Sexopìa Cap 2 Por Elisabeth Thor

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Capitulo 2

Nick intentó pensar que le había pasado, porque era ahora una mujer, que le había pasado la noche anterior. Era incapaz de encontrar una solución, se volvió a levantar y se miro al espejo. Acariciaba su rostro y su pelo rubio semi corto. Trago saliva y se levanto la sudadera para verlas otra vez, hay estaba el sueño de cualquier hombre.

-Bueno puede ser que no esté tan mal.

Sus dedos estuvieron a un milímetro de tocarlas de comenzar a jugar con ellas, asta que escucho como sonaba el timbre de su casa.

-Pero quien puede ser a hora.

Robert y Helen decidieron visitar a un abatido Nick, sus amigos tenían que estar con el en estos momentos, sabían que tenia el corazón roto y querían ayudar al pobre.

-Joder soy un tío y a mi que me importa los sentimientos de Nick-Dijo Robert.

-Robert, seguro que Nick necesita a hora más que nunca a sus amigos, es que nunca te han roto el corazón.

-A mi me han roto las pelotas de una patada, hay mucho novio celoso.

-No se lo que debe ser una patada en esas partes, pero seguro que es como si te rompieran el corazón.

Por la mirilla de la puerta Nick veía con miedo a sus dos amigos, no se atrevía abrir la puerta. Como podrían entender que a hora una mujer. Se puso la caucha de la sudadera y trago saliva, buscaría la mejor manera de contárselo, contarles algo que no entendía.

Al abrirse la puerta Robert y Helen vieron a su amigo con el rostro tapado por su capucha.

-Hola chicos-Dijo Nick poniendo la voz ronca.

-Valla pasada de fiesta privada que nos peguemos ayer, esa voz es la prueba-Dijo Robert.

Los dos chicos entraron en la casa de Nick y se sentaron en el sofá. Helen no dejaba de mirar a Nick, le parecía tan rara su forma de andar, su ropa le iba tan grande.

-Si, chicos sois unos salvajes. Estas cosas del corazón se arreglan hablando tranquilamente y no buscando un coma etílico.

Nick se sentó en la mesa de centro frente a ellos, trago saliva y se miro esos pequeños y delicados dedos.

-Es que chicos a hora mismo tengo un problema mas grave-Dijo Nick.

-No será para tanto-Dijo Robert.

Se abrió la capucha y les enseño en lo que se había transformado, enseño en todo su esplendor la chica que se había transformado.

-El problema es que soy una mujer.

Helen se levantó del sofá asustada, no conocía aquella mujer ni entendía porque vestía como Nick.

-Tu quien eres?-Pregunto Helen.

Robert comenzó a reír inventándose su propia historia:

-Dime la verdad, has asesinado a Nick y lo as enterrado en el jardín y ahora estas de coña con nosotros.

Nick se esforzaba para que ellos lo comprendieran, se acercó a Helen e intento cogerle la mano, esta le dio un fuerte empujón para que se apartara de ella. Miro a Robert y lo volvió a repetir:

-Soy Nick, soy una mujer no lo entendéis………

Apretó los dientes e intento pensar alguna manera para que ellos le creyeran, pensó en algo que el Nick hombre solo sabría. Señalo a Helen:

-Te enamoraste de John Sanders un jugador de futbol del colegio y él te dejo por Jennifer Welters, me lo contestes llorando en tu casa.

Helen se quedó pensativa sin creer lo escuchado ya que Nick era el único que lo sabía, entonces aquella chica podría ser…

Señaló a Robert:

-Tu Robert has visto casi cien veces Love Story ya que te encantan las historias románticas.

Helen cayó de rodillas sin creer lo que pasaba:

-¿Nick que te pasó?-Dijo Helen.

Nick era incapaz de contestar aquellas palabras, sintió como su amigo Robert le estaba tocando los pechos lentamente.

-Si es una mujer tiene las tetas pequeñas y juguetonas como a mi me gustan.

Helen suspiró:

-Nick te voy a dar la primera lección como mujer, da un pisotón.

Nick dio un pisotón y Robert dolorido se cogió el pie.

-A hora da un codazo con todas tus fuerzas-Dijo Helen.

Nick dio un codazo impactando en el rostro de Robert dejándolo tirado en el suelo.

Helen abraóo a Nick, intentando darle algo de apoyo en ese extraño momento. Los tres chicos se un par de horas intentando completar el puzle que fue aquella noche.

-Pero que fue lo que te paso esta noche-Dijo Helen.

-No lo sé, pero hincharme de hormonas y cambiarme de sexo en tres horas no creo.-Dijo Nick.

-Tampoco fue la cerveza porque si te tomas las de ayer lo máximo es dejarte ciego.-Dijo Robert.

Helen abrazó nuevamente a Nick y le acarició el rostro con una sonrisa:

-Todo tiene solución, ya verás que todo se pasa.

Nick triste miro al suelo y tragó saliva:

-Me enseñaras a ser una chica.

-Claro yo soy una excelente actriz, soy la nueva Angelina Jolie-Dijo Helen.

-¿Qué haras operarte los morros y quedarte anoréxica?-Dijo Robert entre risas.

Robert les miró con una gran idea:

-Es fácil te pones una mini falda y una camiseta de tirantes, con unos zapatos de tacón de aguja y di eso “soy una furcia, tía ósea”.

Helen estuvo en silencio ante aquellas palabras, una vena de su cuello comenzó a latir lentamente, se fue recogiendo la manga. Sabía lo que tendría que hacer en aquel momento. Nick se miró los dedos muerto de vergüenza, hasta pensando que no tendría ese tipo para ir vestida así, hasta que escuchó un fuerte golpe. Al levantar la cabeza Robert tenía un gran chichón en la cabeza.

-Sabes voy a buscar ropa mía y probamos tu estilo, no todas las chicas se pueden vestir igual.-Dijo Helen.

Helen trajo un montón de ropa de todas clases y se encerró en la habitación con Nick. Entre sus cajas comenzó a sacar ropa negra y espero a que la nueva chica se lo probara. Le miro con una sonrisa y le señalo lentamente. Era una estúpida siguiéndola llamando Nick cuando ya se notaba que todo había cambiado:

-Sabes cariño, ahora te llamarás Érica, ya es hora que tengas el nombre de mujer, por el momento hasta que no vuelvas a ser un hombre te llamare así.

Nick asintió con la cabeza:

-Érica, me gusta ese nombre.

Helen salió antes de la habitación señaló la puerta ante la salida de Érica, ella salió vestida de de negro, como una gotica. Aparte el maquillaje negro le daba un toque muy fúnebre. Miró a Robert y Elena:

-Que pasa, soy Érica soy gótica me mola Marilyn Manson y estoy siempre triste quiero cortarme las venas.-Se quedo pensativa-Porque me han quitado las galletas.

Robert levantó la ceja y comenzó a reírse, se acercó a Érica sonriendo:

-¿Te vas a fiar de una actriz tan mediocre como Helen? Que queriendo enseñarte a ser gótica pareces una mezcla entre gótica y emo.

Le susurro al oído algo a Érica y esta volvió a entrar en la habitación, Helen se acercó a Robert y le retorció el brazo:

-Lo que soy yo es una gran actriz.

Érica salió con una camiseta de tirantes y una faldita, muerta de veguenza no daba ni un paso. Entre las manos llevaba dos pompones. Ante una sorprendida Helen, Érica comenzó a menear los pompones sin cesar:

-Dame una V, dame una E, vergüenza………joder.

Muerta de miedo se escondió tras Helen:

-No se como las animadoras pueden ir con esas falditas, solo ponérmelas me muero de vergüenza y eso de no llevar bragas es tan humillante.-Dijo Érica.

Helen se tocó la cara muy enfadada mirando a Robert:

-¿¿Animadora y encima son bragas??

-Eso espero que ni una animadora lleve bragas.-Dijo Robert.

Helen miró a los ojos a Érica y le dijo algo lentamente:

-Te pondrás mi ropa, seguro que ese el estilo que te va.

-Claro hagamos que parezca una lesbiana más-Dijo Robert.

Érica fue al cuarto mientras escuchaba como los muebles de comedor se estrellaban sin cesar.

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