Ojos muertos por Gala Rama

Bajo la indiferencia de ver el mundo con ojos muertos. Caminamos sin sentir el dolor ajeno. Anesteciados, bajo el conjuro extremo de un consumismo que sin darnos cuenta nos consume poco a poco. Hacemos alarde de una humanidad ausente y nos vemos jueces del error ajeno, más somos incapaces de aceptar los propios. Desdibujamos una realidad con falsos espejos que creamos para vivir en un mundo de fantasias. No hemos vuelto incapaces de gritar la verdad, entonces creamos el murmullo que dejamos caer en el hombro del otro como si así pudieramos quitarnos ese descontento con la vida, como si eso nos aliviara esa pesada carga. La desconformidad a pesar decompartirla como reguero de polvora avanza entre nosotros abierta y libre sin que ninguno se atreva a encender la llama. Nos sentimos agredidos, desconsiderados, olvidados y mal manejados con quien ostenta el poder. Hablamos, criticamos,nos enojamos más la palabra solo se transmite de uno a otro como un gran secreto a voces. Pero lejos, muy lejos está esa actitud de unirnos. Simplemente continuamos en ese tren de vida donde se critica pero no se actua. Como entonces pretendemos se originen los cambios. Desde nuestro como sillón en nuestra casa. Desde […]

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Mi último escrito por Ana Centellas

MI ÚLTIMO ESCRITO Sábado. Llevo toda la semana sumida en la desidia y ni una sola palabra coherente ha conseguido escapar de mi cerebro aturdido por el calor. Solo me quedan dos días para enviar mi colaboración con el más importante de mis clientes y aún no he sido capaz de escribir nada. ¿Estaré perdiendo facultades? ¿Será la edad? ¿O tan solo será este maldito calor del mes de julio que mantiene atrofiada mi capacidad creativa? Espero que sea esto último porque si no, estoy perdida. Sí, como lo oís, literalmente perdida. Jamás me había ocurrido algo así y mi parte victimista no puede evitar regodearse en la desesperación y centrarse en un único pensamiento: ¿por qué a mí? Bueno, no seamos tremendistas. Aún quedan dos días, cuarenta y ocho horas completas para poder realizar mi trabajo como de costumbre. ¿Desde cuándo mi pensamiento es tan negativo como para llegar a decir «solo quedan dos días»? No, aún quedan dos días. Mucho mejor. Mi mente parece despejarse ante esta idea. Seguro que un café la ayuda un poco con la tarea. Cinco horas. Ya han pasado cinco horas desde que me senté frente a mi fiel máquina de escribir. Cinco […]

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El último acto por Ana Centellas

EL ÚLTIMO ACTO Todo el mundo empezó a aplaudir en cuanto terminó la función. Había sido todo un éxito y el teatro al completo estallaba en aplausos. Se llegaron a escuchar incluso silbidos y vítores, algo que no solía ocurrir entre el público tan formal y educado que acudía a aquel tipo de funciones. La compañía de ballet había ejecutado una actuación soberbia. Pero, sobre todo, fue el último acto el que había causado semejante sensación en el público. Álex y Natasha, los bailarines principales, habían danzado de manera magistral en solitario sobre el gran escenario, con una compenetración y una agilidad extraordinarias. Natasha parecía volar con la ligereza de una pluma para ir a caer con sutileza en las fuertes manos de Álex, que la sostenían como si realmente el peso de aquella fuera mínimo. La ejecución había sido tan buena, tan sincronizada, tan bella, que había mantenido al público cautivado durante los casi quince minutos que había durado aquel último acto, en los que no se había escuchado ni siquiera el sonido de las respiraciones, que parecían suspendidas, como si de una gran apnea colectiva se tratara. La música y el movimiento de los bailarines eran lo único […]

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Hojas de otoño por Ana Centellas

HOJAS DE OTOÑO Corría un mes de octubre en el que el otoño había hecho acto de presencia en su máxima expresión. Cada mañana, después de la noche, las aceras de la ciudad aparecían cuajadas de hojas secas que los árboles, acunados por la suave brisa nocturna, habían ido dejando caer de manera lenta pero firme. Casi podría decirse que aquel otoño los árboles de la ciudad donde vivía Nerea habían arrojado más hojas secas que las que ellos mismos tenían, o al menos esa era la impresión que causaban. De nada servía que los servicios de limpieza se afanasen por recoger y mantener las aceras despejadas porque, noche tras noche, un nuevo manto dorado cubría la ciudad. Una de aquellas tardes, Nerea, melancólica, soñadora, pensante, se asomaba a través de los cristales de su habitación para ver el lento caer de las hojas cobrizas. Faltaba menos de una hora para que la noche hiciese acto de presencia y el espectáculo ya era hipnótico. Con lágrimas en los ojos, recordaba ojerosa la ruptura con Marcos hacía solo tres días. Con la mirada perdida tras los cristales de su cuarto, mientras miraba sin ver el vaivén de las hojas desde las […]

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“La casa” por Fran Rubio

La casa…., podría estar horas hablando de ella, y ciertamente algo hablare sobre ello….Era una vieja mansión que había estado por generaciones ocupada por mi familia, mis tatarabuelos, bisabuelos, abuelos, mi madre, y finalmente yo, estaba edificada sobre un promontorio desde donde se divisaba el pueblo entero y gran parte del contorno y si de día a la luz del sol ya intimidaba, no os quiero contar las noches de tormenta, cuando los relámpagos cimbreaban las sombras de sus ángulos,….hasta los más pérfidos demonios hubiesen temblado a sus puertas, oyéndola crujir al compás del granizo y la lluvia, si, ciertamente podríamos decir que tenía un aire tétrico y misterioso., La verdad era que nos gustaba así, nos gustaba que su sola presencia nos librara de curiosos y gente entrometida. Las gentes del pueblo siempre nos habían tratado de brujos y hechiceros….casi queman a uno de mis antepasados, pero se libro….jajajaja y esa es una historia para otro día, hoy no le corresponde, hoy quiero hablaros del paraíso, más concretamente de sus puertas….y de su guardián, sí, habéis acertado, de mí, el guardián de las puertas del paraíso, y que mejor forma de ocultarla que disfrazándola de oscuridad?. No cualquier miembro […]

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El no poeta por Fran Rubio Varela

Subía escaleras arriba, despacio y sin prisas, miraba las puertas que transcendían a sus pasos, todas dormían en el silencio de la noche, sin ni siquiera sospechar lo que se les estaba viniendo encima. Él en su palidez estaba dispuesto a engullirlo todo, y no se inmutaría ni una pizca si tuviera que hacerlo, pronto estuvo frente a su destino. La vieja y ajada puerta de roble no seria rival para él, por sus rendijas pasaría sobradamente sin atisbo de problema. Con tranquilidad se pego a la vieja madera impregnándose de su aroma a betún gastado, suavemente se fue colando por cada resquicio. Dentro, la habitación era amplia, con un suelo de encerado, que trataba de mostrar un mosaico que alguna vez debió de ser bello y lleno de motivos, ornamentados de vivos colores, ahora solo era una sombra de un pasado. Las cortinas caían desde  los marcos de las ventanas tratando de ser elegantes, pero lo cierto es que ya estaban deshilachadas y remendadas en todas sus costuras, por los vidrios se veía el brillo del neón del cartel publicitario del edificio de enfrente, que con su intermitencia trataba dudosamente de atraer la atención de los transeúntes que por allí acertaran a pasar. También […]

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Cuando regresemos a casa por Ana Gutiérrez

Una tarde de septiembre, cuando el sol poco a poco iba escondiéndose detrás del horizonte y mientras mi cansado cuerpo descansaba sobre la aún caliente arena, de pronto noté como si alguien me empujara. Como si alguien me diera alas para poder volar. Como si pudiese flotar. Sentía un inmenso calor. Aunque al mismo tiempo, tenía la sensación de no tener temperatura. Era como si estuviese sin estar. Me sentía tan extraña… Intenté mirarme las manos y los pies pero no entendía su forma. Daba saltos en el aire, traspasaba hojas, palmeras…Ya no podía acariciar la tierra como antes. Ni juntar mis manos para sentir el frescor del agua. Ahora sólo podía caminar sobre ella sin hundirme, y traspasar la arena sin llegar a sentir nada. Cuando me giré para intentar estabilizarme y mantenerme de pie, pronto entendí lo que había ocurrido. Pude ver mi pálido y delgado cuerpo que yacía sereno cual movimiento de un mar en calma, mientras los rayos de aquel inmenso sol aún iban proyectándose sobre lo que quedaba de mí. – He muerto- me dije. Y lentamente, abandoné aquel hermoso lugar. Aún me costaba sostenerme en pie. ¿Qué clase de cuerpo era aquello? ¿Cómo es que […]

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Abrázame por Ana Gutiérrez Expósito

Y entonces, sólo deseé abrazarte. Sentir todo tu dolor en mí. Sentir la sal de tus lágrimas caer por cada poro de mi piel. Sentir tus ganas de gritarle al mundo lo infeliz que eras. Sentir tus ganas de odiarme, de abofetearme, de irte sin decirme adiós. Pero en el fondo, pese a tu mar bañado en llanto, sabías que tú también deseabas que te abrazara. Deseabas pedirme una explicación.  Por qué ahora. Por qué a mí. No entiendo nada… estoy en un laberinto indestructible para mí. Llévame hasta la salida porque siento que me ahogo. Llévame hasta el sigilo de la noche donde podamos sentirnos, amarnos, abrazarnos sin demora, apretar nuestros corazones tan fuerte que parezca que dejan de latir. Abrázame fuerte. Pero déjame que me rompa en llanto hasta caer sobre tu regazo. Déjame que te mire y desee odiarte. Déjame que te odie y que al mismo tiempo desee tenerte entre mis brazos susurrándote al oído cuánto te quiero. Déjame que desee alejarme de ti para que cuando me vaya, sólo desee y anhele buscarte. Déjame jugar a quemarme para después volver a hidratarme besándote sin retorno. Vuelve a mi lado… Pero sobre todo, abrázame. Siente mi […]

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Premios YouAreWriter 2017

En YouAreWriter hemos decido volver a celebrar los premios de YouAreWriter. Se llamará premios YouAreWriter 2017 Su objetivo será valorar a los autores y relatos que se han unido a nosotros hasta el momento. Tendreis para votar desde el día 8  hasta el dia 21 de Octubre. Aquellos relatos que se publiquen a partir del día 8 contarán para los premios del próximo año. ¡Así que no dejéis de publicar!. Los relatos  o cortos que hayan sido seleccionados no podrán ser nominados para el siguiente año, pero sí sus autores. Un autor podrá repetir premio de mejor autor mientras vosotros, los seguidores de YouAreWriter le sigáis votando.. En las encuestas podréis seleccionar a vuestros favoritos en todas sus categorías. El día 211 se dará por finalizada todas las encuestas (aunque luego sigáis votando no contará). Bien los relatos o cortos seleccionados para las nominaciones serán los 10 primeros (o menos sino existen más candidatos) , pero  sólo ganará el más votado (en cada categoría). Vosotros elegís quien gana los premios de YouAreWriter asi que a votad! A continuación los candidatos: Las categorías son: * Mejor Autor/a del año 2017 – Elena Saavedra – Cayetano Salas – Javier Garcia – Nicolás López […]

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