¿Truco o Trato? por Elena Siles

Dereck caminada por las calles de su vecindario agarrado de la mano de su hermana mayor, Holly. Era 31 de Octubre y todos los niños habían salido disfrazados a pedir caramelos por las casas tal y como mandaba la tradición. Dereck iba disfrazado de momia y Holly iba disfrazada de princesa. Tenían respectivamente 6 y 12 años. Aquel era el primer año que no iban acompañados por ningún adulto para pedir los caramelos por lo que estaban muy emocionados.

En aquel barrio todo el mundo se conocía y ambos hermanos eran muy queridos. Ambos eran morenos, pero Dereck era más moreno que su hermana; y ambos tenían los ojos verdes. Era una noche cálida, sin nubes en el cielo y luna creciente brillaba con una luz casi blanca sobre ellos. Las casas estaban decoradas con artículos de halloween y los niños iban llamando de una puerta a otra repitiendo la famosa frase de aquella antigua tradición: ¿Truco o trato?

Sin duda era algo que hacían casi sin pensar, pero en una casa a Holly y Dereck no sólo no le dieron caramelos sino les echaron enfadados. Eran los nuevos vecinos, los únicos que no celebraban aquella fiesta en todo el barrio. Holly decidió que aquello no podía quedar así, les haría un truco, uno de los buenos.

Así que volvieron un poco más tarde con huevos y empezaron a arrojarlos contra la casa mientras se reían al unísono. De pronto Holly observó que su hermano ya no estaba. Asustada siguió el rastro de caramelos que había dejado hasta la ventana del sótano de aquella misteriosa casa. Lo que vió la dejó sin aliento, sus piernas comenzaron a temblar y en sus ojos aparecieron lágrimas. Soltó de golpe los caramelos y salió corriendo, tenía que buscar ayuda. Sin embargo, se chocó contra una persona.

Nadie volvió a ver ni a Holly ni a Derek, ni tampoco a los vecinos. Los padres de los niños los buscaron sin resultado y destrozados aceptaron la cruda realidad. De pronto un día llegó una carta a su casa con imágenes horribles de sus hijos. En ella ponía: ¿Truco o Trato?

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