“Cazadores cazados” por Informatico Farero, Olga LaFuente, PuriRV, Nicolás Oleinizak, Nefelibata, AliciaAdam16, MaruBV13, Elena Siles, Ikormar, JJ_Kastle, Dagmar Sola, Eidsei, Laia Pavila y Pepe_Gonzalez87

@informatifarero El niño los miró con furia. —Tranquilo, somos profesionales, este demonio no volverá a molestarte —aseguró uno de los cazadores sacando su daga del pecho de la mujer. —Hay que limpiar y marcharse —ordenó el segundo de los cazadores. —¿Qué te pasa, chico? —Preguntó el tercero acercándose al niño. La furia pasó fugazmente por la ira, saludando con su manita, y llegó al odio. —Mamá —susurró. —Mierda —fue lo último que dijo el primer cazador antes de convertirse en una bola de fuego. —¡A cubierto, también es un demo…! —El tercer cazador se evaporó convertido en mariposas multicolor. El segundo. El jefe. Quizás no el más listo, pero si el más experimentado, saltó fuera de la habitación como si la vida le fuera en ello. Y así era…   @Olga_Lafuente) ..el niño no dudó en perseguirle por las calles de Brooklyn sorteando coches y saltando obstáculos. Podría haberle dado caza pero lo que el joven quería era seguir al cazador hasta su madriguera. Una desconocida furia había nacido al ver a su madre asesinada y ahora anhelaba venganza. El hombre entró en una humilde iglesia evangélica del distrito y la puerta fue atrancada en su interior, lo que no […]

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Una noche en la ópera por MaruBV, Informático Farero, Nefalibata, Puri VR, JJ Kastle, Daniel Collazos, Ana Centellas , Eidsei, M. Floser, Olga LaFuente, Asilo Oscuro, Elena Siles, Dagmar Sola, Inkomar y Laia Pavila

@MaruBV13 Era su noche y no había un solo lugar vacío en el teatro. La Diva caminaba por el escenario disfrutando su momento. En el foso, los músicos afinaban sus instrumentos y ella se preparaba para la interpretación de su vida. Sonrió y entonces escuchó un grito…   @informatifarero …tras ella. El público comenzaba a levantarse. Murmullos, y algún ocasional grito, comenzaba a elevarse desde el patio de butacas. Se giró despacio la diva. El tenor, con el rostro manchado de sangre avanzaba despacio hacía ella. El mango de un puñal asomaba de su engangrenado pecho. Ella se hizo a un lado, horrorizada. Y el horror dio paso a la indignación. No avanzaba hacia ella, sino al centro del escenario. “Vaya una forma más rastrera de robarme el protagonismo”, pensó. “Hoy era mi gran día”…   @jardindebonsais (Nefalibata) «Podría haber sido peor…», piensa mientras se acerca al cuerpo recién desplomado. «Después de todo, quien haya reemplazado el retráctil puñal de atrezo del tercer acto por uno auténtico, llevaba la intención de matarme a mí. Debo averiguar quién ha dado el cambiazo y qué serie de casualidades lo han llevado hasta el pecho de este estúpido. Míralo, ahí tirado… ¡Hasta muerto […]

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Sin glorias por Ana Centellas

SIN GLORIAS Conocía la pista de atletismo como si de la palma de su propia mano se tratase. Eran años ya los que había empleado en los duros entrenos en ella. Tal era el conocimiento que había desarrollado del lugar, que era capaz de identificar en cada curva la zona exacta en la que la pisada era más firme, en qué lugares había más posibilidades de resbalar e incluso el emplazamiento exacto de aquellos pequeños baches que se habían ido modelando mes tras mes de un inagotable trotar sobre la pista. Aquella mañana el día lucía resplandeciente. Parecía querer mostrar el mejor de los presagios para aquella especie de bautismo que se iba a celebrar. No había nube alguna que cubriese el cielo, como si todas se hubiesen batido en retirada para permitir festejar aquel día a aquellos que ya habían partido más allá de su altura. Gustavo miró hacia arriba, mientras cubría con una mano sus ojos desprotegidos del brillante sol de principios de primavera, e imaginó el rostro de su padre observándole con orgullo. Si por alguien estaba allí aquel día era por él. Él fue el que le hizo amar aquel deporte, el que le había llevado […]

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“Doce descendientes para conquistar el mundo” por Olga La Fuente, Dagmar Sola, Asilo Oscuro, Ikormar, Nefelibata, Informatico Farero, Manel_SaO, William Rilley, JJ Kastle, Alicia Brunskill, MoraMoriles2, Ana Centellas, Puri RV, Eidsei y InannaStM

“Doce descendientes para conquistar el mundo” @Olga_Lafuente El frío invadió la estancia principal de una humilde casa de la Meseta Ibérica cuando la puerta se abrió de una patada. Tres soldados armados entraron en la sala donde un matrimonio y su hijo pequeño celebraban la Nochebuena. Agarraron a la madre y se la llevaron en volandas … hasta una camioneta que se perdió en la oscuridad Mientras, en el Ministerio de Guerra de Berlín recibieron una conferencia de Madrid —La última de las descendientes ha sido hallada, mañana partirá en tren dirección Francia —Perfecto –contestó el oficial alemán —¿Quieren al niño? —No, no sirve, está mezclado. Y colgó. Un capitán de las SS entregó una nota al suboficial, su destinatario era Josef Menguele —Es la última de las descendientes –dijo el capitán—, en un par de generaciones, tendremos un ejército de vikingos arios que conquistará el mundo   @DagmarSola Años atrás, cuando el primero de los llamados descendientes alcanzó la edad adulta, fue cuando todo comenzó a ponerse en marcha. Se había resistido a hacerles caso y tuvieron que inculcarle su deber. Al final, fue él mismo quien programó a los siguientes.   @AsiloOscuro No había sido una tarea sencilla. […]

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Hambre por Rain Cross

El dolor era insoportable. Sentada en un charco de sangre, con el cadáver destrozado de mi marido a un lado, las fuertes contracciones me advertían de que nuestro bebé estaba a punto de nacer. Un trozo de carne asomaba aún por mi boca. La carne del hombre al que tanto amaba. El ansia había empezado unos días atrás, acompañada de un penetrante pinchazo en el bajo vientre cada vez que sentía su olor; un instinto primario que no me dejaba pensar en nada más que en el placer de la carne humana. Al principio, no le di importancia: empezó a gustarme la carne poco hecha, el gato del vecino… Nuestro perro… Hasta que ya no pude resistirlo más. En cuanto cruzó la puerta me abalancé sobre él, cuchillo en mano, y fui desgarrándole la piel hasta dar con el hueso. Sus gritos no me detuvieron: mi hijo tenía hambre. Pensé que con eso acabaría todo. Que él estaría saciado. Pero me equivocaba. Ahora mi pequeño salía de mi útero destrozándolo todo a su paso. Notaba como sus dedos arrancaban mis entrañas y las arrastraba hasta mi vagina. Puse mis manos entre las piernas para ayudarle a salir. La sangre caliente […]

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Sherlock Holmes y John Watson: Una aventura de otro mundo por JJ Kastle, MaruBV13, Dagmar Sola,Olga La Fuente, Eidsei, Puri RV, Informatico Farero, Nefelibata, CGodoyBoero y Elena Siles

Sherlock Holmes y John Watson: Una aventura de otro mundo @JJ_Kastle —Mucho me temo, querido amigo, que tras esa puerta nos esperan… —guardó silencio, pensativo. —¡Holmes! dígame de qué habla. —… Cosas incomprensibles, Watson. No se deje engañar por los sentidos. Dicho eso, ¡vamos! —Voy detrás suyo. Se adentraron en esa intensa luz.   @MaruBV13 Watson caminaba pistola en mano, sorprendido por la temerosa actitud de Holmes. No podía ver claramente lo que los rodeaba, cegado por aquella luz que iluminaba la noche. De pronto Holmes se detuvo al percibir aquellas extrañas siluetas de criaturas humanoides.   @DagmarSola —Recuerde lo que le he dicho, amigo. No pierda la calma —dijo Holmes cuando Watson empezó a apuntar con el arma a las siluetas. —Pero, ¿qué son? —Parte de lo que hemos venido a investigar. Fíjese bien, no nos harán daño. Baje la pistola. El peligro está…   @Olga_Lafuente en su mente racionalista, tan propensa a sacar conclusiones antes de tiempo. —Pues mi racionalista mente me dice que esas figuras pueden ser peligrosas. —No prejuzgue, querido Watson, puede obtener explicaciones uniendo todos sus sentidos. Por lo pronto —continuó Holmes—pregúntese por qué ese haz de luz tan intenso sólo alumbra un reducido espacio […]

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La noche roja de la casa Allende por Asilo Oscuro

Isabel Allende nunca conoció la verdad sobre la casa de los espíritus realmente. Ni sus cuatro generaciones con sus muertos, ni los partidos políticos, ni los sentimientos agónicos que se describen de las violaciones, alcanzan a mostrar la realidad de ese hogar de seres sin cuerpos. Para ella, contar la historia fue parte del negocio, no para atacar a la aristocracia a la que ella pertenecía, no para mostrar al mundo este lugar. Tal vez por eso, Jean de Satigny estaba tan molesto. Él sabía que la aristocracia era un mundo vacío, de espíritus malignos, que muestra lo banal, las apariencias de las que depende la gente, esa belleza acartonada de siluetas hechas y cerebros huecos. Irónicamente, siempre quiso pertenecer a ella, sin importar que lo vieran como un cazafortuna. Pero esa no era su preocupación, de hecho nunca se lo causó. Lo que no le permitía dormir era esa presencia maligna que lo atormentaba cada noche, que se metía en sus pesadillas para sonreírle, que lo convertía en un recuerdo vago en la memoria de las personas que habían leído el libro.   La casa tenía ese aire macabro que solo se puede describir cuando el frío se mete […]

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Misterio bajo tierra por Nicolás Oleinizak, JJ Kastle, Nefelibata, Ikormar, Informático farero, Cajón de Relatos, lletrArt, ReeksssBlack, MaruBV13 y EvilOdradek

Nicolás Oleinizak @Leizanico Al cabo de la tercera noche de insomnio bajó al sótano a buscar la fuente de los ruidos. Encontrar un fantasma le hubiera resultado más normal. Sin embargo, no había más que un hueco. Uno apenas más ancho que sus hombros, pero descomunalmente profundo y recientemente cavado. @JJ_Kastle Se aventuró adentro. Lo desconcertante no era encontrar un cadáver a medio camino. Más bien darse cuenta que el rostro del muerto era igual al de ella. ¿Cómo era posible? ¿Tenía una gemela? ¿era un clon? ¿era una pesadilla o el producto de su imaginación? o peor aún ¿se estaba volviendo loca? Ensimismada como estaba en sus pensamientos, no se dio cuenta que el supuesto cadáver abrió lo ojos y la miró fijo. @jardindebonsais Nefelibata Dio un respingo y aferró la pala que vio tirada en el suelo, blandiéndola con gesto amenazador. –Tranquila… –procuró calmarla su doble. –Simplemente estaba agotada de cavar y me había tumbado a descabezar un sueño. No pretendía asustarte. –¡No te acerques o yo sí que te voy a descabezar! –Por favor, deja que me explique. ¿Por dónde empiezo…? Soy intraterrestre. Provengo de la Tierra Hueca. Hemos desarrollado un método para infiltrarnos en vuestro mundo […]

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La Cinta de Möbius por Inkomar, Nicolás Oleinizak, Nefelibata, Olga LaFuente, Informático Farero, JJ Kastle, EvilOdradek, Ana Centellas, Elena Siles y Asilo Oscuro

@inkomar Y despierto desorientado. Con un sabor metálico en la boca. Todo es oscuridad. Negrura. ¿Dónde estoy? Oigo algo. Son pasos. Juraría que son pasos. Tap. Tap. Tap. No espero. Aquella cadencia rítmica de pasos me hace estremecer. Siento que me ahogo. Una punzada. Una opresión en el pecho. Instantes de angustia. Me duele. Siento temor. Mi parte coherente me pide tranquilidad. Pero no la escucho. Algo ajeno a mí me hace girar en redondo y encararme con más oscuridad. Los pasos ahora es escuchan a mi espalda. Cerca. Cada vez más cerca. Comienzo a correr. Una luz ¿Es una luz lo que veo allí al fondo? No lo sé, pero corro sin pensar. Tap. Tap. Tap Me falta el aire. Me arden los pulmones del esfuerzo. Maldigo mi mala forma física. Encaro un corredor entre muros tapizados de líquenes. Una escalera. Nicolás Oleinizak @Leizanico Subo y de un momento a otro la luz desaparece. Hay otro corredor idéntico al anterior, pero ahora los muros parecen filtrar olor a muerte y podredumbre. Tap, tap, tap. Una voz espantosa me llama. Ya no siento nada más que miedo y angustia. @jardindebonsais (Nefelibata) Al fondo del corredor se vislumbra una puerta entreabierta. […]

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Ciudad… por Asilo Oscuro

Salgo a caminar internándome en la oscura niebla. Pasos lentos, pesados, acompañados por ratas que  recorren aberturas de concreto. Me asquean, recuerdan que es un territorio donde vienen sombras lejanas con sacos de ilusiones que nada quieren cambiar. Congelado por el compañero fiel de aventura de cada mañana, sobrevivo en esta ciudad. Esquivo seres invisibles para la sociedad, huyendo de los puñales de esquina, viendo el placer escurrido sobre las paredes de calles manchadas por la avaricia de generosos don juanes de elecciones…un lugar macabro, hermoso, si se ve desde el corazón de los que luchamos siendo extraños seres de honestidad.

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