White Dragon Cap 20(Final) Kimberly Naim Vega Dama

Capítulo 20

Una suave brisa recorre la ciudad, levantando una nube de polvo con ella, llegando hasta dos guerreras que se miran más allá de lo que se puede ver a simple vista. Por un lado a una joven llena de esperanza y convicción para llevar a cabo su objetivo. Por el otro lado, a una mujer mancha por el miedo y obligada a convertirse en algo prohibido.

– Tu y esa dragona se convertirán en mi siguiente trofeo. – asegura, sacando de su cinturón un pequeño bastón que se extiende mostrando una fina navaja en cada extremo.

Noah gruñe en respuesta, levantando su bastón.

West observa a Noah preocupado mientras pasa una mano sobre el cuerpo de la dragona. Una respiración leve pero regular alivia su preocupación, asegurándole que ella está viva.

Lilith y Noah, comienzan a caminar lentamente en círculos con sus armas levantadas. Si bien algo sorprendida de que aun siga parte de la tradición para llevar a cabo un duelo entre guerreras. Noah se siente segura de que esta vez su pelea con Lilith será diferente.

– Esto termina ahora, nemsis.

Lilith muestra sus dientes en respuesta ante esa horrible palabra, lanzándose sobre Noah. Y, como en su primer encuentro. Lilith arremete con su bastón pero Noah espera paciente cada uno de sus ataques logrando anticiparse a todos ellos, alejándose de ella con salto hacia atrás.

Puede ver la turbación en el rostro de Lilith. Quien se pregunta como ha sucedido ese cambio de tornas, si apenas han pasó menos de dos semanas desde su último encuentro en la que ella parecía regir sobre la joven cazadora con suma facilidad.

Furiosa, levanta su bastón haciéndolo girar con gran ostentación sobre ella antes de lanzarse por segunda vez sobre Noah.

En cambio, Noah da un giro hacia atrás llevando su bastón hacia su espalda extendiendo su mano derecha hacia Lilith en señal de recibimiento, enfureciéndola aún más.

 

Crowell pasa su lengua por sobre sus labios en espera de poder acabar con esa insignificante nave junto a su ridícula tripulación que le han ocasionado más molestias de las que esperaba. Casi ríe de satisfacción al ver como tratan de escapar del infierno con sus motores averiados mientras se dirigen a un acceso de… la presa. Sus ojos casi se abren como platos al ser conscientes de la trampa en la que por negligencia está a punto de caer. No logra levantarse de su asiento en cuanto se escucha un poderoso rugido seguido de un enorme cañón de agua que cae sobre su nave de ataque.

La estructura de la nave tiembla ante la mirada paralizada de todos los soldados e ingenieros que hacen posible que esta mole se eleve por los cielos. Y, en un segundo, las paredes de aceros se rompen como si de papel aluminio se tratara. Cromwell mira por última vez, atónito como los grandes vidrios se despedazan fácilmente llevándose consigo los sus sueños de su mundo.

 

Jadeantes, las dos mujeres se miran la una a la otra. Las marcas de la peleas son visibles a simple vista. Un fino corte de forma horizontal atraviesa la nariz Noah, manteniéndose de manera impasible sorprendiéndose a sí misma de su propia calma. En cambio, Lilith se hincha ante su propia respiración con sus ojos llenos de locura.

La sola idea de su situación le da un momento de lucidez para darse cuenta de su situación y del error que está cometiendo; dejarse llevar por sus emociones. La última vez que eso ocurrió, la obligo a llevar a cabo un sacrilegio para su pueblo. No puede reprimirse una sonrisa ante lo estúpido de su situación. Suelta su arma y con un brillo de malicia en sus ojos, mira a la joven cazadora.

– Es hora de mostrarte de lo que una verdadera cazadora es capaz de hacer. – comenta extasiada con sus brazos extendidos.

Cierra sus ojos y hace chocar sus palmas.

Con una mirada de incredulidad en su rostro, Noah observa la posición que ha tomado. Sólo una vez ha visto esta técnica, que lleva años poder desarrollarla. Su madre se la mostro cuando levanto una enorme piedra que hubiera llevado semanas poder partirla aun con un grupo de cien personas trabajando juntas y sin descanso.

“Aquel que logra ejecutarla con éxito es capaz de llegar a un estado donde sus sentidos se agudizan y su fuerza se incrementa” fueron las palabras de su madre después de partir la piedra con un golpe de su mano.

Un fuerte viento proveniente de Lilith manda a volar la tierra y pequeñas piedras lejos de ella. West se cubre el rostro antes de que la enorme nube de polvo lo golpee a él y a la dragona, quien trata de incorporarse al sentir la energía que emana el cuerpo de Lilith.

Su respiración se agita llamando la atención de West quien trata de tranquilizarla posando su mano nuevamente sobre ella. Tanto la dragona como Noah se sorprenden ante la ligera transformación que sufrido Lilith. Sus caninos se han hecho más grandes y sus ojos se encuentran inyectados de sangre tornándose completamente rojos. Y, el hermoso cabello negro y brillante que lucía; se ha tornado pajizo y desaliñado confiriéndole un aire agresivo y atemorizante.

– Eres la primera que me obliga llegar a estos límites – gruñe más que decir con su voz distorsionada y gutural.

Se inclina ligeramente hacia delante y su imagen se vuelve transparente y en un segundo se encuentra a un lado a un lado de Noah con una sonrisa que muestra sus enormes colmillos. Noah apenas trata de saber lo que acaba de pasar cuando siente un fuerte dolor sobre su pecho que la obliga arrodillarse sobre el suelo.

– Estas muy lejos de llegar a donde me encuentro. – Gruñe con satisfacción – Esta es una de las razones por la que tenemos prohibido comer el corazón de un dragón. – Comenta con cierta tristeza en su voz que teme por un momento que Noah se haya dado cuenta quien aun sigue sobre el suelo con una mano sobre su pecho y la otra contra el suelo.

– ya lo sé, su poder es enviciante. Siendo muy pocos los que logran dominarlo – contesta casi sin aire – mi madre me conto historias de aquellos que cayeron en la tentación.

Estas palabras enfurecen a Lilith quien por un momento no puede creer que la joven cazadora tenga pena por ella.

La toma del cuello y la lanza sobre el aire. Siguiéndola después de un gran salto.

Junta sus manos en un gran puño, lista para acabar con Noah. Y, antes de que lo haga una sombre gris cruza el cielo, llevándose a Noah al suelo. Dejando a Lilith abanicando el aire.

– gracias amigo – agradece, conteniendo apenas las lágrimas mientras su amigo la deposita suavemente en el suelo.

– ¡Ese dragón tuyo, no podrá salvarte por siempre! – grita con rabia Lilith.

El pequeño dragón gris se voltea hacia Lilith mostrando sus enormes fauces en cuento se hacer a ella. Lilith sonríe y de una patada sobre su hocico lo derriba al suelo, sometiéndolo fácilmente. Se hacer a Noah de dos largas zancadas golpeándola con la planta de su pie sobre su cuerpo arrojándola varios metros sobre el aire antes de caer estrepitosamente sobre el suelo.

– ¡Nadie más va a venir a proteger! ¡No queda nadie! ¡Nadie vendrá y por más que supliques y llores por una simple ayuda! ¡NADIE VENDRÁ! – grita con rabia, recordando su propia experiencia con el dragón negro. – lo único que te queda es esperar lo inevitable…

Un ligero golpe sobre su cabeza la interrumpe. Se gira para encontrarse con West quien sostiene con manos temblorosas el bastón de Noah. Puede ver el miedo reflejado en sus ojos y aun así no se explica cómo pudo armarse de valor para enfrentarse a ella. ¡No!, para defenderla a ella se corrige.

Esta idea la infunde en coraje nuevamente al recordarse inmersa en el lodo rodeada en un charco de sangre; suplicando por una ayuda que nunca llego.

Mide su fuerza lo más que puede antes de golpear a West sobre el rostro para no matarlo. Noah mira horrorizada como Lilith lo toma del brazo, alzándolo del suelo. Desesperada, Noah, busca a su alrededor cualquier cosa que pueda usar.

Lilith mira a West tratando de comprender qué clase de locura lo llevo a enfrentarse a ella sin ninguna posibilidad de ganar cuando escucha el grito desesperado de Noah a su espalda. Arroja a West lejos de ella para deshacerse de él una vez que termine con la joven cazadora. Se gira para enfrentarse por última vez a Noah cuando por primera vez en mucho tiempo, siente un frio que atraviesa su cuerpo. Sorprendida, mira su cuerpo que se encuentra atravesado por su propio bastón.

– Es curiosos – murmura, tambaleándose mientras da un par de pasos hacia atrás. – ya no siento frio. – sentencia antes de tomar el bastón entre sus manos y hundirlo más en su cuerpo.

Noah trata de detenerla pero es demasiado tarde. En vez de eso, logra atraparla entre sus brazos cayendo juntas al suelo.

Las facciones de Lilith cambian lentamente mientras la luz de sus ojos se va extinguiendo, regresando a ser la inocente niña que alguna vez fue.

– Gracias por enmendar mis errores – musita.

– ¿gracias? ¿Gracias por qué?

– gracias… porqué siempre creí que nadie había venido por mi cuando pedí ayuda y tú has venido… – dice con una mueca en forma de sonrisa.

Noah no entiende el significado de sus palabras, aun así, asiente para complacerla tomándola de su mano.

– Ninguna cazadora abandona nunca a los suyos. – dice antes que Lilith deje de respirar.

 

Los primeros rayos de luz de la mañana cruzan el horizonte, atisbando un nuevo futuro. West se despierta arrullado por un ligero murmullo. Casi grita de sorpresa cuando descubre que se encuentra acostado sobre el regazo de Noah, mientras ella canta una canción al aire, rodeados por la dragona blanca.

– ¿Qué paso? – murmura con la esperanza de que Noah no lo hubiera escuchado para seguir oyendo su melodía.

– Vencí al dragón – dice con lágrimas sobre su rostro.

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