillos llenos de clavos. Llegaron con rapidez ante el hueco creado por los zombis y Claire sujetaba la tabla mientras Liam colocaba los clavos y sacaba un pequeño martillo del bolsillo trasero de los pantalones tejanos.

Miró hacia atrás; Anna estaba en el suelo intentando zafarse de un hombre grande con todo el torso destrozado. Buscó a Tim con la mirada, pero estaba ocupado. Claire pensó con rapidez.

—¡¿Está sujeto?! ¡¿Puedo soltar?! —preguntó a Liam suplicante.

El joven levantó la cabeza y abrió mucho los ojos.

—Sí, ve, pero no tardes. Te necesito.

Claire asintió con la cabeza y se alejó de él a grandes zancadas. Sacó el pequeño hacha que llevaba colgando del cinturón y se lo clavó al zombi en la cabeza con fuerza. Anna lo apartó de una patada y se incorporó con rapidez.

—Gracias —dijo limpiándose la sangre coagulada del rostro.

—No las des —Claire empezó a alejarse para ayudar de nuevo a Liam. En cuando lo vio, supo que habría problemas—. ¡Anna! ¡Ayúdame!

Detrás de Liam, los dos zombis restantes se acercaban a él sin que ni siquiera se diera cuenta. Anna y Claire llegaron justo a tiempo; uno de ellos, una chica joven con un uniforme de animadora hecho jirones cogía a Liam por el cuello. Claire la empujó y la tiró al suelo. Anna se ocupó del otro, un chico de unos doce años al que le faltaba un brazo. Acabaron con ellos sin problemas.

—Gra-gracias —dijo Liam sujetando la segunda tabla—. ¿Me ayudas? No quiero que vengan más de esas cosas.

—Con vuestro permiso… —Anna se marchó a ayudar a Tim.

Claire sujetó la siguiente tabla y en pocos minutos habían hecho el trabajo. Volvieron a la casa, esquivando los cadáveres destrozados del suelo, donde Anna y Tim les esperaban sentados apoyados en la pared con toda la ropa manchada de un rojo sucio. Tim estaba fumando.

—¿Ya habéis acabado? —preguntó Tim—. Excelente, mejor entremos, esos de las puertas se han puesto cachondos al ver tanto movimiento —dio una

Alexander Skarsgård es Tim Mayers
Alexander Skarsgård es Tim Mayers

última calada al cigarrillo y lo tiró con desprecio hacia la verja.

Llamaron a la puerta y Lena les abrió.

—¿Estás bien? —dijo preocupada.

—Todo bien, no han mordido a nadie. Sólo hemos tenido algún que otro susto —contestó Tim yendo a la cocina—. Lo que daría por una jodida cerveza —abrió la nevera y sacó una lata de cola—. Y además caliente, genial —añadió con sarcasmo.

—Me parece que las cosas frías se han acabado por un tiempo, a no ser que encontremos algún lugar con generador propio y que aún funcione, claro —dijo Claire cruzando los brazos sobre el pecho.

—Cierto —Liam miró al resto—. Será mejor que nos duchemos y después durmamos un rato. Hablaremos en el desayuno —Se alejó de ellos.

Claire le observó subir lentamente las escaleras. Era extraña esa actitud en él, ya que normalmente era muy alegre y optimista. «Seguro que se ha llevado un buen susto. No se esperaba que le cogieron por sorpresa.»

Se acercó a él antes de que alcanzara el último peldaño.

—No te preocupes por lo que ha pasado ahí fuera —le dijo cogiéndole del brazo.

—Lo sé, pero me han pillado desprevenido, y eso no me ha gustado —La miró—. Esos malditos monstruos me han asustado de verdad —Dibujó una sonrisa triste en los labios.

—Pero al menos todo ha quedado sólo en eso —añadió Claire soltándole y devolviéndole la sonrisa.

—Es verdad —Suspiró resignado—. Voy a ducharme, nos vemos luego, Claire

—Está bien.

Claire volvió al salón, donde Anna y Tim le explicaban todo lo sucedido a Lena.

—Tenía a ese cabrón lamiendo el cuello cuando le clave el martillo en todo el cerebro —decía Tim fanfarroneando.

—Sí, sí, pero con el segundo si no llego a tiempo, te arranca el brazo —dijo Anna entre risas. Lena también reía.

—¡Pero si ya lo tenía! —añadió Tim llevándose las manos a la cabeza.

—Anda, iros a duchar, que no oléis precisamente a rosas —dijo Claire captando toda la atención—. Se os huele desde el piso de arriba.

—Tienes razón —dijo Tim arrugando la nariz—. Ducha y cama. Liam está arriba, ¿no? Habrá que esperar que acabe.

Prepararon unos sándwiches y zumos para recuperar fuerzas después de la pequeña hazaña. Liam bajó en pocos minutos, y Tim le cedió el puesto a Anna, la cual se lo agradeció con un beso en la frente.

Dejaron más de la mitad de la comida y se marcharon rápidamente a dormir. Claire decidió subir al despacho de su hermano y dormir en la butaca que tenía frente al ordenador. Tuvo la tentación de ir a hablar con sus hermanos para contarles todo lo ocurrido, pero declinó ese pensamiento alegando que sería mejor explicárselo todo por la mañana y dejarles descansar.

No quería molestar a Ted y despertarle al entrar en su habitación. Después de ducharse, entró en el despacho de su hermano. La luz de la luna iluminaba la estancia, y al ser un espacio no muy grande, era fácil orientarse. Vio una gran estantería con libros, se acercó a ella, pero casi no podía leer los títulos, «Antes de marcharnos, saquearé su biblioteca», pensó, sabiendo que su hermano seguramente se llevaría alguno de ellos consigo. Se sentó en la butaca y puso los pies sobre la mesa de té. Se acomodó en ella, ajustándola en una posición cómoda para poder dormir.

Delante tenía el escritorio; y sobre él, el gran ordenador con el que trabajaba Ted se perfilaba como una gran masa gris cuadrada. Jamás volvería a ser utilizado.

Josh Hutcherson es Liam Cohen
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Desde que la luz había dejado de funcionar, todos los aparatos electrónicos eran inútiles. Todos salvo los móviles, que habían conseguido mantener a su hermana Claire en contacto con Owen, su marido, hasta que la batería se gastó del todo. Lo mismo ocurrió con el portátil, aunque sin Internet no era de mucha ayuda. La nevera ya no enfriaba, por lo que estaban acabando las últimas provisiones de productos frescos que aún les quedaba.

Pensó en ello, y en que en otra situación, aquella estancia hubiera resultado de lo más acogedora. Le recordaba enormemente al salón de la casa de sus padres. Sus padres. Pensar en ellos era aún demasiado doloroso. A esas alturas, los dos estarían muertos.

Un rayo de luna se filtró por la ventana e iluminó los prismáticos que descansaban junto a un libro de informática; eso despertó su curiosidad.

Claire se levantó, cogió los prismáticos y miró por la ventana; cada vez habían más zombis en frente de la casa.

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