White Dragon Cap 12 por Kimberly Naim Vega Dama

Capitulo 12

Violeta se mira por el espejo que le consiguió la enfermera. Vestida nuevamente con un traje ejecutivo y mucho maquillaje, las heridas que le hizo la nigromante apenas son visibles. Lo único que la delata es la gasa quirúrgica sobre su cuello y la venda que la atraviesa por su frente y parte del ojo izquierdo.

Un escalofrió recorre su cuerpo al recordar esos momentos de humillación. Todo habría acabado para ella si no hubiera sido por uno de los guardias sobrevivientes que logro llamar a emergencias.

El doctor regresa con un frasco lleno de analgésico. Se puede ver la preocupación en su mirada y en los movimientos torpes que realiza. Con cautela lleva a Violeta a la parte trasera del hospital y antes de dejarla sola le entrega las llaves de un auto.

Violeta se sorprende al ver que las llaves pertenecen a un mustang. Ahora entiende porque el doctor se resistió un poco a tratar de comprar su auto pero la suma de dinero que deposito a su cuenta lo termino por convencer finalmente.

Se sube al auto no sin antes sentir un fuerte dolor en todo su cuerpo. Enciende el mustang y activa el teléfono.

 

Henry juega con su pipa preguntándose cómo diablos Noah cayó del cielo y más aún, que hará ahora que los militares se han hecho con la ciudad. Sabe que de alguna manera ya no va a recibir el pago que le prometieron. En eso, suena el teléfono.

Con un poco de desconfianza deja que la llamada suene hasta que decide contestar. Mira con asombro que se trata de la asistente del gobernador.

– ¡Que sorpresa! Cuál es el motivo de su llamada, señorita.

– Déjese de formalidades. ¿Qué paso con el dragón?

– Casi nos asíamos con el pero las cosas se han complicado un poco. Supongo que para estos momentos ya debe de estar enterada.

– ¡Ni que me lo diga! – Dice Violeta poniendo sus ojos en blanco – Mis necesidades para con la ciudad han cambiado y necesito de su ayuda.

– Me gustaría hacerlo pero…

– Nada de peros. El pago que pidió está en su cuenta y le prometo un pago más sustancioso si me ayuda.

Henry mira el estado de su cuenta bancaria desde otro monitor, sorprendido de que la mujer haya cumplido con su palabra.

– ¡Vaya! En qué más puede serle de utilidad – dice Henry, con una sonrisa que no puede ocultar.

– Esta línea no es segura, nos veremos en el punto de encuentro secundario.

Henry mira Noah y George comiendo por el monitor. Un sentimiento de nostalgia lo inunda por un momento.

– En que lio te voy a meter niña.

 

Con la cámara en un trípode, Salior realiza lo que está segura es la entrevista de su vida.

– Aquí la reportera Sailor informando lo que otros no pueden. Estamos con una joven promesa de… ¿Qué dijiste que eras?

– Antropología de antiguas culturas.

– Nos saltaremos la presentación. Quiero que me conteste con la mayor naturalidad que puedas e ignora la cámara ¿Está bien?

West asiente algo nervioso al ser la primera vez que realiza una entrevista

– Según lo que nos ha dicho, la joven que los acompañaba a señalado que la heredada de la fortuna Van Zan. Considerada una de las mujeres más poderosas del mundo. Es una Nemsis. ¿Podría decirnos que es exactamente una nemsis?

– bueno, mm, por la poca información que tenemos sobre la tribu de las Negars. La traducción literal de la palabra nemsis viene siendo “devorador de almas”

»Tienen la creencia de que aquellos que coman el corazón de un dragón dejaran atrás su alma, convirtiéndose en un monstruo que nunca morirá por la acción del tiempo…

– ¿Cree que sea verdad?, jefa

– ¡Robert! Ya te dije que no me interrumpas

– Lo siento jefa pero quería decirle que ya llegamos.

Sailor apaga la cámara y mira sobre el hombro de Robertson. Frente a ellos se alza un viejo hangar sin ninguna luz visible. En una época era pertenecía a una pista de aterrizaje pero con los años dejo de ser de utilidad para la ciudad al punto de que muchos desconozcan la existencia de la vieja pista.

Nina sujeta el hombro de Robertson, señalando un lugar en la oscuridad.

– Detente, hay un auto cerca del hangar.

Todos en la furgoneta miran a Nina con desconcierto.

 

Olaf vuelve a entrar en el camarote de Henry a quien ve con semblante abstraído.

– ¿Qué te ocurre Henry? ¿Acaso no estas feliz de haber salvado a la niña? – Dice Olaf, señalando uno de los monitores donde muestra a Noah con Scrapie en sus manos a quien observa con cautela, al darse cuenta que la mascota de George no es un ser vivo y aun así actúa como uno.

– Claro que estoy feliz pero tenemos que reunirnos con la asistente del gobernador.

– ¿Y cuál es el problema? Si fuera por mí, iría al mismísimo inferno para tener ese cuerpazo de mujer entre mis manos.

– Y tal vez lo hagamos. Dile a George que se quede con Noah en cuanto aterricemos, no quiero a desconfié de nosotros.

Violeta le da una última calada al cigarrillo del paquete que encontró dentro de la guantera del auto pero eso no evita el ligero temblor de sus manos, signo del sobre esfuerzo que le está pidiendo a su cuerpo. La nave de guerra baja lentamente de manera vertical del cielo, levantando una cortina de polvo sobre el suelo.

Todos miran sorprendidos a la nave guerra, no por su majestuosa imponencia si no al ser cierto que esa nave vendría tal como dijo Nina. Robert con la cámara sobre su hombro, graba todo tratando de capturar hasta el más mínimo detalle.

– Muy bien. Esperen aquí.

Es lo último que dice Nina al alejarse a hurtadillas. Nadie trata de detenerla a sabiendas de que cualquier cosa que pase pondría en riesgo la vida de cualquiera de ellos.

Los motores se apagan, dejando oír de nuevo el viento helado dela noche. Una de las escotillas se abre, dejando ver a Henry seguido de Olaf quien mira con asombro el estado de la asistente. Haciendo a un lado Henry corre a encontrarse con Violeta.

Antes de que cualquiera pueda hacer otra cosa, una figura sale desde las sombras tomando a Violeta por una de sus manos, amenazando su cuello con una navaja que sale de su muñeca izquierda.

– No has perdido el toque, prima – dice Violeta entre dientes por el dolor que le causa.

– y a ti parce que te ataco un oso por lo que puedo ver.

Henry y Olaf observan confundidos la escena sin estar muy seguros de que deben de hacer.

– Podrías soltarme, tengo negocio que atender – dice Violeta haciéndole una seña para que se tranquilicen Henry y Olaf.

Nina la suelta alzando sus manos y alejándose unos pasos de su prima.

– Y por cierto ¿Qué haces aquí?

– Vine buscando a una amiga. Henry podrías decirle a George que baje con Noah.

Ambos hombres miran a Nina con desconcierto. Nunca antes la habían visto y aun así sabe sus nombres.

– Tranquilos, yo nunca contrato a nadie sin antes haberlo consultarlo con mi prima.

Henry algo renuente saca su radio llamando a George para que salga acompañado de Noah. Nina levanta una mano haciendo señas. Ruidos de pisas se empiezan a escuchar, llamando la atención de Violeta de los cazadores, de las sombras aparece una joven sosteniendo un micrófono en una mano, seguida de otros dos jóvenes el cual uno de ellos carga con una cámara sobre su hombro.

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