Lección de vida por Sara Ramirez

Si de la vida algo aprendemos, bien al principio, bien al final, es que lo importante es “Ser feliz”. Ser feliz, contigo mismo, con el mundo, disfrtutar del día a día, de hoy. Y reír, reír sin parar; alegrar a los demás. Dibujar sonrisas en los rostros, sonrisas sinceras y nada más. Y amar, amar sin fin; querer a los demás. Porque si de la vida hay que aprender, bine en juventud, bien en vejez, es a no valorar en cantidad lo material. “Tempus Fugit” solían decir los clásicos; disfruta el hoy, el ahora; sé feliz. El destino es un vaivén que viene y va. “Hakuna Matata”, sin el pasado olvidar; de él aprender para el hoy valorar. Nuestras raíces no se pueden modificar. Porque si la vida algo se aprende, bien al nacer, bien en las agonías, es a ser feliz contigo y con los demás.

Seguir leyendo

DESPEDIDA por Ana Gutiérrez Expósito

Algún día, con el ondear de mi cabello y mientras miramos al horizonte hallando sin buscar, encontraremos una razón que sea suficiente para dejar de echarnos de menos y entender que sólo hay una manera única de amar: dejar que, por separado, igual que los pájaros, surquemos otros cielos para dar tregua a la libertad Sabes que fuimos como las olas que un día vienen y al instante se van. O como el viento que hoy nos mece y mañana se olvida de volar Ambos sabíamos que en algún momento, tendríamos que devolver nuestras cartas al mar, para que quiénes se quieran de verdad las encuentren y cuenten el secreto de que, por siempre, repetiríamos la misma historia una y otra vez más.. (Ana GE Robles ©)

Seguir leyendo

“Sólo una palabra” por Sara Ramírez

Porque, al final, todo se resume al “AMOR”. Esa palabra de cuatro letras tan compleja, esa palabra o ¿más que palabra? Esa sensación, esa emoción, ese…, ese sentimiento tan indescriptible, tan, mediante palabras, indefinible. “Amor”, algo tan difícil de explicar. No sólo difícil de explicar, hasta siendo complicado de expresar, porque su expresión no se puede comprender, no forma parte de la humana razón, no forma parte de una explicación. “Amor”, ¿pero qué es el amor? ¿Entre dos personas? ¿Entre dos hermanos? ¿Entre amigos? ¿Entre desconocidos? E incluso…, ¿hacia uno mismo? Cada cual responde, cada cual medita, y, cada uno, interpreta; porque al final de la vida, al final del camino, descubrimos que “todo”, todo se resume en “AMOR”.

Seguir leyendo

Tu eterno recordar por Maria H.L.

Tu eterno recordar Asfalto, miles de veces rodado, en cientos de ocasiones extraordinarias de la vida. Su ruta ascendente te conduce a insospechados parajes, desconocidos por aquellos que no fueron elegidos para sentir su esplendor. Rincones que te proporcionan emociones inefables que se desprenden de las raíces de la tierra, de sus entrañas con las que te hermanas. Tanto fulgor cala en mi ser y ahí se instala hasta su deportación a mundos más monótonos .Mi vergel resplandece en el día y en la noche .Mi mirada, mi piel y respiración se confunden con él, cuando nos encontramos en un eufórico y emocionante baño de aromas y colores. La luna que platea en sus noches de plenitud todo cuanto alcanza a la vista y Venus creando en el firmamento un halo de ilusión en los corazones que lo contemplan. Trotando con pasos lentos y placenteros te dejas rociar por toda la magia y la calma que la burbuja milagrosa te invita a sentir. Todo a tu alrededor se torna excitante por algo en el ambiente que decrece la acepción del vocablo belleza … Mientras te sumerges en el aroma de este nirvana, sueñas despierto y no quieres cerrar los párpados […]

Seguir leyendo

El último acto por Ana Centellas

EL ÚLTIMO ACTO Todo el mundo empezó a aplaudir en cuanto terminó la función. Había sido todo un éxito y el teatro al completo estallaba en aplausos. Se llegaron a escuchar incluso silbidos y vítores, algo que no solía ocurrir entre el público tan formal y educado que acudía a aquel tipo de funciones. La compañía de ballet había ejecutado una actuación soberbia. Pero, sobre todo, fue el último acto el que había causado semejante sensación en el público. Álex y Natasha, los bailarines principales, habían danzado de manera magistral en solitario sobre el gran escenario, con una compenetración y una agilidad extraordinarias. Natasha parecía volar con la ligereza de una pluma para ir a caer con sutileza en las fuertes manos de Álex, que la sostenían como si realmente el peso de aquella fuera mínimo. La ejecución había sido tan buena, tan sincronizada, tan bella, que había mantenido al público cautivado durante los casi quince minutos que había durado aquel último acto, en los que no se había escuchado ni siquiera el sonido de las respiraciones, que parecían suspendidas, como si de una gran apnea colectiva se tratara. La música y el movimiento de los bailarines eran lo único […]

Seguir leyendo

Había soñado por Fran Rubio

Y era ese aire, que creaba magia. Hubiera podido sentirse hada, diferente a nada de este mundo. Hubiera podido elegir cualquier nube, en cualquier cielo, cualquier arcoiris naciente entre la lluvia. Aquél aire todo lo permitía, era magia pura para respirar… Era alma de sol y canción de luna. Era camino de estrellas y caricias de gigantes. Pero ella quiso ser lo que siempre había soñado. Ella solo ansiaba ser mariposa entre las flores…

Seguir leyendo

“Familia” por María del Rocío

Familia, raíz de tierra firme nutrida en corrientes subterráneas, en aguas diáfana y claras y de luz solar. Familia, árbol de corteza cebil, sólido tronco, cause de ramas hermanas tan a dispar, tan afín. Familia, leche materna, entrañas hermanas, sangre de mi sangre, fusionado por el verbo amor. Familia, médula sublime senos de miel, útero bendito escencia de quién soy…

Seguir leyendo

Perdidos en una isla por Maria H.L.

Perdidos en una isla Somos dos yermos islotes donde habita la desolación, a merced del viento y la corriente, extraviados en alta mar. A bordo de nuestra canoa, huimos a la caza de nuestro edén. Sobrevuelan los esquivos alcatraces nuestro oculto y eclipsado celeste. ¡Divisamos tierra! Nos lanzamos desde la piragua a las turquesas aguas del coralino arrecife. Los pececillos rojos, dorados y de áureo oro, nos orlan fulgurantes y una tortuga marina se amedrenta con nuestro alegre alborozo. Un cachalote nos escolta en esta aventura revestida de un vidrioso azul. Enmarañados en un frenesí de braceo, zambullidas y brioso forcejeo con orfeón, arribamos a la orilla, engalanada de blancas arenas, sumergidas en su virginal calma, alejadas en su apartamiento de las míticas epopeyas de allende los mares. Embelesados de embriagante delirio, presos de un arrebolado encantamiento, causado por la exuberante vegetación y las verdes colinas de la mítica isla. En sus entrañas late el espíritu del anciano conocedor de la historia de las ruinas que albergan en su corazón, de sus mitos y leyendas. Nuestras hadas se hayan de solemne festejo, por formar parte de esta mítica novela y de su memoria, forjada de aventuras de piratas seductores e […]

Seguir leyendo