White Dragon Cap 16 por Kimberly Naim Vega Dama

Capítulo 16

Me encuentro nuevamente descansando sobre la cima de un pequeño montículo. El sol del mediodía calienta mi cuerpo y todo parece estar en paz. Pero al igual que otras veces, veo salir a una niña humana de entre la maleza, puedo ver el temor en sus ojos, y aun así, se acerca a mí. Nuestras miradas se encuentran… y una luz nos envuelve…

La dragona abre sus ojos buscando en todas direcciones a la chica de sus sueños. Pero lo único que ve son sus preciosos huevos que pronto nacerán.

El ruido y el olor a muerte la obligan a levantarse. Es el mismo olor que despedían los jinetes montados sobre sus aves de metal. La ira empieza a inundarla. No permitirá que nadie venga por ella o sus crías que aún no han nacido.

– General Cromwell, los sectores del siete al trece reportan que están despejados.

Cromwell no comenta nada, sabe que la captura del dragón blanco ocurrirá pronto. Así como la muerte del equipo de cazadores que quisieron acabar con su oportunidad de ser inmortal.

– Sigan buscando, debe de estar cerca. – dice con voz calmada después de un rato. «Donde te escondes, bestia» piensa, presionando su bastón entre sus manos.

– ¿¡Por qué estás haciendo esto, Sailor!? – grita West, esposado con las manos sobre su espalda.

– No es nada personal créame, pero uno debe de elegir el lado ganador y es obvio que no son ustedes.

West los mira con rabia, sintiéndose impotente al sentir que el sacrificio de Nina fue en vano.

– Hey viejo no me mires así, yo solo soy el camarógrafo – se escusa Robertson. Sintiéndose culpable por estar de lado de Sailor pero prefiere sentirse culpable a terminar muerto.

Liar se acerca a los prisioneros, principalmente al mago eléctrico. Pasa su lengua bífida por sus labios, saboreando la sangre de su próxima presa. Hacia muchos años que no probaba a un mago.

– Para cuando todo acabe, tu estarás muerto – sisea complacida Liar.

– No estaría muy seguro de esto, Liar.

Liar retrocede asustada que el mago conozca su nombre. Pero se repite a si misma que como ella, él tiene sus métodos para saber quién es.

– Déjalo, Cromwell se encargara de él cuándo lo llevemos junto con los otros – comenta Lilith acercándose a Noah. – y tu niña, en verdad eres una molestia aunque debo de admitir que tú y esa amiga tuya han sido las únicas en destrozar una unidad caballero. ¿Por cierto donde esta?

– Murió – musita acongojada Noah con la mirada clavada en el piso.

– Es una verdadera lástima. – sentencia sin ninguna emoción en particular en su voz. Como si lo único que hubiera perdido fuera un mero entretenimiento.

– Y ahora qué piensas hacer con nosotros – dice Olaf, moviéndose incomodo por las esposas en sus manos.

– Ustedes no me son de mi interés. La única que me interesa es la cazadora, Cromwell se encargara de ustedes.

– Tú debes de ser muy estúpida – dice Kirna.

– ¿Porque piensa eso, mago? Yo no soy quien esta esposada.

– De verdad creen que alguien como yo se dejaría capturar así sin más.

Lilith entrona sus ojos tratando de descifrar sus palabras y antes de empezar a interrogarlos, el sonido de un fuerte silbido inunda el cielo. Una explosión se desata en medio del tejado seguido de un fuerte estruendo, levantando una enorme cortina de polvo.

El grito desgarrador de uno de los soldado le advierte a Lilith de quien se trata.

– ¡Ha traído un dragón con él! – grita uno de los soldados.

– ¡Te dije que lo matáramos, maldita cazadora! – le advierte Liar.

– Es un dragón puedo…

Un fuerte golpe sobre su nuca la toma desprevenida tumbándola al suelo. Inmediatamente puede sentir el cuerpo de alguien sobre ella quien se encuentra poniéndole unas esposas sobre sus muñecas.

– Los siento, nena. Pero tenía que desahogarme. – Le oye decir a Olaf aun aturdida por el golpe.

Furia ruge y ataca, llamando la atención de los soldados y de Liar. Dejando sola a Lilith.

– Muy bien anciano espero que tengas un plan.

– Lo tengo. – dice al tiempo que chasquea sus dedos, liberando a todos de sus esposas.

– ¿Por qué no lo hiciste antes? – pregunta asombrado Henry.

– Un mago nunca hace las cosas antes, ni después. Si no en el preciso momento. Niña levantate que la muerte de tu amiga será en vano si no lo haces. Es hora de enseñarte como alcanzar la victoria pequeña.

Noah escucha las palabras de Kirna y siente como una nueva llama se enciende en su cuerpo.

– ¿Qué haremos con ella, Kirna?

– Nada por el momento niña, que los demás suban a su avión. Tú vienes conmigo.

– Ella no ira sola – contesta West tomándola de la mano. Noah se siente aliviada al sentir la mano de West.

Kirna sonríe satisfecho. Ya que sin él, lo que planea no podría llevarse a cabo. Todos los demás se dirigen al avión. El último en irse es George quien mira impotente a Noah quien sujeta con fuerza la mano de West.

Noah llama a su amigo de un silbido y en segundos aparece surcando el cielo. Sube sobre su espalda ayudando a West a subir también.

– Hora de irnos, niña. – dice encaminándose al borde del edificio, dejando que la gravedad lo jale.

Asombrada por lo que acaba de hacer lo sigue. De un fuerte rugido Furia deja a los soldados y Liar, lanzándose en busca de Kirna.

– Olaf sacanos de aquí.

La nave de guerra se eleva rápidamente alejándose de la terraza. En medio de la confusión, Liar y los soldados observan asombrados a la máquina de guerra.

– ¿Qué están esperando? ¿Una invitación? ¡Disparen! – grita fuera de quicio Lilith arrancándose las esposas.

Los soldados levantan sus armas y comienzan a disparar pero una burbuja azulada rodea al avión desviando los proyectiles. Olaf sonríe satisfecho, detrás del asiento, al comprobar que el escudo que instalo Nina les esté salvando el trasero una vez más.

– Esta va por ti. – sentencia, levantando los seguros y jalando del gatillo.

Una lluvia de balas arrasa con la mayoría de soldado, destazándolos por completo. Liar y Lilith se cubren detrás de la salida. Liar no puede evitar lanzarle una mirada asesina a Lilith quien se siente que hierve por dentro por haberse dejado contener tan fácilmente por ese hombre.

– Ya basta Olaf. Tenemos que irnos. – Dice Henry con una mano sobre su hombro, sorprendido de que la muerte de Nina lo haya afectado.

– Wow amigos, eso fue sorprendete – grita entusiasmado Robertson.

Todos se giran hacia Robertson.

– La jefa dijo de elegir bando y mejor con ustedes a estar con ellos. – se escusa con las manos abiertas a la altura de sus hombros.

En cuanto los disparos cesan, Lilith y Liar salen de su escondite sólo para presenciar el desastre causado por la cazadora y sus amigos. Liar se lamenta brevemente por los soldados, aunque los considera inferiores a ella, eran elementos importantes para su padre. Entre todo esto, la imagen de una persona viene a su mente.

Busca entre los escombros alguna señal de vida. Hasta que la encuentra hecha un ovillo con su cabello enmarañado y su ropa llena de tierra.

– ¡TU! – exclama tomándola del cuello y sacándola a rastra de los escombros. – Todo esto es culpa tuya perra inmunda. Desde el principio fue una trampa.

– Por… favor… yo no sabía. – logra decir.

– ¿Tu qué opinas, cazadora?

Lilith le da un vistazo a su alrededor, nada de eso le toma importancia pero el haber sido humillada por una escoria como ese hombre es otra historia.

– cualquier cosa que hagas por ella, por mi está bien.

Liar le sonríe satisfecha haciendo que un escalofrió recorra el cuerpo de Sailor. Sin darle oportunidad de defenderse, Liar hace a un lado sus ropas dejando al descubierto su cuello. La muerde atravesando la tierna carne de salir provocando que suelte un grito desgarrador. En cuanto saborea su sangre la suelta con un gesto de desagrado en su rostro.

– Tu sangre sabe a vanidad. Es el peor sabor que pueda probar. – le insulta limpiándose el rostro con el dorso de su mano – Pero a mis hermanos eso es lo que menos les importan.

La toma su cabello arrastrándola hasta el borde del edificio. Sailor grita y patalea en un vano intento de zafarse de Liar.

– POR FAVOR NO ME MATES – grita aterrada.

– No te preocupes, estoy segura que tu muerte será una gran noticia. Por fin tendrás la atención que te mereces.

Liar regresa a ver a Lilith, quien se encuentra llamando a un equipo que venga a recogerlas. Alza a Sailor dejándola suspendida en el aire, ella mira con horror la larga caída.

– Hay dos cosas que no tolero. La sangre como la tuya y que traten de engañarme.

La suelta observando como cae al vacío y antes de que suceda ve como es atrapada en el aire por uno de sus hermanos necromantes. Segura de que la mantendrán viva el tiempo suficiente para divertirse con ella y que sufra el peor de los infiernos.

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