Cuando ya a nadie le sirves por Versos Alejandría

En el momento en que una persona cumple una determinada edad deja de serle útil a los de su alrededor. Hasta que llega el día en que deciden que ya no es necesario aguantarle por más tiempo, ya que según su criterio solamente es una carga o una molestia como se le prefiera llamar, para ellos. Ya no sé cuánto tiempo llevo aquí, en este lugar al que muchos ya se refieren como “hogar”. Lo que sí sé a ciencia cierta es que este geriátrico hace las veces de punto de encuentro entre amigos, viejos conocidos y familiares; y otras tantas como la casa de quien en la suya propia está falto de cariño o ya no puede valerse por sí mismo. Para la desgracia de mis compañeros de fatiga y para la mía propia, la gran mayoría, por fortuna, no tiene problemas de salud. Pero nos rodean otro tipo de dilemas: los de carácter afectivo. En mi caso ya no acierto a recordar cuantos días, meses o años llevo aquí. Mis dos hijos David y Silvia un buen día decidieron que su padre ya no podía vivir solo y claro está, ellos dos tampoco se podían hacer cargo de […]

Seguir leyendo

Hojas de otoño por Ana Centellas

HOJAS DE OTOÑO Corría un mes de octubre en el que el otoño había hecho acto de presencia en su máxima expresión. Cada mañana, después de la noche, las aceras de la ciudad aparecían cuajadas de hojas secas que los árboles, acunados por la suave brisa nocturna, habían ido dejando caer de manera lenta pero firme. Casi podría decirse que aquel otoño los árboles de la ciudad donde vivía Nerea habían arrojado más hojas secas que las que ellos mismos tenían, o al menos esa era la impresión que causaban. De nada servía que los servicios de limpieza se afanasen por recoger y mantener las aceras despejadas porque, noche tras noche, un nuevo manto dorado cubría la ciudad. Una de aquellas tardes, Nerea, melancólica, soñadora, pensante, se asomaba a través de los cristales de su habitación para ver el lento caer de las hojas cobrizas. Faltaba menos de una hora para que la noche hiciese acto de presencia y el espectáculo ya era hipnótico. Con lágrimas en los ojos, recordaba ojerosa la ruptura con Marcos hacía solo tres días. Con la mirada perdida tras los cristales de su cuarto, mientras miraba sin ver el vaivén de las hojas desde las […]

Seguir leyendo

¿Los Amigos Cambian? por Slendy

  Cuando llamas a una persona “Amigo” es porque te cae bien y pasas buenos ratos con el o ella. Se sienten comodos al hablar de cualquier tema y a veces comparten las mismas ideas, y es ahi donde puede comenzar una gran amistad. No es nada malo socializar y conocer nuevas personas, pero cometemos el error de llamar “Amigo” o “Amiga” a esa persona que solo conociste en un determinado tiempo y luego no vuelven a tener contacto por dias, meses y hasta años, tanto tiempo de que cuando te lo vuelves a encontrar ya no es la misma persona de antes. Es lo que causa el distanciamiento y la lejania de tus amigos, pero ademas de eso, hay otros casos mas extremos en donde tienes una gran amistad de años con tu “mejor amig@” que estan en tu mismo colegio y en tu mismo salon, pero por causas imprevistas te separan de el o ella al llegar a la secundaria. Y te quedas separado por una pared o un piso de esa persona. Al principio no hay ningun cambio en la conducta de las 2 personas, pero al pasar los dias y meses te das cuenta que ya […]

Seguir leyendo

Esa canción me recuerda a ti por Maria H.L.

Esa canción me recuerda a ti Al igual que te insinúas en mi imaginación, se extiende en el aire esa melódica canción, engalanado su tañer de idilio y seducción… Se aturde mi crepúsculo cuando la siento. En el pasaje incierto, palpitante su canto, vívido tu recuerdo. Me embebe y unta de acaramelado confite cuando en mi olfato y esencia se instala. Se presentan en mi mirada postales ornadas de azucarada y tierna llama. ¡Espléndida turbación…! Seducida por el hechizo de esta balada… No logro resistirlo, huyo de su seducción, de la irresistible fragancia de su son, evocadora de odiseas, cinceladas de delirio, ungidas de tu sensual carnal y divino. ¡Cautiva de tu son…!

Seguir leyendo

“Porque todo llega” por Fran Rubio

La coraza del tronco, protege aquella savia, se alimenta de un sol y cada noche respira, encaramandose a cualquier universo. Quien necesita anclarse a una estrella si solo cerrando los ojos se puede volar mas allá del abrazo de esta luna. De tu lánguido abrazo, solo recuerdo el calor de tu cuello en él había promesas tan reales vestían y con alas se adornaban. Quien las ólvidara, si a ese nido no se ha de volver, aquella gaceta lo escribió una mañana, una historia sin fin, pero con su punto final. Y las acacias en cada primavera visten de nuevo su esplendor, porque todo llega sobre las mareas del mar, que es profundo y de vida se llena. En cada suspiro todo se escribe, todo camino gusta de su piedra preferida, pero ahí esta su estrella, una a la que llamaban fugaz pero que siempre enciende con su destello, el arcoiris de un ser.

Seguir leyendo

La Oscura Contraposicion cap 1 por Fran Rubio

Capitulo 1 Ella era una chica de piel blanca y ojos oscuros, de figura tan frágil que la comparaban con una roja amapola, pero en su interior, su alma era raída por los colmillos de aquella negra bestia, que cada noche pugnaba con destapar el horror que encerraba, y su mente aún joven, enloquecía con cada aullido de la bestia. Antes su fe era fuerte y entera, pero ahora , ahora las grietas habían hecho en ella mella, amenazando con desmoronarla en cualquier instante y ya sólo le quedaba aquella única esperanza, la de aquella leyenda caída de los tiempos que debía buscar con premura. La bestia cada noche le mostraba su poder aniquilador, del cual ella sería su instrumento en cuanto rompiera las cadenas que a duras penas seguían aprisionándola. Tres días con sus noches llevaba por aquel deshumanizado bosque vagando en busca del ansiado portal, sabía que encontrarlo sería caer en los brazos de la noche infinita, pero también sería el final de la bestia y la salvación de su alma. El bosque parecía una repetición constante de sombras y ramas retorcidas , los troncos brotaban entre el mar de musgo, que amenazaba con atrapar sus ligeros pies […]

Seguir leyendo

Encarcelado en mis versos por Maria H.L.

Encarcelado en mis versos Ecos lejanos en mis pupilas me indican que tu llama no debo permitir que se extinga. Trato de tallarla en el mágico pergamino para que no se confunda con la ausencia y tenga el crepitar milenario Vas cobrando vida te la insufla la tinta de mi pluma. Rozo tus labios con mi lápiz y les narro un bello beso, sellado en la noche de los tiempos, su existir, su celeste sabor más allá del oscuro universo Tu delirante piel se revela a mi olfato, tratando de enfrascarla en la mina de mi pluma. Tu ser volcado en mi lienzo me esboza una fragante sonrisa que araña mis entrañas, hambrientas de tu erótico verso, hambrientas de soñarte…

Seguir leyendo

Cuando regresemos a casa por Ana Gutiérrez

Una tarde de septiembre, cuando el sol poco a poco iba escondiéndose detrás del horizonte y mientras mi cansado cuerpo descansaba sobre la aún caliente arena, de pronto noté como si alguien me empujara. Como si alguien me diera alas para poder volar. Como si pudiese flotar. Sentía un inmenso calor. Aunque al mismo tiempo, tenía la sensación de no tener temperatura. Era como si estuviese sin estar. Me sentía tan extraña… Intenté mirarme las manos y los pies pero no entendía su forma. Daba saltos en el aire, traspasaba hojas, palmeras…Ya no podía acariciar la tierra como antes. Ni juntar mis manos para sentir el frescor del agua. Ahora sólo podía caminar sobre ella sin hundirme, y traspasar la arena sin llegar a sentir nada. Cuando me giré para intentar estabilizarme y mantenerme de pie, pronto entendí lo que había ocurrido. Pude ver mi pálido y delgado cuerpo que yacía sereno cual movimiento de un mar en calma, mientras los rayos de aquel inmenso sol aún iban proyectándose sobre lo que quedaba de mí. – He muerto- me dije. Y lentamente, abandoné aquel hermoso lugar. Aún me costaba sostenerme en pie. ¿Qué clase de cuerpo era aquello? ¿Cómo es que […]

Seguir leyendo

“Tiempo lejano” por Sara Ramírez

Maduras, creces, maduras, quieres volver al pasado, a la infancia, a la par el tiempo robado, a la ignorancia, a lo pasado.   Tienes ese dese, ese sueño, ese anhelo de ser una niña de nuevo; donde la responsabilidad no existia donde todo era sueño y fantasía.   Recuerdas ese mundo extraño, diferente, ese mundo, esa vida, llena de ilusión; solamente ignorancia e imaginación. Recuerdas ese mundo que por sí se desvaneció.   Infancia, la llaman los mayores, algunos: niñez, otros muchos adultos, pero ¿Infancia? ¿Niñez? ¿Realmente importa? ¿Importa realmente su denominación?   Simplemente otra etapa en la vida, pero no es solo “otra” etapa que transcurre. Son años, años de felicidad, de alegría, de reír y llorar, llorar sin razones, sin más.   Años de ignorancia, sin problemas, nada más. Porque la sonrisa de un niño es la más sincera, la más bella y hermosa, solo una sonrisa despreocupada, como un te quiero sin espada.   ¿Por qué no volver a niño ser? Porque todos tenemos un niño; somos niños y tenemos que dejarnos ver; dejar de fingir, de actuar, y empezar a ser.    

Seguir leyendo

El Olimpo de los Dioses por Maria H.L.

El Olimpo de los Dioses Felicidad cegante a los sentidos envuelve mi mundo hasta donde se pierde mi conciencia, los poros de mi piel, el aire está impregnado de ella. Despierto de este sueño y me regocijo con todos los meteoros que sobrevuelan mi universo. Fascinante realidad de ternura e inocencia, sacudiéndote el yugo que puedes imaginar que es la vida. Están ahí, es fascinante, llenan de color todo lo que sus presencias acompañan. Milagros vivientes que nos sacan del sinsentido de la vida, risas ingenuas, confidencias revestidas de cariño y miradas acariciadoras, abrazos sin fin, milagro sublime, salpicado de magia. La felicidad de los dioses nos rodea y posee. Mi sueño es melancólico porque el onirismo de su fantasía no tiene la intensidad de brillos y colores de la aldea que se encuentra tras su despertar, despertar que es recibido por el arrebatador fuego del horizonte. Las miradas auténticas, las réplicas cotidianas, adornadas del abanico de las azules sonrisas, alejadas de la nada de los seres sin ánima…..Levitar en su medio es una verdad. En sus límites me siento a salvo del frío, del hielo, de la lluvia violenta. Sus llamas procuro que no se apaguen porque son el […]

Seguir leyendo