Turno de guardia por J. D. Arias

El estridente ruido lo despertó, no sabía en qué momento se había dormido y esperaba que nadie se hubiera dado cuenta, ya le habían hecho dos anuncios y si completaba otro, le despedirían. El chico se acomodó en la silla, le dolía la nuca como un demonio, movió la cabeza hacia un lado y el cuello le traqueó, se acomodó la gorra, se estregó los ojos con el fin de despertarse, buscó a tientas sus gafas que terminaron en el suelo. Se levantó de la silla y cogió el manojo de llaves, salió de la cabina con el fin de saber porque el perro chillaba como loco, se retorcía para huir de su cadena y solo entonces correr lo más lejos que pudiera. ¿Qué te pasa muchacho? –le preguntó al perro que dejó de ladrar para comenzar a llorar. El perro se resguardó al lado de un muro y continuó llorando mientras veía atentamente la entrada a la construcción. Volvió a la cabina por la lámpara y vio el despertador que estaba sobre el escritorio, estaba completamente oscuro, luego comenzó a parpadear en ceros, ahora no sabía qué hora era. El tiempo había empeorado y comenzó a llover, las gotas […]

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La memoria caprichosa por Julio Alejandro

La memoria utiliza extraños criterios para seleccionar los recuerdos, pensaba Teresa, y no dejaba de sorprenderle que la fuerza e insistencia con que recordara a alguien fallecido, no siempre tuviera relación con el vínculo que los hubiese unido en vida. Así, uno de los muertos que se conservaban más activos en su conciencia era un hombre anónimo de sus tiempos de universitaria cuyo cadáver sangrante pudo ver a muy corta distancia. Teresa regresaba de la facultad dando un paseo, como hacía siempre, hasta la plaza de Moncloa, para abordar allí el metro. Pero aquella tarde le dio por subirse a un autobús de la línea dieciséis, que estaba aparcado en la parada terminal con las puertas abiertas y muchos asientos vacíos. Ella se acomodó al lado de la ventanilla, cerca del conductor, y sacó un libro para entretenerse durante el largo trayecto. En la calle Martínez Campos, a la altura de Fortuni, el autobús frenó tan bruscamente que casi todo el pasaje acabó por el suelo. Se levantó un revuelo de gritos y voces airadas que se calmó al momento con la noticia de que había un atropellado. Todos se precipitaron a las ventanillas y Teresa colocó el marcapáginas e […]

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Cuando ya a nadie le sirves por Versos Alejandría

En el momento en que una persona cumple una determinada edad deja de serle útil a los de su alrededor. Hasta que llega el día en que deciden que ya no es necesario aguantarle por más tiempo, ya que según su criterio solamente es una carga o una molestia como se le prefiera llamar, para ellos. Ya no sé cuánto tiempo llevo aquí, en este lugar al que muchos ya se refieren como “hogar”. Lo que sí sé a ciencia cierta es que este geriátrico hace las veces de punto de encuentro entre amigos, viejos conocidos y familiares; y otras tantas como la casa de quien en la suya propia está falto de cariño o ya no puede valerse por sí mismo. Para la desgracia de mis compañeros de fatiga y para la mía propia, la gran mayoría, por fortuna, no tiene problemas de salud. Pero nos rodean otro tipo de dilemas: los de carácter afectivo. En mi caso ya no acierto a recordar cuantos días, meses o años llevo aquí. Mis dos hijos David y Silvia un buen día decidieron que su padre ya no podía vivir solo y claro está, ellos dos tampoco se podían hacer cargo de […]

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Hojas de otoño por Ana Centellas

HOJAS DE OTOÑO Corría un mes de octubre en el que el otoño había hecho acto de presencia en su máxima expresión. Cada mañana, después de la noche, las aceras de la ciudad aparecían cuajadas de hojas secas que los árboles, acunados por la suave brisa nocturna, habían ido dejando caer de manera lenta pero firme. Casi podría decirse que aquel otoño los árboles de la ciudad donde vivía Nerea habían arrojado más hojas secas que las que ellos mismos tenían, o al menos esa era la impresión que causaban. De nada servía que los servicios de limpieza se afanasen por recoger y mantener las aceras despejadas porque, noche tras noche, un nuevo manto dorado cubría la ciudad. Una de aquellas tardes, Nerea, melancólica, soñadora, pensante, se asomaba a través de los cristales de su habitación para ver el lento caer de las hojas cobrizas. Faltaba menos de una hora para que la noche hiciese acto de presencia y el espectáculo ya era hipnótico. Con lágrimas en los ojos, recordaba ojerosa la ruptura con Marcos hacía solo tres días. Con la mirada perdida tras los cristales de su cuarto, mientras miraba sin ver el vaivén de las hojas desde las […]

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En el acantilado por J. D. Arias

El sol ya se había perdido en la inmensidad del horizonte, había pasado como siempre y ella miraba aquel precioso naranja que se torna en violeta y termina en la inmensa oscuridad. A lo lejos, en las laderas de las montañas las casas comenzaban a encender sus luces al igual que los edificios de la patética ciudad, le daba gracia que las cosas siguieron su curso en un ambiente que se ve hermoso pero que por dentro te da miedo cada esquina. Miró hacia abajo, donde la vegetación ocultaba la horrible caída hacia la nada y ella estaba parada justo al borde, viendo el cielo y esperando a ver las pocas estrellas que un cielo ciudadano puede otorgar. Deja de decir estupideces. Esta es mi historia y este es mi punto de cambio, no permito que un extraño la cuente. Si quieres saber por qué estoy aquí, debes escuchar mi parte. Se sentó al borde del acantilado mientras las primeras gotas de lluvia comenzaron a mojarle el cabello. Todo esto es estúpido, creamos casas y pensamos que estamos seguros. Oh, ¿estás perdido? Tranquilo, ahora yo soy la que controla este mundo que estás leyendo, no un estúpido creador que prefiere […]

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“Dolor y vida” por Fran Rubio

Ella amaba la vida. El dolor la habia enseñado a hacerlo, las heridas del corazon por las que había suspirado, el dolor de las emociones y todas las lágrimas derramadas. Sin dolor no se estaba viva. Cada instante deseado había sido acompañado de un tipo de dolor distinto. El nacer sus hijos, la partida de los seres que junto a ella habían caminado, el arduo trabajo y todos los tropiezos, hasta sonreír había sido doloroso en demasiadas ocasiones . Respirar y respirar profundo, y sentirse viva acompañada de todo ese dolor, que tanto la habia enseñado en su camino. No había sido facil de comprender, tantas cuestiones hirviendo en su cabeza, tantos ciegos motivos y tanto dolor en todos ellos. El cuerpo sólo había sido su instrumento, un regalo sin duda para poder aprender y ahora, ahora comenzaba a aprender lo que era el espíritu de vivir. Era nacer cada día a pesar de cualquier dolor, era respirar dentro de cualquier dificultad y querer…querer sin límites. El dolor le había enseñado a ser humilde y a crecer dentro de las alegrías, despertar un alma que bostezaba y cantar de su mano una canción a la vida. Si, ella amaba a […]

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“La casa” por Fran Rubio

La casa…., podría estar horas hablando de ella, y ciertamente algo hablare sobre ello….Era una vieja mansión que había estado por generaciones ocupada por mi familia, mis tatarabuelos, bisabuelos, abuelos, mi madre, y finalmente yo, estaba edificada sobre un promontorio desde donde se divisaba el pueblo entero y gran parte del contorno y si de día a la luz del sol ya intimidaba, no os quiero contar las noches de tormenta, cuando los relámpagos cimbreaban las sombras de sus ángulos,….hasta los más pérfidos demonios hubiesen temblado a sus puertas, oyéndola crujir al compás del granizo y la lluvia, si, ciertamente podríamos decir que tenía un aire tétrico y misterioso., La verdad era que nos gustaba así, nos gustaba que su sola presencia nos librara de curiosos y gente entrometida. Las gentes del pueblo siempre nos habían tratado de brujos y hechiceros….casi queman a uno de mis antepasados, pero se libro….jajajaja y esa es una historia para otro día, hoy no le corresponde, hoy quiero hablaros del paraíso, más concretamente de sus puertas….y de su guardián, sí, habéis acertado, de mí, el guardián de las puertas del paraíso, y que mejor forma de ocultarla que disfrazándola de oscuridad?. No cualquier miembro […]

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¿Los Amigos Cambian? por Slendy

  Cuando llamas a una persona “Amigo” es porque te cae bien y pasas buenos ratos con el o ella. Se sienten comodos al hablar de cualquier tema y a veces comparten las mismas ideas, y es ahi donde puede comenzar una gran amistad. No es nada malo socializar y conocer nuevas personas, pero cometemos el error de llamar “Amigo” o “Amiga” a esa persona que solo conociste en un determinado tiempo y luego no vuelven a tener contacto por dias, meses y hasta años, tanto tiempo de que cuando te lo vuelves a encontrar ya no es la misma persona de antes. Es lo que causa el distanciamiento y la lejania de tus amigos, pero ademas de eso, hay otros casos mas extremos en donde tienes una gran amistad de años con tu “mejor amig@” que estan en tu mismo colegio y en tu mismo salon, pero por causas imprevistas te separan de el o ella al llegar a la secundaria. Y te quedas separado por una pared o un piso de esa persona. Al principio no hay ningun cambio en la conducta de las 2 personas, pero al pasar los dias y meses te das cuenta que ya […]

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Maldición por J. D. Arias

Devora Williams estaba sentada en el centro de la habitación, le temblaban las manos sobre su caminador al frente de ella, la vejez la había arrasado, el alzhéimer la estaba borrando de a poco, sin embargo, por sobre los recuerdos que hacían dejado su memoria, aun permanecía uno, tétrico y escabroso, el recuerdo del suceso que la confinó a ese lugar, luego de que se salvara por poco de la cárcel, aunque ella no sabía qué hubiera sido peor. Pocos conocían la historia de esa anciana calva, los rumores decían que a sus treinta años la esquizofrenia la descontroló y terminó por quitarse todo su pelo, pero no era más que un rumor, la realidad fue mucho más adversa. Fui el único que pudo sacarle el recuerdo por completo, sin dejar detalles que volvieran la historia en no más que un rumor. Hace un año me propuse recolectar las historias de los recluidos en el psiquiátrico Ashford como una forma de inspiración para sacarme del bloqueo de escritor en el que caí hace dos años. Descubrí que Devora no era mala persona, que solo había terminado haciendo cosas horrendas por fuerzas mayores a ella, por cosas que aún no logramos […]

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La Oscura Contraposicion cap 1 por Fran Rubio

Capitulo 1 Ella era una chica de piel blanca y ojos oscuros, de figura tan frágil que la comparaban con una roja amapola, pero en su interior, su alma era raída por los colmillos de aquella negra bestia, que cada noche pugnaba con destapar el horror que encerraba, y su mente aún joven, enloquecía con cada aullido de la bestia. Antes su fe era fuerte y entera, pero ahora , ahora las grietas habían hecho en ella mella, amenazando con desmoronarla en cualquier instante y ya sólo le quedaba aquella única esperanza, la de aquella leyenda caída de los tiempos que debía buscar con premura. La bestia cada noche le mostraba su poder aniquilador, del cual ella sería su instrumento en cuanto rompiera las cadenas que a duras penas seguían aprisionándola. Tres días con sus noches llevaba por aquel deshumanizado bosque vagando en busca del ansiado portal, sabía que encontrarlo sería caer en los brazos de la noche infinita, pero también sería el final de la bestia y la salvación de su alma. El bosque parecía una repetición constante de sombras y ramas retorcidas , los troncos brotaban entre el mar de musgo, que amenazaba con atrapar sus ligeros pies […]

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