Sherlock Holmes y John Watson: Una aventura de otro mundo por JJ Kastle, MaruBV13, Dagmar Sola,Olga La Fuente, Eidsei, Puri RV, Informatico Farero, Nefelibata, CGodoyBoero y Elena Siles

Sherlock Holmes y John Watson: Una aventura de otro mundo @JJ_Kastle —Mucho me temo, querido amigo, que tras esa puerta nos esperan… —guardó silencio, pensativo. —¡Holmes! dígame de qué habla. —… Cosas incomprensibles, Watson. No se deje engañar por los sentidos. Dicho eso, ¡vamos! —Voy detrás suyo. Se adentraron en esa intensa luz.   @MaruBV13 Watson caminaba pistola en mano, sorprendido por la temerosa actitud de Holmes. No podía ver claramente lo que los rodeaba, cegado por aquella luz que iluminaba la noche. De pronto Holmes se detuvo al percibir aquellas extrañas siluetas de criaturas humanoides.   @DagmarSola —Recuerde lo que le he dicho, amigo. No pierda la calma —dijo Holmes cuando Watson empezó a apuntar con el arma a las siluetas. —Pero, ¿qué son? —Parte de lo que hemos venido a investigar. Fíjese bien, no nos harán daño. Baje la pistola. El peligro está…   @Olga_Lafuente en su mente racionalista, tan propensa a sacar conclusiones antes de tiempo. —Pues mi racionalista mente me dice que esas figuras pueden ser peligrosas. —No prejuzgue, querido Watson, puede obtener explicaciones uniendo todos sus sentidos. Por lo pronto —continuó Holmes—pregúntese por qué ese haz de luz tan intenso sólo alumbra un reducido espacio […]

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La noche roja de la casa Allende por Asilo Oscuro

Isabel Allende nunca conoció la verdad sobre la casa de los espíritus realmente. Ni sus cuatro generaciones con sus muertos, ni los partidos políticos, ni los sentimientos agónicos que se describen de las violaciones, alcanzan a mostrar la realidad de ese hogar de seres sin cuerpos. Para ella, contar la historia fue parte del negocio, no para atacar a la aristocracia a la que ella pertenecía, no para mostrar al mundo este lugar. Tal vez por eso, Jean de Satigny estaba tan molesto. Él sabía que la aristocracia era un mundo vacío, de espíritus malignos, que muestra lo banal, las apariencias de las que depende la gente, esa belleza acartonada de siluetas hechas y cerebros huecos. Irónicamente, siempre quiso pertenecer a ella, sin importar que lo vieran como un cazafortuna. Pero esa no era su preocupación, de hecho nunca se lo causó. Lo que no le permitía dormir era esa presencia maligna que lo atormentaba cada noche, que se metía en sus pesadillas para sonreírle, que lo convertía en un recuerdo vago en la memoria de las personas que habían leído el libro.   La casa tenía ese aire macabro que solo se puede describir cuando el frío se mete […]

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Misterio bajo tierra por Nicolás Oleinizak, JJ Kastle, Nefelibata, Ikormar, Informático farero, Cajón de Relatos, lletrArt, ReeksssBlack, MaruBV13 y EvilOdradek

Nicolás Oleinizak @Leizanico Al cabo de la tercera noche de insomnio bajó al sótano a buscar la fuente de los ruidos. Encontrar un fantasma le hubiera resultado más normal. Sin embargo, no había más que un hueco. Uno apenas más ancho que sus hombros, pero descomunalmente profundo y recientemente cavado. @JJ_Kastle Se aventuró adentro. Lo desconcertante no era encontrar un cadáver a medio camino. Más bien darse cuenta que el rostro del muerto era igual al de ella. ¿Cómo era posible? ¿Tenía una gemela? ¿era un clon? ¿era una pesadilla o el producto de su imaginación? o peor aún ¿se estaba volviendo loca? Ensimismada como estaba en sus pensamientos, no se dio cuenta que el supuesto cadáver abrió lo ojos y la miró fijo. @jardindebonsais Nefelibata Dio un respingo y aferró la pala que vio tirada en el suelo, blandiéndola con gesto amenazador. –Tranquila… –procuró calmarla su doble. –Simplemente estaba agotada de cavar y me había tumbado a descabezar un sueño. No pretendía asustarte. –¡No te acerques o yo sí que te voy a descabezar! –Por favor, deja que me explique. ¿Por dónde empiezo…? Soy intraterrestre. Provengo de la Tierra Hueca. Hemos desarrollado un método para infiltrarnos en vuestro mundo […]

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La Cinta de Möbius por Inkomar, Nicolás Oleinizak, Nefelibata, Olga LaFuente, Informático Farero, JJ Kastle, EvilOdradek, Ana Centellas, Elena Siles y Asilo Oscuro

@inkomar Y despierto desorientado. Con un sabor metálico en la boca. Todo es oscuridad. Negrura. ¿Dónde estoy? Oigo algo. Son pasos. Juraría que son pasos. Tap. Tap. Tap. No espero. Aquella cadencia rítmica de pasos me hace estremecer. Siento que me ahogo. Una punzada. Una opresión en el pecho. Instantes de angustia. Me duele. Siento temor. Mi parte coherente me pide tranquilidad. Pero no la escucho. Algo ajeno a mí me hace girar en redondo y encararme con más oscuridad. Los pasos ahora es escuchan a mi espalda. Cerca. Cada vez más cerca. Comienzo a correr. Una luz ¿Es una luz lo que veo allí al fondo? No lo sé, pero corro sin pensar. Tap. Tap. Tap Me falta el aire. Me arden los pulmones del esfuerzo. Maldigo mi mala forma física. Encaro un corredor entre muros tapizados de líquenes. Una escalera. Nicolás Oleinizak @Leizanico Subo y de un momento a otro la luz desaparece. Hay otro corredor idéntico al anterior, pero ahora los muros parecen filtrar olor a muerte y podredumbre. Tap, tap, tap. Una voz espantosa me llama. Ya no siento nada más que miedo y angustia. @jardindebonsais (Nefelibata) Al fondo del corredor se vislumbra una puerta entreabierta. […]

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Ciudad… por Asilo Oscuro

Salgo a caminar internándome en la oscura niebla. Pasos lentos, pesados, acompañados por ratas que  recorren aberturas de concreto. Me asquean, recuerdan que es un territorio donde vienen sombras lejanas con sacos de ilusiones que nada quieren cambiar. Congelado por el compañero fiel de aventura de cada mañana, sobrevivo en esta ciudad. Esquivo seres invisibles para la sociedad, huyendo de los puñales de esquina, viendo el placer escurrido sobre las paredes de calles manchadas por la avaricia de generosos don juanes de elecciones…un lugar macabro, hermoso, si se ve desde el corazón de los que luchamos siendo extraños seres de honestidad.

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Soñando con un Ruiseñor por Fran Rubio

SOÑANDO CON UN RUISEÑOR. Mis pobres rodillas…no se si ya lo soportaran, pero lo hacemos, corremos hacia ese árbol, ¿lo ves?. Está en el centro del valle, es simplemente majestuoso, creo que es un roble milenario. Las gentes del lugar dicen que lo guarda un deva sagrado y que bajo él y su fresca sombra sólo hay paz y dicen también que allí las amapolas son más rojas y mas suaves que en ningún otro lugar, pero eso tú ya lo sabías verdad?, Y a su lado, casi acariciando sus raíces hay un arroyo de agua muy clara, que allí parece que duerma , como su bella amante, entre solo un murmullo y que cuando la luz llega, brilla como un llavero de soles. Tengo ganas de refrescar los pies allí, te apuntas?, aunque seguro que andará algo fria, no debemos tenerlos demasiado tiempo dentro. Después, después simplemente escucháremos el silbar del aire entre sus hojas. Dicen también que cuando suena fuerte no es el aire, si no las hadas y los elfos que cantan la llegada de la luna y el tiempo para sus bailes de alas finas y su luz de plata, ¿no los ves? Ya estamos cerca, […]

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La memoria caprichosa por Julio Alejandro

La memoria utiliza extraños criterios para seleccionar los recuerdos, pensaba Teresa, y no dejaba de sorprenderle que la fuerza e insistencia con que recordara a alguien fallecido, no siempre tuviera relación con el vínculo que los hubiese unido en vida. Así, uno de los muertos que se conservaban más activos en su conciencia era un hombre anónimo de sus tiempos de universitaria cuyo cadáver sangrante pudo ver a muy corta distancia. Teresa regresaba de la facultad dando un paseo, como hacía siempre, hasta la plaza de Moncloa, para abordar allí el metro. Pero aquella tarde le dio por subirse a un autobús de la línea dieciséis, que estaba aparcado en la parada terminal con las puertas abiertas y muchos asientos vacíos. Ella se acomodó al lado de la ventanilla, cerca del conductor, y sacó un libro para entretenerse durante el largo trayecto. En la calle Martínez Campos, a la altura de Fortuni, el autobús frenó tan bruscamente que casi todo el pasaje acabó por el suelo. Se levantó un revuelo de gritos y voces airadas que se calmó al momento con la noticia de que había un atropellado. Todos se precipitaron a las ventanillas y Teresa colocó el marcapáginas e […]

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“La casa” por Fran Rubio

La casa…., podría estar horas hablando de ella, y ciertamente algo hablare sobre ello….Era una vieja mansión que había estado por generaciones ocupada por mi familia, mis tatarabuelos, bisabuelos, abuelos, mi madre, y finalmente yo, estaba edificada sobre un promontorio desde donde se divisaba el pueblo entero y gran parte del contorno y si de día a la luz del sol ya intimidaba, no os quiero contar las noches de tormenta, cuando los relámpagos cimbreaban las sombras de sus ángulos,….hasta los más pérfidos demonios hubiesen temblado a sus puertas, oyéndola crujir al compás del granizo y la lluvia, si, ciertamente podríamos decir que tenía un aire tétrico y misterioso., La verdad era que nos gustaba así, nos gustaba que su sola presencia nos librara de curiosos y gente entrometida. Las gentes del pueblo siempre nos habían tratado de brujos y hechiceros….casi queman a uno de mis antepasados, pero se libro….jajajaja y esa es una historia para otro día, hoy no le corresponde, hoy quiero hablaros del paraíso, más concretamente de sus puertas….y de su guardián, sí, habéis acertado, de mí, el guardián de las puertas del paraíso, y que mejor forma de ocultarla que disfrazándola de oscuridad?. No cualquier miembro […]

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Maldición por J. D. Arias

Devora Williams estaba sentada en el centro de la habitación, le temblaban las manos sobre su caminador al frente de ella, la vejez la había arrasado, el alzhéimer la estaba borrando de a poco, sin embargo, por sobre los recuerdos que hacían dejado su memoria, aun permanecía uno, tétrico y escabroso, el recuerdo del suceso que la confinó a ese lugar, luego de que se salvara por poco de la cárcel, aunque ella no sabía qué hubiera sido peor. Pocos conocían la historia de esa anciana calva, los rumores decían que a sus treinta años la esquizofrenia la descontroló y terminó por quitarse todo su pelo, pero no era más que un rumor, la realidad fue mucho más adversa. Fui el único que pudo sacarle el recuerdo por completo, sin dejar detalles que volvieran la historia en no más que un rumor. Hace un año me propuse recolectar las historias de los recluidos en el psiquiátrico Ashford como una forma de inspiración para sacarme del bloqueo de escritor en el que caí hace dos años. Descubrí que Devora no era mala persona, que solo había terminado haciendo cosas horrendas por fuerzas mayores a ella, por cosas que aún no logramos […]

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El no poeta por Fran Rubio Varela

Subía escaleras arriba, despacio y sin prisas, miraba las puertas que transcendían a sus pasos, todas dormían en el silencio de la noche, sin ni siquiera sospechar lo que se les estaba viniendo encima. Él en su palidez estaba dispuesto a engullirlo todo, y no se inmutaría ni una pizca si tuviera que hacerlo, pronto estuvo frente a su destino. La vieja y ajada puerta de roble no seria rival para él, por sus rendijas pasaría sobradamente sin atisbo de problema. Con tranquilidad se pego a la vieja madera impregnándose de su aroma a betún gastado, suavemente se fue colando por cada resquicio. Dentro, la habitación era amplia, con un suelo de encerado, que trataba de mostrar un mosaico que alguna vez debió de ser bello y lleno de motivos, ornamentados de vivos colores, ahora solo era una sombra de un pasado. Las cortinas caían desde  los marcos de las ventanas tratando de ser elegantes, pero lo cierto es que ya estaban deshilachadas y remendadas en todas sus costuras, por los vidrios se veía el brillo del neón del cartel publicitario del edificio de enfrente, que con su intermitencia trataba dudosamente de atraer la atención de los transeúntes que por allí acertaran a pasar. También […]

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